lunes, 19 de noviembre de 2007

Nece(si)dades

Antes, muy antes, la tecnología no formaba parte de nuestra vida. No teníamos teléfonos móviles, ni ordenadores portátiles, ni ADSLs, ni DVDs, ni pendrives, ni iPods, ni fotos digitales. No existía Internet y, por tanto, tampoco había correo electrónico, ¡ni google!, ni blogs, ni sindicación de contenidos. Pero alguien estaba inventando todo esto para nosotros, y ha tenido tanto éxito que ahora todo ello forma parte de nuestra cotidianidad y parece impensable sobrevivir al margen. Cuesta acordarse de cómo vivíamos antes, o imaginar cómo sería nuestra vida unplugged. Quizás por eso hay días en que dan muchas ganas de desconectarse de todo, y dedicarse sólo a buscar la esencia. O sea, a nada.

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