domingo, 13 de enero de 2008

Venus

Venus del espejo. Velázquez“La figura humana posando tumbada de espaldas con el culo como protagonista tarda mucho en aparecer en pinturas de desnudos femeninos y aún mucho más en la de masculinos. La primera que acude a mi mente -aunque no sé si la recuerdo por ser la primera o por ser la más bella- donde la posición reclinada acusa el contraste entre la esbeltez de la cintura y la rotundidad de las nalgas es, curiosamente, el primer desnudo de la pintura española, la Venus del espejo de Velázquez (1599 - 1660). Luego, tanto la pintura como la fotografía, nos han dejado abundantes y soberbias espaldas femeninas, pero la transparencia de la piel de la venus velazqueña no es fácil de igualar”

Oscar1 Tusquets (Barcelona, 1941)
Contra la desnudez (Anagrama, 2007)

1 “(...) me niego titánicamente a que mi nombre se escriba con acento en la o, intolerancia personal que casi provoca la ruptura de relaciones con mi amigo editor, que se negaba a avalar una incorrección ortográfica de tal magnitud. Los nombres no se traducen: cuando nací, Oscar era un nombre mucho más usual en alemán o inglés que en castellano, y en esas lenguas no existen los acentos, una o mayúscula acentuada se ve horrible, y hace no muchos años, acentuar las mayúsculas en castellano era una incorrección propiamente mayúscula (...) lo que hace sospechar que las normas ortográficas son tan volubles como los preceptos generales de la Iglesia (...).”

9 comentarios:

Elena dijo...

Dedicado a mi amigo Óscar, con tilde, con quien inesperadamente tropecé el viernes.

Andrés dijo...

Elena,

Óscar (con tilde) Tusquets, como siempre, una de cal y otra de arena: estupenda observación, estupendo debe de ser también el libro.

Chorrada, en cambio, eso del tilde. Es como si tú quisieras que te llamaran, no sé, Élena, así en plan griego. Por cierto: te recomiendo el libro de su hermana, Esther, donde no acaba demasiado bien parado: "habiamos ganado la guerra" (tampoco demasiado bien parada acaba, como puedes suponer, su familia"). Un abrazo, Am

SIMULADOR dijo...

Yo no sé lo que opinaría nuestra McTildes en esta ocasión, pero desde el respeto y sin tintes intolerantes, prefiero que a lo que lleve tilde se le ponga, sea mayúscula o minúscula.

... Cierto es que no deja de ser un gusto personal, que es lo bonito de poder elegir y tener opciones... ya veremos lo que opina de este "libertinaje tildístico de gustos personales" el Ministerio de la Familia.

Elena dijo...

Andrés, supongo que no siempre es fácil ser un héroe para tus propios hermanos, ¿no?

De Oscar Tusquets me han gustado todo lo que he leído: Más que discutible (1994), Todo es comparable (1998), Dios lo ve (2000) y, ahora, Contra la Desnudez. También me gusta mucho como pintor y diseñador. De su obra arquitectónica, en cambio, hay algunas cosas que no acabo de "ver", como por ejemplo el Auditorio de Las Palmas de Gran Canaria. (El hotel Princess de Diagonal-Forum sí me gusta.) Y hasta aquí llegan mis ignorantes opiniones en esta materia.

A mí no me importa que cada uno haga lo que quiera con su nombre, pero, en este caso, lo que no entiendo es que diga que los preceptos de la Iglesia son, precisamente, volubles.

Elena dijo...

Hola Kuki! Mejor que nuestra McTildes no nos vea en esta ocasión. Y mejor también si ese ministerio (que sería muy eclesiástico) no llega a existir nunca.

jem dijo...

Èlêná, ùn sãlüdó.

:)

Elena dijo...

EJEM, EJEm, EJem, Ejem, ejem, ejeM, ejEM, eJEM, EJEM.

Andrés dijo...

Sí, somo arquitecto es estupendo, y como teórico, y como diseñador, y como escritor; el tipo me cae bien precisamente por esa deshinibición de dedicarse un poco a todo. Un beso, Am

Manuel Márquez dijo...

No tengo apenas referencias, compa Elena, acerca del señor Tusquets, pero sus apreciaciones a propósito de la tilde me parecen, desde el mayor de los respetos, una solemne chorrada.

Y en cuanto a culos femeninos, dicho sea también con todo el respeto para la simpar obra velazqueña (que me parece una maravilla), también creo que los hay bastante mejores. Pero, ya se sabe, aquello de los gustos y los colores...

Un abrazo (y buen fin de semana, sin navidad...).