lunes, 7 de abril de 2008

Un milagro

“Hace muchos años, cuando estaba atrapado aún por sensaciones juveniles e ideas abstractas, creía que la derecha era en sí misma retrograda, inculta y egoísta; por el contrario, la izquierda me parecía siempre imaginativa, inteligente y solidaria. Con el tiempo me llevé una sorpresa al constatar que, al margen de la caspa del franquismo, había individuos generosos, de pensamiento muy fino que eran conservadores y algunos revolucionarios que eran cerrados de mollera y esquinados. Desde entonces aprendí a juzgar a las personas una a una, según sus actos. ·.·.· Cualquier principio político siempre es divisible por dos. Derecha e izquierda son actitudes frente al mundo, dos formas de navegar. Si los atributos de un barco se aplicaran a la ideología, la derecha podría ser asimilada al amarre y la izquierda a la vela o al motor. La derecha posee un sentido pesimista de la historia y de la naturaleza humana; en cambio la izquierda suele mostrar siempre una actitud optimista ante el futuro. El pesimismo es pragmático. El optimismo es creativo. Si se aplicaran a la política las normas de la navegación, ambas actitudes tendrían sus ventajas e inconvenientes en cada momento, según fuera el estado del mar o de la coyuntura social. .·.·. La primera virtud del buen navegante, como la del buen político, es ser precavido. La diferencia entre la fuerza monstruosa del mar y el arrojo de un simple mortal es tan grande que desafiarla directamente es lo más ridículo que puede hacer el ser humano. Bastan dos segundos para que el abismo se te trague entero y sólo uno para que te olvide. La cautela es la elegancia del marino. El recelo ante la historia es la sabiduría del político. Pero no se sabe qué actitud es más estúpida, si mantener por sistema el barco amarrado a un muerto, ese bloque de cemento que duerme en el fondo de la dársena, o lanzarse por la bocana del puerto a navegar alegremente en busca del horizonte pensando que si te sorprende el temporal tarde o temprano volverá a escampar. ·.·.· Ante la próxima legislatura la mayoría de este país sueña con que se produzca este fenómeno de la navegación: que el gobierno lo ocupen políticos inteligentes y que en la oposición se sienten futuros líderes de la derecha modernos, abiertos y moderados. Un milagro.”

Manuel Vicent

Manuel Vicent
Navegar
El País, 30/3/2008

4 comentarios:

Pedro Paso dijo...

No es muy novedoso lo que voy a decir, pero creo que no est� de m�s...En una �poca ser de izquierda o de derecha significaba que concordabas ideol�gicamentre con un tipo de econom�a centralizada o de mercado. Creo que ya es hora de que dejemos de utilizar estos t�rminos porque ya no significan nada.

Elena dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Pedro, y con Manuel Vicent, en que derecha e izquierda son conceptos históricamente superados. De todas formas, seguramente por su simplicidad y porque casi todo el mundo los conoce, todavía recurrimos a ellos para referirnos a diferentes maneras de entender la política y, por tanto, la vida.

Y por cierto, ¿cómo se podría definir el nuevo gobierno de España cuya composición acaba de hacerse pública? Un gobierno que bate diferentes récords (más mujeres, más joven, etc.), cómo si de eso se tratara, y que yo espero que no acabe siendo todo lo inconsistente y anecdótico que parece. Otro milagro.

Andres dijo...

Siempre me he definido como de izquierdas en unas cosas y derechas en otras, y nadie ha entendido nunca nada; veo que con MV me hubiera entendido mejor; el Gobierno de España, puessss.... no sé, desconcertante del todo, sí es; forzado también, y con un punto frívolo, especialmente lo de Chacón. A ver. ;) Am

Elena dijo...

Esta mañana he oído en la radio a quien se quejaba de que algún ministro ha dicho que llegaba al gobierno a aprender. Él prefería que llegaran ya aprendidos, y yo también. En fin, por sus obras, y no por su apariencia, los conoceréis, así que demos un margen de confianza y esperemos resultados.