sábado, 13 de septiembre de 2008

Feria local de vanidades

Agnelli + Agyness Deyn + Alejandro Gándara + Ángela Rodicio + Annie Leibovitz + Antonio Skármeta + Armani + Audi + Auster, Siri, Sophie + Bulgari + Calvin Kein + Carolina Herrera + Cartier + Cavalli + Chanel + Cindy McCain + Claudia Schiffer + Cristophe Rocancourt + Dior + Dolce & Gabbana + El mercado del lujo resiste + Elena Tregubova + Gainsbourg y Birkin + Gucci + Hermès + Hitchcock + Jaguar + John Banville + Jorge Edwards + Juez Gómez Bermúdez + Kenzo + Loewe + Lourdes Garzón + Manolo Blahnik + Mario Conde y Mario Testino + Moschino + Ochoa y Foster + Prada + Rafa Nadal + Ralph Lauren + Rania + Rodrigo Fresán + Vargas Llosa + Versace Vanity Fair + Vila-Matas + Vuitton + 50 españoles increíbles = Casi un kilo de vanidad agitada con mucho glamour y servida con enormes cortezas de estilismo.


5 comentarios:

SIMULADOR dijo...

Mira, pues no tenía ni idea... habrá que probarla, a ver qué tal saben las cortezas de estilismo!

Elena dijo...

Es raro de explicar o, mejor dicho, de entender. Por una parte todos sabemos lo que le pasa a la pobre mona aunque se compre un bonito vestido. Pero por otra, ¿quién no mira las revistas más horteras cuando está en una sala de espera?

En este caso la mona venía avalada por su homónima americana y prometía cierto contenido: por eso quise conocerla. Pero la conclusión creo que es que cuanto más brilla algo, más superficial es.

Manuel Márquez dijo...

Ya dice el viejo dicho aquello de que algo debe tener el agua cuando la bendicen, pero yo no termino de verlo claro. O será que tampoco me terminan de llamar la atención estas aguas, claro...

Un abrazo.

Superwoman dijo...

El primer número de la edición alemana tenía como portada a la Thurn-und-Taxis (luego me enteré de que su hermano es el editor)... Es una mujer que tengo tan atravesadísima que me atravesó aún más esta revista para siempre. Amén.

Un supersaludo

Diego Fonseca dijo...

Ah, el placer de las vanidades, la hoguera de los injustos y procaces...
Estoy suscrito a VF --vivo en USA-- y la devoro por el placer de la lectura. Hace un tiempo una colega hablaba de que la crónica latinoamericana se ha aplicado en contar los costados oscuros de las cosas --cárceles, mujeres muertas en México, corruptos por doquier, asesinos simpáticos, ladrones impolutos...--. Por el contrario, le costaba entender el mundo de "las alturas". VF es un buen ejemplo. Que Tom Wolfe aun pasee por allí no es poca cosa.
Me gustó tu blog.