viernes, 21 de marzo de 2008

Siria, o lo que pasa cuando las decisiones te toman

SiriaInformacion
:. a veces, cuando las decisiones te toman, te encuentras embarcado en viajes que no entraban en tus planes y que, seguramente por eso, serán una continua y agradable sorpresa .:. otras casualidades de la vida hacen que resulte que el hermano de un amigo de tu hijo se dedique a hacer excavaciones arqueológicas en Siria y que, además de ser un gran conocedor de ese país y resolver tus dudas más apremiantes, amablemente te facilite una gran cantidad de documentación .:. y tú lees lo que puedes y te vas tranquilizando, y piensas que te dejarás llevar -en todos los sentidos- y que disfrutarás de todo: las gentes, los paisajes, las ruinas y la compañía .:. al fin y al cabo, está bien introducir de vez en cuando factores de incertidumbre en la vida y, además, no puedes negar que siempre has preferido que las decisiones te tomen a ti .:

jueves, 20 de marzo de 2008

Blogs de cabecera

Un poco más abajo, Pablo Giordano dice “A mí, todavía me cuesta creer que esté linkeado en este blog. Es un gran placer leerte.” Además de contestarle a este Pablo que el placer es mío, y sin que sirva de precedente, creo que podemos mirarnos el ombligo una vez más y pensar en voz alta sobre los motivos por los que cada uno de nosotros selecciona los blogs que quiere tener más cerca. En mi caso, echando un vistazo aquí a la derecha, y haciendo una rápida reflexión, yo diría que los “porqués” de mi elección son:
  • Hay blogs que me sorprenden cada día y, además, me divierten mucho.
  • Otros me parecen interesantes y/o admirables.
  • Son un soplo de aire fresco y un contrapunto necesario.
  • Siento algún tipo de afinidad personal con su autor.
  • Porque nos gusta ir conociéndonos unos a otros sin conocernos realmente (este motivo parece de Sabina).
  • Están muy cerca, o muy lejos, en el tiempo o en el espacio (y este de Carl Sagan).
  • Como diria el otro Pablo, porque sufrimos la misma enfermedad.
  • Porque se generan curiosas conversaciones.
  • Porque sin saberlo, y sin saber por qué, formamos parte de una comunidad que una vez Vila-Matas creó al citarnos en una entrevista.
  • En muchos casos, por todo ello a la vez.
  • Y en algún otro porque lo echo de menos y espero su retorno.

martes, 18 de marzo de 2008

Sesenta y dos veces

Philip Roth - Sale el Expectro - Exit Ghost
“Al director:

Hubo un tiempo en que las personas inteligentes utilizaban la literatura para pensar. Esa época está llegando a su fin. Durante las décadas de la guerra fría, en la Unión Soviética y sus satélites europeos orientales se expulsaba a los escritores serios de la literatura; ahora, en Estados Unidos, es a la literatura a la que se expulsa como una seria influencia sobre la manera de percibir la vida. Los usos predominantes que se da ahora a la literatura en las páginas culturales de los periódicos progresistas y en facultades universitarias de lengua y literatura inglesa están tan destructivamente en desacuerdo con los objetivos de la escritura imaginativa, así como con las recompensas que la literatura otorga al lector de mente abierta, que sería mejor que ya no se diera a la literatura ningún uso público.

Respecto al periodismo cultural de su periódico, cuanto más lo cultivan, peor se vuelve. En cuanto se entra en las simplificaciones ideológicas y el reductivismo biográfico del periodismo cultural, se pierde la esencia del artefacto. Su periodismo cultural es chismorreo de publicación sensacionalista disfrazado de interés por «las artes», y todo cuanto toca se contrae y reduce a aquello que no es. ¿Quién es la celebridad, cuál es el precio, cuál es el escándalo? ¿Qué transgresión ha cometido el escritor, y no contra las exigencias de la estética literaria, sino contra su hija, hijo, madre, padre, cónyuge, amante, amigo, editor o mascota? Sin la menor idea de lo que es innatamente transgresor en la imaginación literaria, el periodismo cultural siempre tiene en cuenta los falsos problemas éticos: «¿Tiene el escritor derecho a bla, bla, bla?». Se muestra hipersensible a la invasión de la intimidad perpetrada por la literatura a lo largo de milenios, mientras se dedica maníacamente a exponer en letra de molde, sin transformarlos en ficción, a aquellos cuya intimidad ha sido invadida y de qué manera. A una le sorprende la consideración que los periodistas culturales tienen hacia las barreras de la intimidad cuando se trata de la novela.

Hemingway situó sus primeros relatos en la Península Superior de Michigan, así que su periodista cultural viaja allá y averigua los nombres de los lugareños de quienes se dice que fueron los modelos de los personajes de esos relatos. La gran sorpresa es que ellos o sus descendientes creen que Ernest Hemingway no los trató bien en su obra. Estos sentimientos, por injustificados, infantiles o absolutamente imaginarios que puedan ser, se toman más en serio que la ficción, porque a su periodista cultural le resulta más fácil hablar de ellos que de la ficción. Jamás se pone en tela de juicio la identidad del informador del periodista, sino tan solo la integridad del escritor. Este trabaja a solas durante años y años, se lo juega todo en la escritura, revisa cada frase sesenta y dos veces, y, sin embargo, carece de cualquier clase de conciencia, comprensión y objetivo literarios primordiales. Todo cuanto el escritor construye, meticulosamente, frase a frase y detalle a detalle, es una artimaña y una mentira. El escritor carece de motivo literario. Su interés por representar la realidad es nulo. Los motivos que orientan al escritor son siempre personales y, en general, ruines.

Y este conocimiento es un consuelo, pues resulta que esos escritores no solo no son superiores al resto de nosotros, como fingen serlo, sino que son peores que el resto de nosotros. ¡Esos terribles genios!

La manera en que la narrativa seria elude la paráfrasis y la descripción, obligando así a recurrir al pensamiento, es una molestia para su periodista cultural. Solo deben tomarse en serio sus fuentes imaginadas, solo esa clase de ficción, la ficción del periodista perezoso. La naturaleza original de la imaginación en esos primeros relatos de Hemingway (una imaginación que en un puñado de páginas transformó el relato breve y la prosa estadounidense) resulta incomprensible para su periodista cultural, cuya propia escritura transforma nuestros honrados vocablos ingleses en sandeces. Si le dijera a un periodista cultural: «Fíjate solo en el interior del relato», no sabría qué decir. ¿Imaginación? La imaginación no existe. ¿Literatura? La literatura no existe. Todas las partes exquisitas, e incluso las que no lo son tanto, desaparecen, y no quedan más que esas personas con los sentimientos heridos a causa de lo que Hemingway les hizo. ¿Tenía Hemingway el derecho a…? ¿Tiene cualquier autor el derecho a…? Vandalismo cultural sensacionalista enmascarado como una responsable dedicación del periodismo a «las artes».

Si yo tuviera un poder como el de Stalin, no lo dilapidaría en silenciar a los escritores imaginativos. Silenciaría a quienes escriben acerca de los escritores imaginativos. Prohibiría todo debate público sobre literatura en periódicos, revistas y publicaciones académicas. Prohibiría la enseñanza de la literatura en las escuelas, los institutos, los colegios mayores y las universidades de todo el país. Declararía ilegales los grupos de lectura y los foros sobre libros en Internet , y sometería a control policial las librerías para asegurarme de que ningún empleado hablara jamás con un cliente sobre un libro y de que los clientes no osaran hablar entre ellos. Dejaría a los lectores a solas con los libros, para abordarlos como les pareciese por sí mismos. Haría esto durante tantos siglos como fuese necesario para desintoxicar a la sociedad de sus venenosas majaderías.

AMY BELLETTE”
De Sale el espectro
Philip Roth
Mondadori, 2008

domingo, 9 de marzo de 2008

Veles e vent

Veles e vents han mos desigs complir,
faent camins dubtosos per la mar.
Mestre i Ponent contra d'ells veig armar;
Xaloc, Llevant, los deuen subvenir
ab llurs amics lo Grec e lo Migjorn,
fent humils precs al vent tramuntanal
que en son bufar los sia parcial
e que tots cinc complesquen mon retorn.

Bullirà el mar com la cassola en forn,
mudant color e l'estat natural,
e mostrarà voler tota res mal
que sobre si atur un punt al jorn.
Grans e pocs peixs a recors correran
e cercaran amagatalls secrets:
fugint al mar, on són nodrits e fets,
per gran remei en terra eixiran.

Amor de vós io en sent més que no en sé,
de què la part pitjor me'n romandrà;
e de vós sap lo qui sens vós està.
A joc de daus vos acompararé.
Io tem la mort per no ser-vos absent,
perquè Amor per mort és anul·lat:
mas io no creu que mon voler sobrats
pusca esser per tal departiment.
Io só gelós de vostre escàs voler,
que, io morint, no meta mi en oblit.
Sol est pensar me tol del món delit,
car nós vivint, no creu se pusca fer.

Aprés ma mort, d'amar perdau poder,
e sia tost en ira convertit.
E, io forçat d'aquest món ser eixit,
tot lo meu mal serà vós no veer.

Amor, de vós io en sent més que no en sé,
de què la part pitjor me'n romandrà;
e de vós sap lo qui sens vós està.
A joc de daus vos acompararé.
Poema de Ausiàs March (1397-1459)
Música e interpretación: Raimon (en 1970)