martes, 1 de septiembre de 2009

Escribir

“La vida misma no creo que haga escribir a nadie. El momento en que uno decide ser escritor es un instante de locura total y de voluntad, entendida en el sentido nietzscheano de la palabra, que es un sentido bastante delirante. Escribir no es normal, lo normal es leer y lo placentero es leer, incluso lo elegante es leer. Escribir es un ejercicio de masoquismo; leer a veces puede ser un ejercicio de sadismo, pero generalmente es una ocupación interesantísima. Yo decidí ponerme a escribir a los 16 años, en México, y además en un instante de ruptura total, con la familia, con todo, como se hacen estas cosas.”
“No creo demasiado en la escritura. Empezando por la mía. Ser escritor es agradable. No, agradable no es la palabra. Es una actividad que no carece de momentos muy divertidos, pero conozco otras actividades aun más divertidas. Ser atracador de bancos, por ejemplo. O director de cine. O gigoló. O ser niño otra vez y jugar en un equipo de fútbol más o menos apocalíptico. Desafortunadamente, el niño crece, al atracador lo matan, el director se queda sin dinero y el gigoló enferma, y entonces ya no te queda más alternativa que escribir. Uso la palabra escribir como antónimo de esperar: No hay espera, hay escritura. En fin, es muy probable que me equivoque y que la escritura también sea otra forma de espera, de dilación. Me gustaría creer que no. Pero, ya lo digo, es muy probable que esté equivocado.”
Bolaño po sí mismo. Entrevistas escogidas
Selección y edición de Andrés Braithwaite
Ediciones Universidad Diego Portales, 2006

4 comentarios:

Álex Nortub dijo...

Qué bien!

Pero que bien volver a encontrarse con tu certera selección de citas!
Empiezo a adaptarme un poco mejor al hecho de regresar.

Andrés dijo...

Hm, brillante, pero creo que efectivamente, nuestro querido Roberto aquí se equivoca: escribir SÍ es una manera de espera y dilación, aunque más suave y engañosa que las que menciona. Porque, al fin y al cabo, no sólo los gigolós enferman, también lo hacen los escritores, y sino que se lo digan a él, pobriño. A.

Manuel Márquez dijo...

Creo, compa Elena, que coincido bastante con Andrés: estas declaraciones de Bolaño suenan a pirotecnia brillante, pero no sé si son extrapolables, o generalizables, al común de los escritores y/o escribientes. Incluso a él mismo, vaya...

Un abrazo y buena semana.

Elena dijo...

Hola a todos los sospechosos, habituales y reaparecidos.

Esta entrada es uno de los posibles resultados del (muy recomendable para incondicionales) baño Bolaño que me estoy dando estos días a base de "Entre paréntesis" y "Bolaño po sí mismo".

Y como diría el estupendo polemista Robertiño: "¡¿Cómo pudiste creer eso?!"