lunes, 22 de febrero de 2010

Losing my religion

Oh, life is bigger
It's bigger than you
And you are not me
The lengths that I will go to
The distance in your eyes
Oh no, I've said too much
I set it up
That's me in the corner
That's me in the spotlight, I'm
Losing my religion
Trying to keep up with you
And I don't know if I can do it
Oh no, I've said too much
I haven't said enough
I thought that I heard you laughing
I thought that I heard you sing
I think I thought I saw you try
Every whisper
Of every waking hour I'm
Choosing my confessions
Trying to keep an eye on you
Like a hurt lost and blinded fool, fool
Oh no, I've said too much
I set it up
Consider this
Consider this
The hint of the century
Consider this
The slip that brought me
To my knees failed
What if all these fantasies
Come flailing around
Now I've said too much
I thought that I heard you laughing
I thought that I heard you sing
I think I thought I saw you try
But that was just a dream
That was just a dream
That's me in the corner
That's me in the spotlight, I'm
Losing my religion
Trying to keep up with you
And I don't know if I can do it
Oh no, I've said too much
I haven't said enough
I thought that I heard you laughing
I thought that I heard you sing
I think I thought I saw you try
But that was just a dream
Try, cry, why try?
That was just a dream
Just a dream, just a dream
Dream
La vida es grande
Es más grande que tú
Y tú no eres yo
Las distancias que recorreré
Son la distancia en tus ojos
Oh no, he dicho demasiado
Lo reconozco
Ese soy yo contra las cuerdas
Ese soy yo en el punto de mira
Perdiendo mi religión
Intentando seguir contigo
Y no sé si podré lograrlo
Oh no, he dicho demasiado
Y no he dicho lo suficiente
Creí oírte reír
Creí oírte cantar
Creo que me pareció verte intentándolo
Cada murmullo
De cada hora en vela
Escogiendo mis confesiones
Intentando no perderte de vista
Como un tonto herido, perdido y ciego
Oh no, he dicho demasiado
Lo reconozco
Considera esto
Considera esto
El consejo del siglo
Considera esto
El descuido que me hizo
Arrodillar fracasado
Y si todas estas fantasías
Comienzan a tambalearse?
Ahora he dicho demasiado
Creí oírte reír
Creí oírte cantar
Creo que me pareció verte intentándolo
Pero fue sólo un sueño.
Sólo fue un sueño.
Ese soy yo contra las cuerdas
Ese soy yo en el punto de mira
Perdiendo mi religión
Intentando seguir contigo
Y no sé si podré lograrlo
Oh no, he dicho demasiado
Y no he dicho lo suficiente
Creí oírte reír
Creí oírte cantar
Creo que me pareció verte intentándolo
Pero sólo fue un sueño
Intenta, llora, vuela
Sólo fue un sueño
Sólo un sueño, un sueño
Soñar

Michael Stipe & R.E.M.

jueves, 18 de febrero de 2010

La calidad literaria de The Wire

Justo cuando acabo de ver la cuarta temporada de The Wire (según Boyero “el retrato más lúcido y pavoroso de los mecanismos del narcotráfico”), y estoy deseando conseguir la quinta y última, encuentro estas dos referencias en la prensa:

Enric González habla con Dennis Lehane, Babelia, 13/2/2010:
“¿Se ha fijado en que ninguna serie de televisión aguanta bien más allá de cinco temporadas? The Wire llegó a la quinta, y llegó bien, pero la quinta fue peor que la cuarta. Se alcanza un punto en el que hay que forzar demasiado a los personajes. ¿Podíamos los guionistas de The Wire inventar nuevas formas de putear al pobre McNulty?”

McNulty, Bodie y compañía en una esquina de Baltimore[The Wire = Pure Genius, según fakechozostatue]

David Trueba, "Literatura", El País, 18/2/2010:
“En los últimos días han presentado novela en España dos autores norteamericanos: Dennis Lehane y Richard Price. A la hora de popularizar su obra las adaptaciones al cine han jugado un papel fundamental. El primero es el autor de las novelas en que se basan Mystic river, la película de Clint Eastwood, o la última de Scorsese (Shutter island), que se estrena mañana. El segundo ha sido adaptado por el mismo Scorsese o Spike Lee. Pero ambos en los últimos tiempos son reconocidos por haber participado en los guiones de la serie de HBO, emitida aquí por TNT, The Wire. El creador del monumento televisivo fue el periodista David Simon, un tipo que logró hacer creíble la peripecia de traficantes de drogas, políticos y policías en la ciudad de Baltimore. The wire, aunque no fue un éxito de audiencia en casi ningún país, significa una cumbre entre las series de ficción televisivas. Sus 60 episodios en cinco temporadas se guardan y se consumen como un tesoro que para muchos alcanza la calidad de un Balzac, con la narración certera y poderosa del mundo actual.
    En el consumo audiovisual casi frenético, con opciones para disfrutar de casi todo el producto norteamericano, se nos olvida que detrás de la mejor ficción casi siempre emerge la calidad literaria. Algo tan desprestigiado como la palabra escrita es el fundamento de la mejor apuesta visual. Para escribir una serie de altísima calidad, David Simon recurrió a historias reales, investigación periodística y profesionales de la escritura como Price, Lehane o George Pelecanos, acostumbrados a alquilar su teclado al cine o la televisión. Esa letra bien escrita es la que le da a la música de The wire una categoría especial. Por encima de apuestas más consumidas y premiadas, como Perdidos, que acaba de empezar a emitir su última temporada para placer de adictos, y que explota los recursos del entretenimiento, la tensión y la capacidad de sorpresa, aprendidos más entre palomitas que en la experiencia vital. No roza la altura literaria, el poso y la increíble verosimilitud de ejemplos como The wire.”


lunes, 15 de febrero de 2010

La culpa es de la Oscilación Ártica

Parece que la responsable de que tengamos el invierno que tenemos, si es cierto lo que leí el otro día en un interesante artículo de Rafael Méndez en El País, es la llamada Oscilación Ártica: un sistema de anticiclones y borrascas que hace que normalmente los vientos árticos se mantengan en su sitio. Pero esta temporada la Oscilación Ártica se ha invertido dando lugar a que por aquí tengamos un frío casi polar, mientras en Groenlandia y Alaska sólo tienen un frío digamos español.

Fase cálida de la Oscilación Ártica

Según Méndez, «el invierno en el hemisferio norte varía normalmente en función de la Oscilación Ártica, que en su fase cálida hace que el aire circule de oeste a este de forma paralela al ecuador. Las bajas presiones en el Ártico y el anticiclón en latitudes intermedias mantienen a raya a los vientos del Ártico, que apenas bajan a Europa o Norteamérica.»

Fase fría de la Oscilación Ártica

«Sin embargo, a veces la situación se invierte y el hemisferio norte pasa a fase fría: en el Ártico se instala un anticiclón y en el Atlántico una borrasca. En ese caso las trayectorias del aire tienen una forma muy ondulada (...) que facilita la penetración de masas de aire muy frío hacia el sur y de aire cálido hacia zonas más septentrionales», añade Méndez.

Para despejar dudas, otros expertos dicen que "una cosa es la variabilidad natural del clima y otra el calentamiento a largo plazo por la acumulación de gases de efecto invernadero". Y añaden que no se debe atribuir al cambio climático cada ola de calor o de frío que no se ajuste a nuestras expectativas.

domingo, 7 de febrero de 2010

Después de la tempestad

Barceloneta, domingo 6 de febrero de 2010, 11h
[ parece que el buen tiempo vuelve a acordarse de barcelona :: primer domingo del año sin viento o lluvia :: después del que dicen que ha sido el mes de enero más lluvioso desde 1914 :: por fin ha sido posible sacar la bicicleta :: y por un por si acaso :: empezar a entrenarse para la ruta viena-budapest ]

jueves, 4 de febrero de 2010

Así son los exploradores

Kafka, Praga.    “Voy pensando que un libro nace de una insatisfacción, nace de un vacío, cuyos perímetros van revelándose en el transcurso y final del trabajo. Seguramente escribirlo es llenar ese vacío. En el libro que terminé ayer, todos los personajes acaban siendo exploradores del abismo o, mejor dicho, del contenido de ese abismo. Investigan en la nada y no cesan hasta dar con uno de sus posibles contenidos, pues sin duda les disgustaría ser confundidos con nihilistas. Todos ellos han elegido, como actitud ante el mundo, asomarse al vacío. Y no hay duda de que conectan con una frase de Kafka: Fuera de aquí, tal es mi meta.
    Voy andando por Praga pensando en todo esto, voy con paso veloz, mi cuerpo levemente doblado, la cabeza un poco inclinada, ondeando como si ráfagas de viento me arrastrasen a uno y otro lado de la acera. Llevo las manos cruzadas a la espalda, y mi zancada es larga. Me alcanza una ansiedad indefinida que va acompañada de un abismo mortal y del sereno tedio de los últimos meses, aunque es un vacío muy optimista. Después de todo, no puedo olvidar que voy hacia el Café Kubista.”

[ Café Kubista :: Exploradores del abismo :: Enrique Vila-Matas ]