martes, 11 de enero de 2011

Pensar, clasificar (dudar)

Perec by Pablo Gallo
«En Pensar, clasificar, George Perec enumeraba así las posibles formas de ordenar una biblioteca: alfabética, por continentes o países, por colores, por encuadernación, por fecha de adquisición, por fecha de publicación, por formato, por géneros, por grandes periodos literarios, por idiomas, por prioridad de lecturas, por serie. Hace años el escritor argentino Guillermo Piro -que alquilaba un departamento sólo para guardar sus libros y que, si tenía que fotocopiarlos, lo hacía sólo con su "fotocopiador de confianza"- decía que, en una época, solía clasificar por amistades y enemistades de los autores: Celine cerca de Proust porque Celine odiaba a Proust y esa era una forma póstuma de propiciar un encuentro.»

De La huella de los libros. Leila Guerriero. Babelia, 08/01/2011
Ilustración de Pablo Gallo

9 comentarios:

porlatangente dijo...

¡Viva!

kuki dijo...

New look? I like it!

Elena dijo...

Hola, chicas.
Sí, aquí estamos. Al final las ansias de desaparecer se han reciclado en un oscurecimiento general del panorama. Y aquí estamos (only me) intentando adapatar la plantilla de blogger para que se convierta en lo que uno quiera, cosa que no siempre es posible y de la que vosotras tenéis bastante experiencia.

Sister dijo...

¡Uf!, menos mal.
Yo, que no sé nada de bloggers me/te pregunto ¿se puede cambiar el nombre del blog, o para eso hay que hacer uno nuevo?
Es que éste parece un epitafio y ya que estamos en época de cambios...
Otra cosa, ¿oscurecimiento general del panorama por mimetismo con el panorama general externo?
Y por último, me ha encantado lo de las maneras de ordenar los libros ya que yo soy un poco bibliotecaria.
Besos

Elena dijo...

Sister blog:
El nombre del blog, el que aparece arriba a la izquierda pequeñito y vertical, se puede cambiar por el que quieras: solo tienes que sugerir alternativas, pues a mí, la verdad, es que el nombre me da un poco igual. En cambio, la dirección del blog (http://hastasiempre...), no se puede cambiar pues eso implicaría borrón y cuenta nueva y se perdería todo el contenido, es decir, los 4 años de historia que arrastramos... (Y, por otra parte, ya sabes que los muertos no me incomodan.)

Sister biblioteca:
Pues es que esta entrada (de resucitación) estaba dedicada a ti. Y para que como experta me digas cuáles son tus sistemas de clasificación favoritos.

Sister oscurecimiento:
El fondo muy blanco de la pantalla me cansa bastante la vista. El panorama general externo, más.

kuki dijo...

¡Qué gusto da leer las sister-conversaciones!

Son (sois) uno de los grandes alicientes de este blog (independientemente del nombre o del color que, total, no dejan de ser falsas fronteras).

Confesaré dijo...

Acabo de constatar que en esta casa no hay libros en baños ni terrazas, pero fuera de ahí se encuentran desordenados por todas partes.
Sí que hay algunas secciones organizadas de libros de autores próximos, como Auster, Bolaño, Coetzee, Irving, Kafka, Murakami, Nabokov, Roth Ph. o Vila-Matas (rodeado de algunos amigos: Barthes, Beckett, Blanchot, Duras, Echenoz, Escari, Gracq, Perec, Pitol, O'Brien, Ribeyro, Roth J. y Walser), y otros trozos de estanterías marcados por la homogeneidad de algunas editoriales (Alianza, Anagrama, Asteroide, Blackie, DeBolsillo, Minúscula, Mondadori, Seix Barral, Tusquets, o los clásicos de siglo XX de El País).
Pero fuera de esos remansos de orden se extienden -sin orden ni concierto- alborotadas zonas de memorias, poesía, viajes, ciencia ficción, juveniles, profesionales, viejas ediciones heredadas, macrolibros ilustrados (regalados), un montón de diccionarios muertos de risa, algunos amores pasajeros (como Amélie o Arcadi), y otros pecados de juventud.
Por otra parte, impacientes en el dormitorio aguardan las últimas adquisiciones en aleatoria lista de espera.
Y aquí no hay teatro :(
A ver si un día de estos pongo orden.

Mactildes dijo...

Confesaré que heme quedado gratamente sorprendida al ver que el texto anterior está correctísimamente escrito.
¿Y por qué me sorprende? Pues porque todos los Anónimos que pululan por este blog escriben de pena. Y ellos dicen "es que lo hago así para ir más rápido". ¿Pero más rápido hacia dónde? Será hacia el infierno de la ortografía, que si no existe, debería.
Claro que "Confesaré" no es exactamente un "Anónimo" y lo mismo es el director de la RAE.
Pues eso.

Confesé dijo...

Gracias por tus reconocimiento, Mactildes, pero la verdad es que a mí me gusta la corrección ortográfica sin exagerar. Si hay que elegir entre tener el don de escribir mal cosas interesantes (pero que se entiendan), o el de escribir correctísimas banalidades (sin ningún interés), preferiría el primero. Así que de cabeza al infierno. Chop.