domingo, 9 de octubre de 2011

Los que leen (literatura)

Gabinete de Lectura de La Central de Barcelona
Carteles de los primeros Gabinetes de lectura de la librería La Central

«¿Cómo agradecer a los autores lo que hicieron por nosotros, aunque hayan muerto, aunque jamás nos crucemos con ellos por la calle? En el fondo, sin necesidad de proponérnoslo, les estamos mostrando nuestro reconocimiento y, de paso, la gratitud que nadie nos exige, que surge acaso de una emoción personal, de un incidente privado, de una simple reacción subjetiva, cuando nos adentramos en sus escritos con aplicación. Y no por nada, sino que la literatura presupone la participación de inteligencias curiosas y sensibles sobre las que ella pueda ejercer sus efectos innumerables, de la misma manera que la música logra su consumación, no en el aire que atraviesa, sino en los oídos que la escuchan. Ni siquiera quien está persuadido de escribir sólo para sí está exento de esta ley de la comunicación. Quien escribe para sí se dirige por fuerza a la sombra del lector que va a su lado. Serán uno y otro la misma persona, pero en modo alguno la misma perspectiva.»

Fernando Aramburu, de La literatura y los que la leen, Babelia, 8/10/2011

8 comentarios:

F.A. también dijo...

«Por unas monedas pueden adquirirse hoy día ediciones de bolsillo del Quijote, de la Ilíada , de Poeta en Nueva York . No piden más en una librería por la suma de hojas impresas que denominamos libro. Uno paga el papel, la tinta, el transporte, la distribución, esas cosas. Los logros verbales, en cambio, son a tal punto irreductibles a un precio que los afortunados que nos instruimos y complacemos con ellos propendemos a considerarlos dones de la naturaleza, a la manera de los tigres, las amapolas o los atardeceres.»

Pteri dijo...

¡Qué bonito y qué cierto!

Elena dijo...

y que lo digas
y gracias por decirlo

Oli dijo...

Me encanta este texto. ¿El papel es a los libros lo que el aire a la música?

Un abrazo desde Montevideo, ya.


OLI I7O

(philio)

Elena dijo...

Oli, qué bueno que viniste un poquito por aquí. Que tu periplo americano te deje algo de tiempo para visitarnos, es estupendo. Espero que tu largo viaje continue y acabe tan bien como empezó. Aunque no creo que viaje sea la palabra adecuada para nombrar lo que estás haciendo, porque ¿cómo se dice "mi amigo Pablo (sí, ése que me llevó a una misa godspel en Brooklyn ¡en 2007!) lleva 7 meses atravesando un continente"? Alucinante.

¿papel / libros / aire / música? No sé, no puedo pensar: ahora mismo estoy contigo descubriendo Montevideo.

Superwoman dijo...

Gran verdad.

Un supersaludo

Oli dijo...

Siempre que puedo entro a los sitios imprescindibles, esté donde esté.

Tu entrada me ha hecho llegar a una idea: que a amar se aprende amando; a escribir se aprende escribiendo... y leyendo.

Gracias por seguir inspirándome (y enlazándome).


OLI I7O

Elena dijo...

Gracias a todos vosotros por estar ahí y por vuestras visitas.
«A la manera de los tigres, las amapolas o los atardeceres.»