domingo, 30 de diciembre de 2012

Preguntar

Nos plantean consultas y referendos para que las preguntas no se las hagamos a ellos. El Roto, 27/12/2012
"Nos plantean consultas y referendos para que las preguntas no
se las hagamos a ellos" [El Roto en El País, 27 diciembre 2012]

lunes, 24 de diciembre de 2012

HITCH-22: Las memorias de Cristopher Hitchens

   «Supongo que una de las razones por las que siempre he detestado la religión es su taimada tendencia a insinuar la idea de que el universo se ha diseñado pensando en "ti", o, todavía peor, que hay un plan divino en el que uno encaja al margen de que lo sepa. Esa clase de modestia es demasiado arrogante para mí. Sin embargo, he sido lo bastante impúdico como para escribir un libro que trata de mí en su mayor parte, y pensé que podría ser interesante que dijera unas palabras sobre "cómo" soy. (Esto, digo por lo que a menudo pienso como crítico, es lo que se echa en falta en las memorias y autobiografías comunes).

   Una forma de empezar. Cada mes, mis brillantes colegas de Vanity Fair seleccionan a una personalidad y la someten al llamado "Cuestionario Proust". El gran Marcel no ideó esta forma de autointerrogatorio, pero en dos ocasiones de su vida lo sedujeron para que respondiera. Aquí he mezclado las dos series de preguntas.
HITCH-22. Memorias de Cristopher Hitchens
HITCH-22. Memorias
Cristopher Hitchens (1949-2011)
Trad. Daniel Rodríguez Gascón
Debate, 2012

¿Qué es el colmo de la desdicha? (Solo para dar una idea, la respuesta de Proust era: "Estar separado de mamá".) Creo que habría que distinguir entre el fondo de la miseria y el colmo de la angustia. En las profundidades de la desdicha están el ocio forzoso, el aburrimiento sexual y/o la impotencia. En la máxima angustia, la muerte de un amigo o incluso el miedo a la muerte de un hijo.

¿Cómo le gustaría vivir? En estado de conflicto o en un Estado con un conflicto.

¿Cuál es su idea de la felicidad en la tierra? Sentirme reconocido en vida.

¿Qué pecados le inspiran más indulgencia? Los que se producen a causa de urgentes necesidades materiales.

¿Cuáles son sus personajes favoritos de ficción? Dennis Barlos, Humbert Humbert, Horatio Hornblower, Jeeves, Nicholas Salmanovitch Rubashov, Funes el memorioso, Lucifer.

¿Cuáles son sus personajes históricos favoritos? Sócrates, Spinoza, Thomas Paine, Rosa Luxemburg, Liev Trotski.

¿Cuáles son sus heroínas en la vida real? Las mujeres de Afganistán, Irán e Irak que arriesgan sus vidas y su belleza para desafiar el mugre de la teocracia. Ayaan Hirsi Ali y Azar Nafisi como su modelos femeninos ideales.

¿Cuáles son sus heroínas de ficción? Maggie Tulliver, Dorothea, Becky Sharp, Candy, O, la tía Dahlia de Bertie.

¿Su pintor favorito? Goya, Otto Dix.

¿Sus músicos favoritos? J.S. Bach, Bob Dylan.

¿La cualidad que más admira en un hombre? Coraje físico y moral: "ánima". La habilidad de pensar como una mujer. También el sentido del absurdo.

¿La cualidad que más admira en una mujer? Coraje físico y moral: "ánima". La habilidad de visualizar la mente y las necesidades de un hombre. También el sentido del absurdo.

¿Su virtud preferida? La apreciación de la ironía.

¿La virtud que menos le gusta, o la más sobrevalorada? Fe. Seguido de cerca -ante la general escasez de tiempo- por la paciencia.

¿De qué logro está más orgulloso? Puesto que no puedo decir que mis hijos sean solo "míos", que me hayan dedicado libros Salman Rushdie y Martin Amis, y poemas James Fenton y Robert Conquest.

¿Su ocupación favorita? Viajar en territorio disputado. Trabajar duro leyendo y escribiendo cuando estoy seguro en casa, sabiendo que un amigo divertido va a venir a cenar.

¿Quién le habría gustado ser? Prometeo, Oscar Wilde, Émile Zola.

¿Cuál es su característica principal? La inseguridad.

¿Qué es lo que más aprecia de sus amigos? Su existencia continuada.

¿Cuál es su principal defecto? Aburrirme con demasiada facilidad.

¿Cuál sería la mayor de sus desgracias? Perder la memoria.

¿Qué le gustaría ser? Alguien que comprendiera la música, el ajedrez y las matemáticas, o alguien que tuviera el coraje de llevar armas.

¿Cuál es su color favorito? Azul. A veces rojo.

¿Cuál es su flor favorita? El ajo.

¿Cuál es su pájaro preferido? El búho.

¿Qué palabra o expresión utiliza demasiado? Al leer una recopilación de mis escritos, me sorprendió bastante descubrir que era "quizás".

¿Quiénes son sus poetas preferidos? Philip Larkin, Robert Conquest, W.H. Auden, James Fenton, W.B Yeats, Chidiock Tichbourne, G.K. Chesterton, Wendy Cope.

¿Cuáles son sus nombres favoritos? Alexander, Sophia, Antonia, Celeste, Liam, Hannah, Elizabeth, Wolfgang.

¿Qué es lo que más le disgusta? La estupidez, especialmente en sus formas más desagradables de racismo y superstición.

¿Qué figuras históricas le inspiran más desprecio? Stanely Baldwin, el ayatolá Jomeini.

¿Qué figuras contemporáneas le inspiran más desprecio? Henry Kissinger, Osama bin Laden, Joseph Ratzinger.

¿Qué acontecimientos de historia militar le producen más admiración? Termópilas, Lepanto, la defensa de Little Round Top en Gettysburg, los motines del ejército alemán en 1918 y del Estado Mayor alemán en 1944, los convoyes árticos de la Marina Real.

¿Qué talento natural le habría gustado poseer? La habilidad de dominar otros idiomas (lo que habría aumentado enormemente el ámbito de estas respuestas).

¿Cómo le gustaría morir? Totalmente consciente, y luchando o recitando (o haciendo el amor).

¿Qué es lo que más le disgusta de su apariencia? Que haga que viejos admiradores busquen palabras neutras.

¿Cuál es su lema? "Allons travailler!" (Esta versión más imperativa de "Adelante con ello" viene de Émile Zola, aunque E.M. Forster la extendió demasiado al animar a "seguir adelante con tu trabajo y comportarte como si fueras inmortal".)» (pp. 390-392)


«Con Ian y Martin Amis en Uruguay, cerca de donde desembarcó Charles Darwin. Allí empecé a escribir Dios no es bueno

viernes, 21 de diciembre de 2012

And, so this is xmas (and today it's the 21st)


So this is xmas
And what have you done
Another year over
And a new one just begun
And so this is xmas
I hope you have fun
The near and the dear one
The old and the young

A very merry xmas
And a happy new year
Let's hope it's a good one
Without any fear

And, so this is xmas
For weak and for strong
For rich and the poor ones
The world is so wrong
And so happy xmas
For black and for white
For yellow and red ones
Let's stop all the fight
A very merry xmas
And a happy new year
Let's hope it's a good one
Without any fear

And, so this is xmas
And what have we done
Another year over
And a new one just begun
And, so happy xmas
We hope you have fun
The near and the dear one
The old and the young

A very merry xmas
And a happy new year
Let's hope it's a good one
Without any fear
War is over if you want it, etc.
War is over Hare rama now

John Lennon (1940-1980)
Happy Xmas (War is Over) es una canción de John Lennon grabada a finales en 1971 con un coro de niños del Harlem Community Choir. Aunque era una canción protesta contra la Guerra de Vietnam, pronto se convirtió en un himno navideño. La grabación comienza con un leve susurro en el que John y Yoko felicitan las navidades a sus hijos, Julian y Kyoko. La letra se basa en una campaña de publicidad llevada a cabo a finales de 1969 por John y Yoko, quienes alquilaron vallas publicitarias y espacios en revistas para incluir el lema "War Is Over (If You Want It)" [La guerra ha terminado (si tú quieres)]. Las ciudades donde se desarrolló la campaña fueron Nueva York, Tokio, Roma, Atenas y Londres. Durante este tiempo, la opinión pública de Estados Unidos se había posicionado de forma unánime en contra de la Guerra de Vietnam. [from Wiki]

jueves, 20 de diciembre de 2012

El molino y la cruz: Brueghel visto (o soñado) por Majewski


"El molino y la cruz". Dirección: Lech Majewski.
[Inclasificable ensayo cinematográfico alrededor de “La procesión hacia el calvario” de Brueghel. Extraña experimentación con la imagen y la belleza.]

“La procesión hacia el calvario”, Pieter Brueghel, 1564.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Homeland forever

Claire Danes & Damien Lewis

«Peter Quinn: el debutante y máximo accionista de nuestras devociones, con un final de temporada espectacular resumido en tres planos: comiendo de una lata de conservas, en posición de verdugo para liquidar a Brody y en la butaca del dormitorio de Estes. Apunta a que amará a Carrie. Los conspiranicos pueden aducir que no solo sobrevivió sospechosamente al ataque de Gettysburg, sino que su decisión de no terminar con Brody ha posibilitado la masacre final.» Merlin J. Gutherless (Jot Down). 11 enero 2013.

«¡Sin palabras! Así es como te deja el final de la segunda temporada de Homeland. Así y con los pelos de punta porque, hay que ser sinceros, ha sido una pasada. Quiero resaltar desde ya el extraordinario papel de Claire Danes. Consigue que nos retorzamos en nuestros asientos con cada aparición en escena (…) Respecto a Brody, interpretado por Damian Lewis, podrían calcarse las palabras de la actuación de Danes.» Patricia Morales (ABC). 17 diciembre 2012.

«Tensión en estado puro narrada con la pericia y el estilo de los mejores maestros del suspense. ¿Es Homeland la heredera de Breaking Bad? Desde Cinemaseries damos 5 razones para engancharse a la sensación de la temporada, si es que no lo has hecho ya:
  • porque es la serie del momento, aclamada por crítica y público
  • porque Homeland respira tensión por cada uno de sus poros
  • porque no le tiembla el pulso a la hora de hacer crítica interna
  • porque Carrie y Brody son, sin duda, dos de los personajes más fascinantes de la televisión moderna
  • porque todo lo anterior está puesto al servicio de la ficción»
Jesús Acosta (cinemaseries). 7 noviembre 2012.

«Showtime's Homeland: 4 reasons you should be watching. Critics weigh in on the unique appeal of Showtime's award-winning drama, which they say is superbly acted, politically thought-provoking, and timely:
  1. The acting is phenomenal
  2. Homeland is the most timely drama on TV
  3. The show is politically thought-provoking
  4. And it portrays Islam accurately»
By The Week Editorial Staff | October 2, 2012.

«Ante Homeland mi rendición es incondicional: me parece una obra maestra del género, con unos personajes redondos, un suspense que jamás decae y una complejidad narrativa que crece a cada episodio.» Marcos Ordóñez (El País). 26 enero 2012.


[waiting for the third season of homeland]

sábado, 15 de diciembre de 2012

Esperanza de vida en la calle Marià Cubí

Calle Marià Cubí, Barcelona
«Pero para esto habría que estar, volver a Barcelona, a la Vía Augusta, cerca de la calle Marià Cubí. La calle que Sébastien Heayes considera, consideró du- rante un tiempo, la más bonita de Barcelona.» (pp. 47- 48)

«A raíz de sus vagan- bundeos nocturnos, Sé- bastien Heayes considera la calle Marià Cubí una de las más bellas de Bar- celona. Parte de la Vía Augusta, que uno quisiera evitar (...) Este breve peregrinaje nos alejará y nos retrasará en nuestro deambular a lo largo de la calle Marià Cubí, consi- derada la más bella de Barcelona.» (pp. 103-104)
    «Para entonces estaba ya lo bastante alcoholizado, desinhibido, y paraba un taxi en las Ramblas para que me llevase a la parte alta de la ciudad, exactamente a la calle Marià Cubí, que se encuentra subiendo por la Vía Augusta a la izquierda (...) En aquella calle que por lo demás no tenía nada especial había cinco burdeles, o bares de chicas, o clubs, puticlubs, como se quieran llamar, que era lo que me atraía como un imán. En los alrededores también había algunas saunas, donde las chicas te recibían en braguitas y se pasaba directamente al acto sexual, sin preámbulos, sin palabras, pero aquello no me interesaba: incluso con las prostitutas necesitaba soñar. Sin embargo, a algunas de estas chicas el acto sexual sin preámbulo, sin la prostitución del lenguaje, les parecía menos envilecedor. Hacía un alto en el Más i Más, frente a la discoteca pija L'Atmosfera, donde ingurgitaba un último gin-tonic para desinhibirme del todo antes de lanzarme al asalto; se trataba de un bar pequeño y moderno (...) De los cinco burdeles de la calle Marià Cubí, yo elegí como cuartel general el Preston, sobre todo por su discreta entrada. Invitaba a todas las chicas, una detrás de otra, a beber una copa, así que en aquel burdel regido por gallegos se me trataba muy bien.» (pp. 136-137)
Alexandre Diego Gary
S. o la esperanza de vida (S. ou l'espérance de vie, 2009)
Trad. Ignacio Vidal-Folch / Galaxia Gutenberg, 2010

jueves, 13 de diciembre de 2012

Auden / Didion

Parad los relojes, desconectad el teléfono,
dadle un hueso al perro para que no ladre,
acallad los pianos y con tambores amortiguados
sacad el ataúd, traed al cortejo fúnebre.

Que los aviones vuelen lastimeramente en círculos
escribiendo en el cielo el mensaje “Él ha muerto”,
rodead con crespones los blancos cuellos de las palomas,
que los policías lleven guantes negros.

Él era mi norte, mi sur, mi este y mi oeste,
mi semana de trabajo y mi descanso dominical,
mi mediodía, mi medianoche, mi conversación y mi canción;
Yo creía que el amor duraba para siempre; me equivocaba.

Las estrellas ya no hacen falta: apagadlas todas.
Guardad la luna y desmontad el sol,
vacíad el océano y barred los bosques;
porque ya nada puede servir para nada.
Quintana Roo en la portada de Noches azules
Noches Azules
Joan Didion
(Blue Nights, 2011)
Trad. Javier Calvo
Mondadori, 2012

   «Eso dice el "Blues funerario" de W.H. Auden, dieciséis versos que, en los días y semanas inmediatamente posteriores a la muerte de John, apelaron directamente a la rabia -la furia ciega e irracional- que yo sentía. Más tarde le enseñé el "Blues funerario" a Quintana (...)»

«In certain latitudes there comes a span of time approaching and following the summer solstice, some weeks in all, when the twilights turn long and blue. This period of the blue nights does not occur in subtropical California, where I lived for much of the time I will be talking about here and where the end of daylight is fast and lost in the blaze of the dropping sun, but it does occur in New York, where I now live. You notice it first as April ends and May begins, a change in the season, not exactly a warming — in fact not at all a warming — yet suddenly summer seems near, a possibility, even a promise. You pass a window, you walk to Central Park, you find yourself swimming in the color blue: the actual light is blue, [and over the course of an hour or so this blue deepens, becomes more intense even as it darkens and fades, approximates finally the blue of the glass on a clear day at Chartres, or that of the Cerenkov radiation thrown off by the fuel rods in the pools of nuclear reactors.] The French called this time of day "l'heure bleue." To the English it was "the gloaming." The very word "gloaming" reverberates, echoes — the gloaming, the glimmer, the glitter, the glisten, the glamour — [carrying in its consonants the images of houses shuttering, gardens darkening, grass-lined rivers slipping through the shadows. During the blue nights you think the end of day will never come. As the blue nights draw to a close (and they will, and they do) you experience an actual chill, an apprehension of illness, at the moment you first notice: the blue light is going, the days are already shortening, the summer is gone.]  This book is called "Blue Nights" because at the time I began it I found my mind turning increasingly to illness, to the end of promise, the dwindling of the days, the inevitability of the fading, the dying of the brightness. Blue nights are the opposite of the dying of the brightness, but they are also its warning.» [2nd chapter]

lunes, 10 de diciembre de 2012

Isabel Núñez: Mis postales de Barcelona

Barcelona: Diagonal - Enrique Granados, 10/12/2012
[Barcelona: Diagonal-E. Granados, esta mañana]
Hay casas
«Que por su aspecto me permiten soñar. Imagino que las habitan viejos humanistas con bibliotecas generosas y sillones donde se lee y se escucha música celestial. Gente cultivada como hubo en la República, amantes de los libros y las tertulias. Por eso me gusta mirar las fachadas, porque imagino un país, una ciudad que ya no existe. Algunos de esos edificios tienen adornos escultóricos, rostros en relieve que presiden puertas o ventanas, tal vez a imagen y semejanza de alguien que mandó construir la casa, según cuenta la leyenda.
      Yo me siento acompañada por esos habitantes imaginarios y esas bibliotecas invisibles, que me acogen con una hospitalidad extranjera, y puedo permitirme no mirar ni escuchar los gritos o la mala educación de gente que pasa y que hace mucho tiempo olvidó lo que eran los libros, si lo supo alguna vez.
      Esas casas fueron construidas con otro espíritu y a mí me permiten imaginar que vivo en otro mundo, más europeo, y donde la cultura sea importante no en lo espectacular, sino en lo reflexivo y en el cuidado de las palabras.
      Es una lástima que mi cámara no me permita fotografiar otro efecto. Al atardecer, cuando empiezan a encenderse las primeras luces en las ventanas, algunas casas parecen ocultar algún secreto interesante. Mirándolas, es imposible deducir que en su interior viven mutantes sin libros, gente que sólo piensa en dinero, comida, rebajas y aparcamientos. Cualquier casa se dignifica con una lamparita encendida. Dice el poeta chino Du Fu: "El halo de la lámpara ilumina el insomnio". Un simple globo de luz dibuja una atmósfera sutil, de personajes atrayentes desde la calle, lugares de una vida llena de matices e intercambio de pensamientos.» (p. 144)

Mis postales de Barcelona, Isabel Núñez

ISABEL NÚÑEZ
Mis postales de Barcelona
Prólogo y mapas de Javier Mariscal
Triangle Postals, 2012


«Envidio un bellísimo libro que Isabel Núñez acaba de publicar, Mis postales de Barcelona (Triangle), descripción de un íntimo paisaje urbano, la ciudad que mi generación ha perdido. Leerlo ha sido una experiencia extraña (...)»
[Enrique Vila-Matas, La brisa Dickinson, 20/4/2012]

viernes, 7 de diciembre de 2012

Gabriel Josipovici: Moo Pak

Primeras páginas de Moo Pak«Si me quedara encallado en el primer párrafo, dijo, ni este mejoraría ni yo descubriría jamás cómo mejorarlo. Solo el último párrafo puede indicarnos si el primer párrafo está bien, dijo, solo la última palabra puede dar sentido a la primera. No existe el mot juste, dijo, al menos no hasta que el libro entero sea más o menos juste. La búsqueda del mot juste, dijo, conduce a la ampulosidad, al aburrimiento y a la proliferación fatal de adjetivos. El adjetivo, dijo, es el mayor enemigo del escritor. La gente que no sabe escribir ni pensar y que sin embargo se tiene por amante de la literatura está enamorada de los adjetivos, dijo, para esta gente la literatura es sinónimo de adjetivos, se pasan la vida en un baño de espuma con burbujas de adjetivos. Yo, en cambio, soy incapaz de leer un libro lleno de adjetivos, dijo. Me ponen literalmente enfermo, dijo. Los adjetivos y todos esos otros mots justes se me atragantan y me dan ganas de vomitar. No tiene nada que ver con el gusto, dijo, es una cuestión de metabolismo y fisiología. Al menos en eso no estoy solo, dijo. Los mejores escritores saben que los adjetivos son la muerte de la narración. Por eso Raymond Chandler no escribe: «Entré en la habitación. En el suelo había una alfombra extraordinariamente gruesa hecha de etcétera, etcétera". En lugar de eso, escribe: "Entré en la habitación. La alfombra me hizo cosquillas en los tobillos".» (p. 14)

sábado, 1 de diciembre de 2012

Auster vs Coetzee: Aquí y ahora, cartas 2008-2011

Auster
13 de noviembre de 2009
  Querido John:
  (...) Haces referencia a mi entrevista con Kevin Rabalais para The Australian. A decir verdad, no recuerdo absolutamente nada de lo que dije. Tampoco soy capaz de acordarme de nada que haya dicho a ningún entrevistador a lo largo de los años. Centenares de conversaciones de las que no queda ni una sílaba. Y sin embargo, con las conversaciones, digamos, normales, es decir, con Siri, contigo, con cualquiera de mis amigos, colegas o parientes, soy capaz de recordar la mayor parte de lo que se ha dicho. ¿Es una entrevista en cierto modo un acto que no vale nada, un episodio anormal, una conversación que no es una conversación? Incluso a lo largo de una entrevista, tiendo a olvidar lo que acabo de decir. Las palabras salen de mi boca y luego desaparecen para siempre. ¿Es la tensión de responder a la pregunta que ahora se me plantea lo que me hace olvidar la anterior? ¿Acaso el temor a decir alguna estupidez me inhibe la capacidad de recordar? ¿Es el tedio de hablar sobre mí mismo?
  (...) Me parece que la memoria quizá sea algo que podríamos investigar. O bien, si resulta un tema demasiado amplio, las decepciones de la memoria.
  Con los más afectuosos recuerdos,
  Paul
Coetzee
15 de diciembre de 2009
  Querido Paul:
  Me preguntas si alguna vez he tenido la experiencia de conceder una entrevista y luego no he conseguido recordar lo que dije en ella. Pues no exactamente. Pero a menudo he sentido un aburrimiento opresivo al escucharme a mí mismo fanfarronear con los entrevistadores. En mi opinión, una verdadera conversación solo tiene lugar cuando discurre alguna clase de corriente entre los interlocutores. Y esa corriente casi nunca discurre durante las entrevistas.
  Estaré encantado de conversar sobre la memoria contigo en algún momento del futuro, si nos acordamos de volver sobre el tema. (...)
  Cordialmente,
  John
Cartas de Auster y Coetzee Aquí y ahora
Cartas 2008-2011

Paul Auster
J.M. Coetzee

Anagrama &
Mondadori 2012
Trad. Benito Gómez
y Javier Calvo
El estado de las cosas. Enrique Vila-Matas
Relecturas, Babelia, 1/12/2012