sábado, 16 de noviembre de 2013

Sobre los campos, y en Yecla, llueve

the little house
Llueve, detrás de los cristales llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados,
sobre los campos, llueve.
Pintaron de gris el cielo
y el suelo se fue abrigando con hojas,
se fue vistiendo de otoño.
La tarde que se adormece
parece
un niño que el viento mece
con su balada de otoño.
Una balada en otoño,
un canto triste de melancolía
que nace al morir el día.
Una balada en otoño,
a veces como un murmullo
y a veces como un lamento
y a veces viento.
Llueve,
detrás de los cristales llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados,
sobre los campos, llueve.
Te podría contar
que esta quemándose mi último leño en el hogar.
Que soy muy pobre hoy.
Que por una sonrisa doy
todo lo que soy
porque estoy solo y tengo miedo,
si tú fueras capaz
de ver los ojos tristes de una lámpara
y hablar
con esa porcelana que descubrí ayer
y que por un momento se ha vuelto mujer.
Entonces,
olvidando mi mañana y tu pasado,
volverías a mi lado.
Se va la tarde y me deja
la queja que mañana será vieja
de una balada de otoño.

Serrat. Balada de otoño (1969)

No hay comentarios: