martes, 30 de abril de 2013

Japón 2013: calendario previsto

30 abril
YCL-BCN
1 mayo
MSC-TOK
2
Tokio
3
Tokio
4
Tokio
5
Takayama
6
Takayama
7
Kioto
8
Kioto
9
Kioto
10
Hiroshima
11
Fukuoka
12
Beppu
13
Beppu
14
Kobe
15
Kobe
Monte Fuji desde lago Ashi 18
Tokio
19
Tokio
20
Tokio
21
TOK-MSC
22
BCN-YCL
[mayo 2011]

domingo, 28 de abril de 2013

La danza Butoh (a propósito de Cerezos en flor)

Según la wikipedia: «El Ankoku Butō (暗黒舞踏?), conocido en occidente como Butō o Butoh, es el nombre utilizado para referirse al distinto abanico de técnicas de danza creadas en 1950 por Kazuo Ohno y Tatsumi Hijikata, que, conmovidos por los fatídicos bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki, comienzan con la búsqueda de un nuevo cuerpo, el cuerpo de la postguerra. Cabe aclarar que durante esa década, las imágenes de algunos sobrevivientes llenaban las calles. Estos caminaban con sus cuerpos quemados y con los globos oculares reventados y colgando sobre sus mejillas. Así nació el Butō, la danza hacia la oscuridad


Escena de la película Cerezos en flor de Doris Dörrie

«Normalmente involucra movimientos lentos, expresivos e imaginativos. La temática del butō es tan amplia como difusa, tocando aspectos fundamentales de la existencia humana. Es habitual explorar la transición entre estados anímicos y, a la vez, el cambio de la forma física del cuerpo humano en las formas más variadas, ya que el bailarín de Butō deviene mediante la danza (y su técnica particular) en distintos objetos, figuras, en fin, en distintos cuerpos. El Butō es una reflexión del cuerpo sobre el cuerpo y el lugar que este ocupa en el Cosmos. No hay decorado o vestuario determinado; es habitual que los intérpretes actúen desnudos o pintados de blanco. La improvisación es parte fundamental de este estilo de danza, la idea no es pensar el hecho sino sentirlo: "No hablar a través del cuerpo, sino que el cuerpo hable por sí sólo"

viernes, 19 de abril de 2013

Rosa Montero: La ridícula idea de no volver a verte

« ...con los años tengo la creciente sensación de que hay una continuidad en la mente humana; de que, en efecto, existe un inconsciente colectivo que nos entreteje, como si fuéramos cardúmenes de apretados peces que danzan al unísono sin saberlo. Y las #Coincidencias forman parte de esa danza, de ese todo, de esa música, de esa canción común que no conseguimos terminar de escuchar porque el viento sólo nos trae notas aisladas. Ya sé que no hay rigor científico en lo que digo, pero es un pensamiento consolador, porque coloca la pequeña tragedia de tu vida individual en perspectiva. Cuando era más joven, de hecho hasta hace poco, aspiraba como novelista a la grandeza; a elevarme como un águila y escribir el gran libro sobre la condición humana. Ahora, en cambio, aspiro simple y modestamente a la libertad; si consiguiera ser verdaderamente libre escribiendo, libre del yo consciente, de los mandatos heredados, de la supeditación a la mirada de los otros, de la propia #Ambición, del deseo de elevarme como un águila, de mis miedos y mis dudas y mis deudas y mis mezquindades, entonces lograría descender hasta el fondo de mi inconsciente y quizá pudiera escuchar por un instante la canción colectiva. Porque muy dentro de mí estamos todos. Sólo siendo absolutamente libre se puede bailar bien, se puede hacer bien el amor y se puede escribir bien. Actividades todas ellas importantísimas. Y entonces me preguntarás: ¿Estás siendo de verdad libre en este texto que ahora estás haciendo? Y yo te contesto: Pues no. Tampoco aquí. Pero me esfuerzo.» (pp. 142-143)
Rosa Montero: La ridícula idea de no volver a verte
Rosa Montero
LA RIDÍCULA IDEA
DE NO VOVER A VERTE

Seix Barral, 2013

lunes, 15 de abril de 2013

Houellebecq: El mapa y el territorio

Michel Houellebecq: El mapa y el territorio (portada compactos)
  Michel Houellebecq
  El mapa y el territorio
  (La carte et le territoire, 2010)
  Traducción de Jaime Zulaika
  Compactos Anagrama
  Barcelona, 2013

 about
  - Jorge Carrión: La autobiografía como destrucción
  - Andrés Ibáñez en ABC
  - Jordi Corominas en Revista de Letras
  - Santiago Gamboa (Babelia): Un mundo sin maquillaje
  - Nadal Suau en El Cultural

Michel Houellebecq: El mapa y el territorio (pp.222-223)
Página 2 - Entrevista: Michael Houellebecq
HOMENAJE AL TRABAJO HUMANO (cuadros de Jed Martin)
El arquitecto Jean-Pierre Martin abandonando la dirección de su empresa
Damien Hirst y Jeff Koons repartiéndose el mercado del arte
Bill Gates y Steve Jobs conversando sobre el futuro de la informática
Ferdinand Desroches, carnicero caballar
Claude Vorilhon, gerente de un bar-estanco
Maya Dubois, asistente de telemantenimiento
Aimée, escort-girl
Michel Houellebecq, escritor
El periodista Jean-Pierre Pernaut animando una conferencia de redacción
El ingeniero Ferdinand Piëch visitando los talleres de producción de Molsheim
[El mapa es más interesante que el territorio]

viernes, 12 de abril de 2013

John Irving: Personas como yo

John Irving: Personas como yo
John Irving
Personas como yo
(In one person, 2012)
Trad. Carlos Milla Soler
Tusquets, 2013

[De El País, 6/03/2013: «En palabras de Eduardo Lago, escritor y crítico, "la narrativa de Irving, firmemente anclada en una concepción decimo- nónica de la novela, aborda con una mezcla de crudeza, ternura y humor temas polémicos de la vida contemporánea".» ]
«"Estos libros son de tus antepasados, Billy", había escrito la tía Muriel en su caligrafía inconfundiblemente aplomada. "Tú eres el escritor de la familia; debes quedártelos tú."

  —Sintiéndolo mucho, no sé cuándo tenía previstos dártelos —dijo Bob, avergonzado.

  Me permito llamar la atención sobre la palabra "antepasados". Al principio, me sentí halagado por la compañía de los encomiables escritores que Muriel había seleccionado para mí; era una colección supuestamente literaria. Había dos obras de teatro de García Lorca: Bodas de sangre y La casa de Bernarda Alba. (Yo ignoraba que Muriel conociera mi pasión por Lorca, incluso por la poesía.) Había tres obras de Tennesse Williams; tal vez Nils Borkman había entregado esas obras a Muriel, pensé en un primer momento. Había un libro de poemas de W. H. Auden, y poemas de Walt Whitman y Lord Byron. Estaban esas insuperables novelas de Herman Melville y E.M. Forster, me refiero a Moby Dick y Howards End. Estaba Por el camino de Swann de Marcel Proust. Con todo, yo aún no entendía por qué mi tía Muriel había reunido a esos escritores en particular y los había llamado "antepasados" míos, no hasta que desenterré del fondo de la caja dos libros pequeños colocados en contacto: Una temporada en el infierno, de Arthur Rimbaud, y La habitación de Giovanni, de James Baldwin.

  —Ah —dije al tío Bob. Mis antepasados gays, debía de haber pensado la tía Muriel, mis hermanos no tan heteros, no pude por menos que conjeturar.» (p.455)

martes, 9 de abril de 2013

Clara Usón: La hija del Este

Clara Usón: La hija del este
Clara Usón
LA HIJA DEL ESTE
Seix Barral, 2012
Booket, 2013

«"Si Dragan no te hubiera conocido, seguiría vivo", era lo que había empezado a decir Danilo; lo que pensaba él y también Igor, Marko, Martina... No podemos elegir a nuestros padres ni los tiempos ni el pueblo con el que vamos a vivir. Era un hombre sabio el patriarca Pavle. Si Yugoslavia no se hubiera desgajado, si los croatas no se hubieran empeñado en ser independientes, si Milosevic no hubiera empezado la guerra, si Milosevic nunca hubiera sido presidente de Serbia, si Karadzic no hubiera creado esa estúpida República Srpska, su padre no la habría traicionado. Sería un militar cercano al retiro, capitán o teniente coronel, no habría llegado a general. Seguiría viviendo en Skoplje o puede que en Pristina o tal vez le hubieran dado otro destino, Eslovenia o la Vojvodina. Tendría ese carácter peculiar, explosivo: encantador, chispeante, el alma de la fiesta cuando estaba de humor, áspero y desabrido cuando algo lo contrariaba, pero nunca habría matado a nadie. Y a ella no le habría mentido. "Se compara con Dios", había dicho Danilo. Y era cierto. El poder, los halagos, las reverencias lo habían transformado. Con frecuencia hablaba de sí mismo en tercera persona, como rendido a la admiración y el respeto que le infundía su propio personaje: "Si el general Mladic garantiza esto, es como si lo garantizara Dios." Se creía por encima del bien y del mal, un héroe legendario, con una misión: salvar a Serbia. "No sirve de nada matar a cincuenta mil musulmanes más. Enseguida se recuperan." Esa frase le producía escalofríos sólo ahora que la había visto escrita, traducida en palabras. Hasta anteayer la hubiera suscrito de un modo tácito, sin admitirlo. "Es necesario que mueran inocentes por la causa de la nación serbia, deben sacrificarse por las generaciones futuras..." Se recordaba explicándole eso a una confusa y poco convencida Nadica, que solo atinaba a defender la necesidad de que terminara, fuera como fuere y de una vez por todas, la guerra. » (pp. 446-447)
 about:
JM Pozuelo: "Considero otro acierto de Clara Usón el haber creado, junto al punto de vista de Ana, otro comple- mentario, exterior, concedido a un excelente personaje como Danilo Papo, un judío al que dota de voz narrativa, pero que es consciente, y lo marca al final, de que está siendo un vehículo narrativo de la propia Clara Usón, tanto para decir desde fuera a Ana como para retratar la gran complejidad de la cuestión étnica y cultural de los Balcanes."

viernes, 5 de abril de 2013

"Déjenlo todo, nuevamente. Láncense a los caminos” (Bolaño en el CCCB)


"Musa, adonde quiera que tú vayas yo voy"

"La línea recta me producía calma"

"Sólo es transcendente la poesía"

Bolaño y 2666: el misterio del título según el pez volador

Bolaño, poeta y vago

Bolaño, Girona, abril de 1981.

"De lo perdido, de lo dulce irremediablemente perdido..."


EXPOSICIÓN // ARCHIVO BOLAÑO 1977-2003 from CCCB on Vimeo

[De Confesiones de un detective salvaje: ¿Escribe a mano? La poesía, sí. Lo demás, en una vieja computadora de 1993. ¿Qué es la patria para usted? Lamento darte una respuesta más bien cursi. Mi única patria son mis dos hijos, Lautaro y Alexandra. Y tal vez, pero en segundo plano, algunos instantes, algunas calles, algunos rostros o escenas o libros que están dentro de mí y que algún día olvidaré, que es lo mejor que uno puede hacer con la patria. ¿Cuáles son los cinco libros que marcaron su vida? Mis cinco libros en realidad son cinco mil. Menciono éstos sólo a manera de punta de lanza o embajada aviesa: El Quijote, de Cervantes. Moby Dick, de Melville. La Obra Completa, de Borges. Rayuela, de Cortázar. La conjura de los necios, de Kennedy Toole. Pero también debería citar: Nadja, de Breton. Las cartas de Jacques Vaché. Todo Ubú, de Jarry. La vida, instrucciones de uso, de Perec. El castillo y El proceso, de Kafka. Los aforismos de Lichtenberg. El Tractatus, de Wittgenstein. La invención de Morel, de Bioy Casares. El Satiricón, de Petronio. La Historia de Roma, de Tito Livio. Los Pensamientos, de Pascal. ¿Cuándo ha sido más feliz? Yo he sido feliz casi todos los días de mi vida, al menos durante un ratito, incluso en las circunstancias más adversas.]

martes, 2 de abril de 2013

Isabel Núñez: Entonces

Isabel Núñez: Entonces (imagen de Javier Mariscal)
ISABEL NÚÑEZ
Entonces
Alfabia, 2013

Artículos de Isabel Núñez
Isabel by Manuel Delgado
Isabel by Fernando Valls
  «Durante años, no me permití dedicar tiempo ni espacio a mi escritura. Tenía que ganar dinero, tenía que cuidar del pequeño, tenía que hacer lo que entonces parecía importante o justificado. No me sentía con derecho a hacer algo que nadie me hubiese pedido.
  Me faltaba un apoyo que seguía buscando fuera, un impulso que tendría que haber salido de mí. Cualquier negativa o rechazo, cualquiera de esos pequeños y numerosísimos fracasos que componen una trayectoria me sumía en el desaliento y yo abandonaba.
   Entonces no creía en mí en casi ningún sentido, salvo tal vez como lectora. Hubo un momento en que, mirando fotos antiguas, descubrí la belleza física que seguramente había tenido. No se basaba en unas medidas magníficas. Yo habría querido tener una estructura ósea más atlética, una espalda que hubiese ayudado a relativizar mis curvas, porque mis huesos finos no sólo no ocultaban mis pechos sino que los magnificaban de tal modo que, en mí, cualquier transparencia o cualquier escote se volvía más escandaloso. Pero en aquellas fotos antiguas había algo: un encanto de cervatillo, el cutis resplandecía, los ojos estaban llenos de una expresión mezclada, el contorno tenía una firmeza que entonces no podía valorar y todo irradiaba cierta armonía, entre la fuerza y la vulnerabilidad, lo soñado y lo terrestre, la sensualidad del deseo y la duda, la percepción perpleja del mundo. Tal vez sólo fueran las virtudes de la edad.» (pp. 221-222)
De la contraportada: "A partir de la confesión de los maltratos que sufrió de pequeña, Olivia, la protagonista y na­rradora de Entonces, recapitula lo que ha sido su vida. Retrata con exactitud el aprendizaje del dolor y la geometría del amor, el paso de la in­fancia a la adolescencia y de la adolescencia a la madurez. (...) Esta obra es la con- movedora disección de un drama familiar desolador, escrito con una prosa cuya finura psicológica se combina con la potencia expresiva de quien está ofre- ciendo un testimonio a corazón abierto. Con su obra póstuma Entonces, Isabel Núñez dejó mucho más que una novela. Dejó una parte de ella misma para que pudiéra­mos descubrirla en su ausencia."