viernes, 5 de septiembre de 2014

Alvaro Siza (amable personaje de OTB, 1)

ESAS FEAS CHORREADURAS
Álvaro Siza Vieira (Matosinhos, 1933), arquitecto y dibujante
Centro Gallego de Arte Contemporáneo de Alvaro Siza. Santiago de Compostela
Centro Gallego de Arte Contemporáneo (CGAC) de Alvaro Siza, Santiago de Compostela

«[…] Volvamos a tu museo de Santiago: ¿qué le está pasando? Pues que le están apareciendo unas negrísimas chorreaduras, que arrancando de la arista de la cubierta van descendiendo por las distintas fachadas afeando el edificio. ¿Cómo se explica que este vicio no aparezca en ninguna otra fachada granítica de la ciudad? Pues la explicación está muy cerca, allí enfrente, en la fachada bellamente dorada por los siglos, pero limpia, del convento de Santo Domingo. ¿Y qué tiene esta fachada que no tenga la tuya? Pues tiene una pequeña cornisa, un modesto vierteaguas, que consigue que el agua de lluvia, que arrastra el polvo de la cubierta, no resbale por la fachada.
    Todo esto lo conoces perfectamente, la construcción te ha interesado, siempre dijiste que, de ser profesor, la asignatura que elegirías sería la de construcción, y, en efecto, has acabado por ostentar la cátedra de esta disciplina en la Escuela de Arquitectura de Porto. Entonces, ¿por qué no pusiste el puñetero vierteaguas?
    No lo pusiste porque debilita tanto la forma escultórica que tú, con tanto talento, manejas como el purismo plástico y el minimalismo que hoy en día impone férreamente su ley.
    Naturalmente me objetarás que si la piedra hubiese resultado absolutamente impermeable —tan impermeable como el cristal— las chorreaduras no hubiesen aparecido o hubiesen resultado muy fáciles de limpiar. Pero incluso el granito, la piedra más inalterable, dura e impermeable de las utilizadas en construcción, en este caso, siendo además abujardada en lugar de pulida, no ha sido lo suficientemente impermeable, ha recogido el polvo y lo ha absorbido. Tú te diste cuenta de que la cubierta de tu museo iba a quedar muy visible y, con esta piedra excepcional, creíste que podrías hacer realidad la ilusión de muchos arquitectos: crear un edificio de un solo material, envolver la cubierta con el mismo material y textura de las paredes. Pero esto es muy difícil: es más fácil hacer las paredes a imitación de la cubierta, recubrirlas de escamas de madera o cerámica, o como Frank Gerhy —que hace explícita su voluntad escultórica del material único—, forrarlas de zinc o de titanio. […]»

2 comentarios:

Pteromari dijo...

Es curiosa esta manera de escribir en segunda persona desde una primera persona que se habla a sí misma como si fuera otro.
Eso, en cuanto a la forma.
En cuanto al fondo, vaya mala pata lo del granito.
Pero aún sin las feas chorreaduras, no me gusta ese edificio bloquetón-de-granito-gris-oscuro-sin-ventanas.

Elena dijo...

Sí, es curiosa (y poco literaria) su manera de escribir, y a veces chirría un poco. Pero lo que me interesa de OTB es lo que ha vivido, lo que ha hecho, lo que cuenta y lo que pinta. Ah, y su casa.

Y del edificio de Álvaro Siza me gustan sus volúmenes y el granito (limpio, claro).