lunes, 6 de octubre de 2014

Te amo Antinea y me enloqueces

«—¿Y luego?
—Luego, pues murió como todos - dijo la vieja, asombrada de mi pregunta.
—¿Y de qué murió?
Me contestó con las mismas palabras que el señor Le Mesge.
—Pues de lo que los demás: de amor.
—De amor—siguió diciendo.
—Todos mueren de amor cuando ven que se les ha acabado el tiempo y que Cegheir-ben-Cheij parte en busca de otros. Muchos tuvieron una muerte dulcísima, y expiraron con los ojos llenos de lágrimas. No dormían ni probaban bocado. Un oficial de Marina francés perdió el juicio. Cantaba por las noches un triste canto de su tierra que resonaba en toda la montaña. Otro, un español, se puso como rabioso; quería morder a todo el mundo y hubo que matarlo. Muchos murieron por efecto del kif; un kif más violento que el opio. Cuando dejan de ver a Antinea ya no hacen más que fumar y fumar. La mayor parte han muerto así... Y han sido los más dichosos.» (pág. 170)

Pierre Benoit (1886-1962)
LA ATLÁNTIDA
L'Atlantide (1919)
Trad. Rafael Cansinos-Assens
SGEL, Barcelona, 1945

3 comentarios:

Anónimo dijo...

"Vivir sin leer es peligroso, obliga a conformarse con la vida."
Michel Houellebecq

Elena dijo...

Este libro es un (todavía vibrante) legado de ÁGJ.

Mariblán dijo...

Qué preciosidad.