sábado, 29 de noviembre de 2014

La pasión (y lo indecible) de Clarice Lispector

«Al lado de mi rostro introducido por la abertura de la puerta, muy cerca de mis ojos, en la semioscuridad, se había movido una cucaracha enorme. Mi grito fue tan ahogado, que solo por el silencio contrastante me di cuenta de que no había gritado. El grito se había quedado golpeando dentro del pecho [...]
  Solo que de haber descubierto de repente vida en la desnudez de la habitación me había asustado como si hubiese descubierto que la habitación muerta era, en verdad, poderosa. Todo allí se había secado, pero quedaba una cucharada. Una cucaracha tan vieja que era inmemorial. Lo que siempre me había repugnado de las cucarachas es que eran obsoletas y, sin embargo, actuales. Saber que ellas ya vivían sobre la Tierra, e iguales que hoy día, antes incluso de que hubiesen aparecido los primeros dinosaurios, saber que el primer hombre ya las había encontrado proliferantes y arrastrándose, saber que habían sido testigos de la formación de los grades yacimientos de petroleo y carbón del mundo, y allí estaban durante el gran avance y después durante el gran retroceso de los glaciares, la resistencia pacífica. Yo sabía que las cucarachas resistían más de un mes sin alimento o agua. Y que hasta de la madera hacen una sustancia nutritiva aprovechable. Y que, incluso después de pisadas, recuperaban lentamente su forma y seguían caminando. Incluso congeladas, al descongelarlas proseguían la marcha. .. Hace trescientos cincuenta millones de años que se reproducían sin transformarse. Cuando el mundo estaba casi desnudo, ellas ya lo cubrían pausadas.» (pp. 42-43)


Entrevista con CL - São Paulo, 1977

La pasión según G. H. (1964)
Clarice Lispector (1920-1977)
Trad. Alberto Villalba
Siruela, 2013
[primeras páginas]

«Pues lo que estaba a punto de ver era aún anterior a lo humano.
  No, no había sal en esos ojos. Tenía la certeza de que los ojos de la cucaracha carecían de sabor. Yo me había habituado a la sal, la sal era la transcendencia que me permitía apreciar un gusto, y poder escapar a lo que yo llamo "la nada". A la sal estaba yo habituada, me había construido toda entera en función de la sal. Pero lo que mi boca no podría entender era la ausencia de sabor. Lo que todo mi ser ignoraba era lo neutro.
  Y lo neutro era esta vida que anterior- mente yo llamaba la nada. La nada era el infierno.
  El sol se había desplazado un poco hasta tocar mi espalda. La cucaracha seccionada también estaba al sol. No puedo hacer nada por ti, cucaracha. No quiero hacer nada.
  Es que no se trataba ya de hacer algo: la mirada neutra de la cucaracha me decía que no se trataba de eso, y yo lo sabía. Solo que no soportaba permanecer simplemente sentada allí, siendo, y por tanto, quería hacer. Hacer sería transcender, transcender es un desenlace.» (p. 73)

Indecible, dijo ella. Enrique Vila-Matas, Café Perec, El País, 10/11/2014

martes, 25 de noviembre de 2014

China today según Joaquín Campos (y otras)

«Las transferencias (de dinero) entre China y España son inexistentes. Este país, aparte de no fiarse ni de ellos mismos, anda con importantes retrasos. Es incomprensible la cantidad de papeles que uno tiene que llegar a firmar para hacer movimientos presumiblemente sencillos. Los bosques, aquí, importan una buena mierda.
  —¿Está segura que este es el papel para enviar?
  —Sí.
  —Es que aquí pone "recibir".
  —¡Ah! Perdone, es este otro.
La necedad es calificativo contiguo al chino de etnia "han". No falla. Tantas décadas oprimidos, desaprovechados, alejados de la cultura sobre una charca de odio y heces, que ahora les es difícil dar con la tecla. Sobre todo, teniendo en cuenta a la velocidad que marcha este país, que engulle vidas como días tiene el calendario. De pronto, no ya sólo deben dar más de sí, sino que además deben parecer occidentales.
  —Perdona, ¿me puedes dar un número para mi turno?
  —Aquí lo tiene.
  —¿El ciento veintisiete? Pero si va por el noventa y dos.
  —Lo siento, tiene que esperar. Puede tomar asiento allí.
El ciudadano, en general, es ganado. Y en China, aún menos que eso. Por eso debo esperarme una hora a que un insulso señor descamisado y repelente me atienda, cometa cien errores, no sepa decir en inglés ni "yes", y envíe mi dinero sin saber a ciencia cierta si llegará o se quedará en el limbo. Mientras llega el turno para mi sufrimiento infinito debo esperar en una silla de plástico, de la peor calidad, rodeado de todo tipo de carroña social: unos fuman, otros sorben el paquete de "noodles", alguno da una cabezada. Se salva una hermosa señora, entrada en años, que me mira risueña sin saber la que se le podría caer encima. El aire acondicionado, como no podía ser de otro modo, emana congelación absoluta. Y el gordo que tengo a mi lado, clara muestra del crecimiento chino que ha dejado de lado las hambrunas para en poquísimo tiempo crear obesos mórbidos, se saca un moco de la nariz con un dedo ennegrecido. El guarda de seguridad, que va vestido como un fontanero magrebí, ni pone orden ni sabe realmente a qué se dedica [...] El inane me está poniendo de los nervios. Aparte de esperar una hora y cuarto para que la sucia megafonía cantara mi turno, lleva leyendo los papeles que rellené hace ya rato como si no entendiera nada [...] Me cansa este país, me cansan sus ciudadanos incompetentes: me hacen perder el tiempo, gastar energía, me sacan todo lo malo que llevo dentro.» (Faltan moscas, pp. 99-101)


Faltan moscas para tanta mierda
Joaquín Campos
Espuela de Plata, 2014
300 págs. | 17 €


Cómo subir a un tren en China


martes, 18 de noviembre de 2014

El turista cultural (Jorge Carrión, Librerías)

«¿Qué fue lo primero que hice al llegar a Sidney? Buscar una librería y comprarme una edición de bolsillo de The Songlines de Chatwin, cuya traducción al castellano había leído tiempo atrás, y otra de Austerlitz de Sebald, que acababa de publicarse en inglés. Al día siguiente visité Gleebooks y estampé uno de los primeros sellos de mi pasaporte invisible, que en aquella época (mediados de 2002) tenía un sentido, digamos, transcendente para mí, peregrinaba a las librerías, a los cementerios, a los cafés, a los museos, templos de la cultura moderna que adoraba todavía. Como se habrá adivinado ya a estas alturas del ensayo, hace tiempo que asumí mi condición de turista cultural o de metaviajero y que dejé de creer en pasaportes invisibles. La metáfora, no obstante, me parece bastante adecuada y, en el caso de los amantes de las librerías, serviría para enmascarar una pulsión fetichista y sobre todo consumista, un vicio que a veces se parece demasiado al síndrome de Diógenes. De aquel viaje de dos meses por Australia regresé con veinte libros en la mochila, algunos de los cuales desaparecieron en la criba de mis mudanzas sin haber sido leídos, hojeados, ni siquiera abiertos.

Como digo: al día siguiente fui a Gleebooks, pero los dos libros fundamentales del viaje los compré en una librería cualquiera. Hay que distinguir entre las grandes librerías del mundo y las librerías de urgencia. Por supuesto son estas las que nos nutren de las lecturas más necesarias, las que no pueden esperar, las que nos entretendrán durante un vuelo o un viaje en tren, las que te permiten comprar un regalo en el último momento, las que te proporcionan —el mismo día en que ha sido distribuido— el libro que estabas esperando. Sin las librerías de urgencia no existirían las otras, no tendrían sentido. Una ciudad tiene que ser una trama de comercios de libros: desde el quiosco hasta la librería principal, se abre una gama de librerías modestas y medianas, de cadenas de libros, de secciones de bestsellers en supermercados, de establecimientos de libros de ocasión, de librerías especializadas en cine, en cómic, en novela policial, en libros universitarios, en medios de comunicación, en fotografía, en viaje.» (Librerías, pp. 229-230)

LIBRERÍAS
Jorge Carrión
344 págs. | 19,90 €
Anagrama | Argumentos
La Central. C. Mallorca 237, Barcelona
ALGUNAS LIBRERÍAS DE BARCELONA
· Abacus (de proximidad)
· Alibri (de todo)
· Altaïr (viajes)
· Antinous (lgbti)
· Babelia (coffee & books)
· Calders ('especializada en libros')
· Casa Anita (infantil y juvenil)
· Casa del Libro (pues eso)
· Come In (inglesa)
· Documenta (humanidades)
· El Corte Inglés (aún)
· Epsilon (esotérica)
· Espai Literari (nous autors i editors)
· fnac (cultura y tecnología)
· Gigamesh (ciencia ficción)
· Guía (viajes)
· Happy Books/La formiga d'or (bolsillo)
· Haiku (japonesa)
· Jaimes (francesa)
· Kowasa (fotografía)
· La Caníbal (alternativa)
· La Central (de cabecera)
· La ciutat invisible (coop. autogest.)
· La Ploma (África negra)
· Laie (literatura)
· Maite (de proximidad)
· +Bernat (almacén de cultura)
· Negra y Criminal (intriga)
· Nollegiu (poesía y agitación)
· Norma (cómics)
· Ona (la cosa catalana)
· Pequod (de proximidad)
· Pròleg (feminista)
· Re-Read (segunda mano)
· Studio (anticuaria)
· Taifa (nuevos y/o leídos)
· Y muchas más

miércoles, 12 de noviembre de 2014

A.M. Homes: Ojalá nos perdonen (por vacuos)

«—¿Qué te trae por aquí hoy? —pregunta alguien.
—Me han despedido —digo. Hago una pausa y empiezo de nuevo. Follé con la mujer de mi hermano y luego mi hermano llegó a casa y la mató. Mi mujer está tramitando el divorcio. Y ahora, hoy, después de haber enseñado muchos años en la misma universidad, me han dicho que este semestre es el último. Vivo en la casa de mi hermano mientras está entre rejas. Le cuido a la perra y a la gata y hace poco he empezado a usar su ordenador, ya saben, entro en la web, visito sitios. He quedado para comer con un montón de mujeres; en general no se trata de comer, sino de sexo. Mucho sexo.» (p. 139)



«La escritora estadounidense A. M. Homes ganó el premio Orange por "Ojalá Nos Perdonen", tragedia familiar con centro en Harry Silver, profesor de Nueva York especializado en el presidente Richard Nixon que tiene un encuentro amoroso con su cuñada después de que su hermano ingrese en un psiquiátrico tras intervenir en un accidente de tráfico con resultado de dos personas muertas. Su hermano descubrirá el affaire...» (De Aloha)
Man of the house, Emiliano Ponzi, 2012
Ojalá nos perdonen
A. M. Homes
(May We Be Forgiven, 2012)
Trad. Jaime Zulaika
Anagrama, Barcelona, 2014
650 páginas. 24,90 euros
(primeras páginas)

Opinión de Alberto Manguel: "Los personajes de Homes [...] con sus locuras e infelicidades, nos interesan, pero no nos conmueven." (A mí, ni lo uno ni lo otro; interminable ristra de diálogos triviales.)

jueves, 6 de noviembre de 2014

No soy de aquí, ni soy de allá



FACUNDO CABRAL - NO SOY DE AQUÍ (version original, 1970)

Me gustas tú y el mundo que te acompaña,  
la primavera y los pastores de España,
la libertad y aquel invierno de Holanda,
entre Van Gogh y Apollinaire.
Me gusta el mar y el fuego que te delata,
Alejandría y los antiguos piratas,
el nacimiento permanente en Manhattan,
y el desenfado de los blues.
No soy de aquí, ni soy de allá,
no tengo edad, ni porvenir,
y ser feliz es mi color de identidad.
Me gusta el sol sobre la Piazza San Marcos,
y la manera de esperar del tarasco,
el viejo grupo armando el nuevo cigarro,
y las mujeres de Aviñón.
Letra y música: Facundo Cabral Facundo Cabral (Buenos Aires, 1937 - Guatemala, 2011)

lunes, 3 de noviembre de 2014

Boardwalk Empire, otra serie para volver a ver

Steve Buscemi como Nucky Thompson

La serie Boardwalk Empire (Terence Winter, HBO) refleja los años de le Ley Seca (1920-1930) en la costa este de Estados Unidos, una época de violencia, locura y jazz. La Enmienda 18 (Ley Volstead), que prohibía la importación, exportación, elaboración, trasporte o venta de bebidas alcohólicas, se perfilaba como la manera de acabar con los excesos de una sociedad eufórica tras la Primera Guerra Mundial. Pero lo que generó fue el auge del crimen organizado y de todo tipo de actividades ilegales. En ese mundo floreciente pero al borde del colapso, Enoch Nucky Thompson (sensacional creación de Steve Buscemi) es el rey de Atlantic City, una ciudad desbordada por el juego, el alcohol y la violencia donde Nucky domina los bajos fondos al mismo tiempo que maneja el poder político al servicio de sus intereses.

BOARDWALK EMPIRE (HBO)
5 temporadas, 56 capítulos (2010-2014)
Prod. ejecutivos: Terence Winter, Mark Wahlberg, Martin Scorsese, T. Van Patten
REPARTO
Steve Buscemi : Enoch Nucky Thompson
Shea Whigham : Elias Eli Thompson
Kelly Macdonald : Margaret Schroeder
Michael Pitt : James Jimmy Darmody
Gretchen Mol : Gillian Darmody
Jack Huston : Richard Harrow
M. Kenneth Williams : Albert Chalky White
Margot Bingham : Daughter Maitland
Michael Shannon : Nelson Van Alden
Paz de la Huerta : Lucy Danziger
Charlie Cox : Owen Sleater
Stephen Graham : Al Capone
Matt Letscher : Joseph P. Kennedy
Paseo marítimo de Atlantic City
Los momentos por los que recordaremos siempre... Jesús Travieso. 20 minutos, 28/10/2014
Nucky. David Trueba. El País, 28/10/2014


THE FINAL SHOT - A FAREWELL TO BOARDWALK EMPIRE