lunes, 4 de mayo de 2015

Michel Houellebecq: Sumisión


Michel Houellebecq
Sumisión
[Soumission, 2014]
Trad. Joan Riambau
Anagrama, 2015
[Andrés Ibáñez: Si Europa cae]
«—Verá -prosiguió- el Bloque Identitario era cualquier cosa menos un bloque. Estaba dividido en múltiples facciones que se entendían mal y se llevaban peor: católicos, solidaristas ligados a la tercera vía, realistas, neopaganos, laicos puros y duros procedentes de la extrema izquierda... Pero todo cambió con la creación de los Indígenas Europeos. Al principio se inspiraban en los Indígenas de la República, predicando justo lo contrario, y lograron transmitir un mensaje claro e integrador: somos los indígenas de Europa, los primeros ocupantes de esta tierra, y rechazamos la colonización musulmana; rechazamos igualmente las empresas norteamericanas y la compra de nuestro patrimonio por los nuevos capitalistas llegados de la India, China, etcétera. Citaban astutamente a Jerónimo, Cochise y Toro Sentado; y, sobre todo, su página en Internet era muy innovadora gráficamente, con unas animaciones cautivadoras y una música marchosa, y eso atrajo a un público nuevo, un público de jóvenes.
—¿Piensa realmente que quieren provocar una guerra civil?
—No cabe la menos duda. Le enseñaré un texto aparecido en Internet. [...]
—Bueno, hay muchos del mismo estilo, pero éste es uno de los más sintéticos, con las estadísticas más fiables. Hay bastantes cifras, porque examinan el caso de veintidós países de la Unión Europea, pero las conclusiones son las mismas en todas partes. Para resumir su tesis, la transcendencia es una ventaja selectiva: las parejas que se reconocen en una de las tres religiones del Libro, las que mantienen los valores patriarcales, tienen más hijos que las parejas ateas o agnósticas; las mujeres tienen menos educación, y el hedonismo y el individualismo tienen menor peso. Además, la transcendencia es en buena medida un carácter genéticamente transmisible y las conversiones

Michel, arregladico
o el rechazo de los valores familiares sólo tienen una importancia marginal: en la inmensa mayoria de los casos, las personas permanecen fieles al sistema metafísico en el que han sido educadas. El humanismo ateo, sobre el que reposa el "vivir juntos" laico está por lo tanto condenado a corto plazo, pues el porcentaje de la población monoteísta está destinado a aumentar rápidamente y tal es el caso en particular de la población musulmana, sin tener siquiera en cuenta la inmigración, lo que acentuará aún más el fenómeno. Para los identitarios europeos está claro que, tarde o temprano, estallará necesariamente una guerra civil entre los musulmanes y el resto de la población. Concluyen que si quieren tener alguna posibilidad de ganar esa guerra es mejor que estalle cuanto antes, en cualquier caso antes de 2050 y, preferentemente, mucho antes.» (págs. 65-67)

2 comentarios:

Francis Black dijo...

La futurología es complicada, en las pelis de ciencia ficción de hace años mucho disfraz con la ropa y nada de internet. No sabemos que pasara, ni siquiera a nosotros en nuestra vida particular, hay mucho fantasma.

Elena dijo...

Seguramente el panorama que presenta Sumisión es uno de los posibles (e inquietantes) escenarios de futuro que están a la vuelta de la esquina. No sé si eso es futurología barata, o pura y simple reflexión. Ya sabes, Francis, que la literatura es un reloj que se adelanta al tiempo.

Por otra parte, El mapa y el territorio sigue siendo mi Houellebecq favorito.