domingo, 23 de agosto de 2015

Palimpsesto, prolija primera memoria de Gore Vidal


GORE VIDAL (1925-2012)
Una memoria
[Palimpsest: a memoir, 1995]
Trad. Richard Guggenheimer
Mondadori, 1999
  «—Como Edgard Alla Poe —repliqué con severidad. Si me iba a prostituir, bien lo podía hacer siguiendo los pasos de un maestro. Durante varios años viví de las ganancias de las tres novelas que escribí como Edgard Box. The New York Times le prodigaba elogios a Box; luego, años más tarde, cuando publiqué las tres en un solo volumen confesando ser el autor, el Times se retractó de sus tres buenas críticas sustituyéndolas por una negativa. [...]
  Alabé a Victor ante el productor como el hombre que había convertido a William Faulkner en un superventas. Dado que el productor no había oído hablar de Faulkner no creo que estuviese muy impresionado; luego se marchó.
  —¿Sabes, Gore? —me confesó Victor de pronto—, es cierto lo que has dicho. Yo le convertí en un superventas y todo eso. Como lo hice contigo también, y con muchos otros; pero lo peor de todo fue lo que más tardamos en descubrir, y siempre lo mantuve en secreto.
  Bajó la voz.
  —El contenido de una edición de bolsillo no significa nada. Es la portada lo que vende. Lo sospeché por primera vez cuando Absalom: Absalom vendió más que Santuario. ¿Cómo puede ser eso? Absalom es prácticamente ilegible. Gore con JF Kennedy De modo que cambié las portadas. Le puse una erótica a Santuario y una distinguida a Absalom. Santuario se disparó. Realmente todo se basaba en la presentación. Te agradecería que no lo comentases con demasiados editores.» (pág. 294)

· "Un libro aburrido, sin gracia [...] y que resulta soporífero", Lola Diehl en Artes hoy.
· Los frutos amargos de la dulce ira, Patricio Pron, RdL.
· Mucho mejor Navegación a la vista, gustosa segunda memoria de Gore Vidal.

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