lunes, 7 de septiembre de 2015

María Belmonte: Peregrinos de la belleza

«Bruce Chatwin llegó a Kardamyli el primero de enero de 1985. Tenía cuarenta y cinco años y ya estaba enfermo. Andaba obsesionado por terminar su "libro australiano" sobre el nomadismo que se le resistía desde hacía quince años. En 1970 había pasado el mes de agosto como invitado de Patrick Leigh Fermor -conocido como Paddy- trabajando en el borrador de The Nomadic Alternative, así que no le había costado aceptar la sugerencia de su amigo de instalarse de nuevo en Kardamyli. "He encontrado el lugar más hermoso que uno se pueda imaginar -escribió en una carta-. Un apartamento situado en medio de un bosque de olivos y cipreses frente al mar. Por detrás se alzan las cumbres de la cadena de Taigeto y puedo ver las águilas flotar en las corrientes térmicas. Trabajo hasta las tres; camino por la montaña, leo y duermo. No es mal plan. Sigo con el libro y he llegado a un punto en que no puedo dar marcha atrás".

Casi todos los días, al terminar el trabajo, Bruce solía ir a encontrarse con Paddy, que vivía a escasos cinco minutos de su apartamento. Ambos se admiraban mutuamente y tenían muchas cosas en común: eran autodidactas, compartían un toque de rudeza y sibaritismo, y eran terriblemente eruditos con un punto de ostentación. Los libros que le habían hecho famosos, En la Patagonia a Bruce y El tiempo de los regalos a Paddy, habían sido publicados el mismo año (1977) y mientras el primero pensaba que Paddy debía podar su prosa, éste pensaba que Bruce haría bien en dejarla respirar. A los dos les apasionaba caminar. Chatwin tenía la teoría de que el cuerpo humano estaba diseñado para un día de marcha y que todos los males de la humanidad habían llegado con el sedentarismo. Creía que caminar no era algo simplemente terapéutico, sino una actividad poética que podía curar al mundo de sus males. Durante una de sus caminatas, Paddy, que entonces contaba setenta espléndidos años, le habló a Bruce de la expresión latina solvitur ambulando, atribuida a san Agustín y que se puede interpretarcomo 'todo se resuelve andando' o, también, mediante un experimento práctico. En Grecia terminó su libro sobre el nomadismo, publicado en inglés bajo el título The Songlines o Los trazos de la canción en su versión castellana. Cuatro años más tarde murió de sida a los cuarenta y nueve años. Por deseo suyo, sus cenizas fueron aventadas por Elizabeth, su mujer, y por Paddy y Joan Leigh Fermor en uno de sus lugares predilectos, una pequeña iglesia bizantina del siglo X, rodeada de encinas y olivos, que se alza sobre Kardamyli. No mucho antes, en un último acto estético, Chatwin se había convertido a la religión ortodoxa.» (págs. 200-201)
Detalle Ágora de Atenas. Grecia, 2001
ITALIA
J. Winckelmann (Trieste)
Wilhelm von Gloeden (Taormina)
Axel Munthe (Capri)
D.H. Lawrence (Cerdeña)
Norman Lewis (Sicilia)

GRECIA
Henry Miller (El coloso de Marusi)
Patrick Leigh Fermor (Creta)
Bruce Chatwin (Kardamyli)
Kevin Andrews (Peloponeso)
Lawrence Durrell
(Corfú, Rodas, Chipre)



MARÍA BELMONTE
PEREGRINOS DE LA BELLEZA
Viajeros por Italia y Grecia
[un libro magnífico]
Acantilado, 2015 320 págs | 20 €
inicio del libro
presentación en Laie

Bebedores de luz, Emma Rdrguez.

1 comentario:

Elena dijo...

Qué ganas de ir.