miércoles, 15 de junio de 2016

Rosa Regàs & friends

Carlos Barral y Rosa Regàs
De Amigos para siempre
Rosa Regàs, Ara Llibres, 2016
«Así era [Miguel Barceló], pero escribía unos poemas que a mí me fascinaban en un momento en que la poesía y yo no habíamos tenido aún una relación demasiado intensa. Era mallorquín y cuando volvía de sus vacaciones en Palma donde residía su familia, convocaba a sus amigos poetas a la habitación de la pensión de la Rambla en la que vivía para celebrar lo que con ironía, pero con un punto de orgullo, llamaba una "sobrasada party". Había poco más que pan, excelente sobrasada y mucho vino, pero el ambiente era como de otro mundo. Una habitación pequeña, la cama el único lugar donde sentarse y dos minúsculos espacios, uno junto a la cama y el otro a sus pies, tan estrechos que apenas podía [sic] contener de pie a los que habíamos llegado tarde, pero daba igual. Recuerdo la inacabable sorpresa la primera vez que fui, allí es donde conocí a Jaime Gil de Biedma, a José Agustín Goytisolo y a Gabriel Ferrater —poco amigo de parties, como se llamaban entonces a estas reuniones con vino o con whisky, pero muy amigo de poesía y alcohol—, y tal vez también a Carlos Barral. Se comenzaba leyendo poemas en voz alta y poco a poco se encendía la conversación para acabar discutiendo hasta el paroxismo el ritmo de un verso o el significado de una metáfora. Nunca había visto discutir de este modo por una palabra que en opinión de uno de ellos
Gil de Biedma, JA Goytisolo, Barral, JM Castellet
Gil de Biedma, Goytisolo, Barral, Castellet
estaba mal colocada o no era la precisa o no tenia la intensidad requerida ni debatir los contenidos ideológicos de los poemas. Otro mundo de significado se abría ante mí tan cargado de posibilidades y de intensidad como al cabo de muy poco lo sería el descubrimiento de los conceptos filosóficos o el ámbito donde yacía el compromiso político y social a los que yo nunca había visto de este modo, o de ningún otro diría yo.» (pág. 25)

«No logro recordar la primera vez que vi a Carlos Barral. Me vienen a la memoria como relámpagos imágenes apenas reconocibles, confusas, de aquellas "sobrasada party" que organizaba Miguel Barceló, mi amigo mallorquín, que como poeta se preciaba de conocer a Carlos Barral, igual que a Jaime Gil de Biedma y José Agustín Goitisolo, sus invitados. La sobrasada era un pretexto para leer poemas y beber ginebra y hablar de política,
Rosa regàs y Salvador Dalí, Cadaqués
R. Regàs, S. Dalí, Cadaqués (~1970)
todo lo que sabíamos de ella en aquellos años sórdidos del franquismo. Creo que lo conocí allí, aunque no debía de ser ni mucho menos tan asiduo a las "sobrasada parties" como Gabriel Ferrarte [sic] o José Agustín, de los que sí guardo memoria precisa de su voz y de su imagen sentados en la cama de la habitación, absortos y ensimismados leyendo o escuchando poemas unos de otros, con una atención que a mí me pareció ejemplar y me conmovió más de una vez, no sé si por su dedicación a las palabras y los ritmos, o porque era para mí una experiencia muy nueva.» (pág. 74)

1 comentario:

Elena dijo...

Es sorprendente que, después de tantos libros publicados, RR todavía no haya aprendido a escribir.