viernes, 21 de marzo de 2008

Siria, o lo que pasa cuando las decisiones te toman

SiriaInformacion
:. a veces, cuando las decisiones te toman, te encuentras embarcado en viajes que no entraban en tus planes y que, seguramente por eso, serán una continua y agradable sorpresa .:. otras casualidades de la vida hacen que resulte que el hermano de un amigo de tu hijo se dedique a hacer excavaciones arqueológicas en Siria y que, además de ser un gran conocedor de ese país y resolver tus dudas más apremiantes, amablemente te facilite una gran cantidad de documentación .:. y tú lees lo que puedes y te vas tranquilizando, y piensas que te dejarás llevar -en todos los sentidos- y que disfrutarás de todo: las gentes, los paisajes, las ruinas y la compañía .:. al fin y al cabo, está bien introducir de vez en cuando factores de incertidumbre en la vida y, además, no puedes negar que siempre has preferido que las decisiones te tomen a ti .:

5 comentarios:

Manuel Márquez dijo...

Deduzco de esta reseña, compa Elena, que te nos marchas a Siria en un momento dado. Buff... Yo soy muy cagón, y ni en la más brutal de mis borracheras se me ocurriría plantearme un viaje como éste, pero, desde luego, debe ser una experiencia preciosa. Si así estuviera prevista, que te cuaje y que la disfrutes intensamente.

Un abrazo.

Superwoman dijo...

Siria no sé... Jordania la tengo desde hace años en el punto de mira... me apetece conocer Petra, el Mar Rojo...
Todo tiene su tiempo en esta vida y cuando llegue mi momento, llegará

SIMULADOR dijo...

Esperando tu vuelta para leer lo que nos tengas que contar de allí... creo que ni siquiera tengo una idea de 'aquello'.

Y esperando también que hablemos de Nueva York, porque ya es seguro que iré este verano con la family :)

Buen viaje [de vuelta]

Elena dijo...

Siria es un país interesante y tranquilo, quizás no muy bello paisajísticamente hablando, pero con un patrimonio que vale la pena conocer. Aunque no se pueda comparar con la monumentalidad y abundancia de Egipto, ni con la belleza de Estambul y el Bósforo, ni con las impresionantes mezquitas y bellos jardines de Irán, por citar algunos ejemplos que conozco, el hecho de no estar contaminado por el turismo tiene muchas ventajas (ves a la gente / las cosas/ la vida tal como son, pasan de ti, no te acosan para venderte nada, etc.), pero también tiene los inconvenientes propios de la falta de infraestructuras y de servicios de los que los occidentales parece que no sabemos prescindir.

Algunos ejemplos: el guía que llevábamos, además de dejar mucho que desear, no sabía donde estaban los lugares que íbamos a visitar y continuamente tenía que bajar del autobús y preguntar cómo llegar a ellos (ila ayamiin: a la derecha; ila ayashara: a la izquierda, y vuelta a empezar); los hoteles, a pesar de sus muchas estrellas sirias, eran bastante cutres y a veces eso del agua caliente no funcionaba; casi siempre desayunábamos, comíamos y cenábamos comida siria, etc.

De todas formas, para ser un viaje organizado y en grupo, lo peor no ha sido el grupo. El problema era que el programa estaba muy focalizado en los escenarios bíblicos de Siria y hemos echado de menos aspectos más lúdicos. Aun así, nuestro minigrupo (P., L., A. y yo) ha hecho una especie de viaje paralelo dentro del grupo general, y el resultado ha sido muy positivo. Y las ruinas de Palmira en medio del desierto, los restos de la iglesia de San Simeón el Estilita, o lo que queda de la ciudad de Apamea son, a partir de ahora, lugares inolvidables para mí y por los que vale la pena visitar Siria.

Elena dijo...

Eso, claro, si no haces caso de estas palabras de Vila-Matas en Exploradores del Abismo:

"Estaba convencido, ademas, de que todo viaje era siempre un recorrido por la desagradable realidad de lo desconocido y que, al llegar a la meta, uno no podía aspirar a encontrarse más que con la desilusión y la nada.

-¡Partir de viaje! Hay muchas formas de llegar, señor párroco. Pero la mejor de todas es no partir."

[Dedicadas a Eugeni que sé que nunca me leerá.]