domingo, 29 de mayo de 2022

La muerte del hipster, de Daniel Gascón


Daniel Gascón (Zaragoza, 1981)
LA MUERTE DEL HIPSTER
Cubierta de Sonia Pulido
Literatura Random House, 2021 - 176 págs. - inicio - Bibl. Lesseps

Daniel lo explica a Anna Maria Iglesia
Un quijotillo posmoderno, Domingo Ródenas
De Tristram Shandy a Hipsteruel, Luis Beltrán A.
[parece un guión de JL Cuerda (que no era para mí)]

«Tras una ruptura con su novia, desencantado de la vida moderna y ansioso por encontrar la autenticidad y la comunión con la naturaleza, Enrique Notivol abandonó Madrid y se instaló en el pueblo de su tía en Teruel. Tenía grandes planes: huertos colaborativos, gallineros no heteropatriarcales y talleres de nuevas masculinidades. Contra todo pronóstico, llegó a ser alcalde y encontró el amor con Lourdes, la dueña del bar de la carretera. Ahora la pandemia amenaza el mundo tal y como lo conocemos y gestionar el confinamiento en una zona despoblada tiene complicaciones inesperadas. Debe actuar ante el desafío secesionista de las Masías de la Rambla, solventar las dificultades de la campaña de vacunación, presentar un proyecto para acceder a los fondos europeos y gestionar el toque de queda, pero Enrique y los cañadienses idean soluciones imaginativas para sortear estos problemas, como la autodeterminación horaria, que permite a cada uno vivir en la hora que le apetezca. Sin embargo, hay algo para lo que quizá el hipster no esté preparado: la llegada de los urbanitas -y de su exnovia- que, hartos de la ciudad asolada por la Covid-19, pretenden invadir su tranquilo rincón de la España vacía.» (CONTRAPORTADA)

viernes, 27 de mayo de 2022

Carmen Balcells, traficante de palabras, de Carme Riera


Carme Riera (Palma de Mallorca, 1948)
CARMEN BALCELLS, TRAFICANTE DE PALABRAS
Debate, 2022 - 512 págs. - inicio - Bibl. Clarà

Una gourmet muy exquisita, C. Riera
Carme Riera habla con Jaime Cedillo
Lágrimas de acero, Anna Caballé
[excesivo]

«Carmen Balcells fue mucho más que una agente, fue un mito. Una combinación afortunada de talento, inteligencia y ambición la convirtió en un referente internacional de la literatura en lengua española. Para escribir su biografía, Carme Riera, que la trató durante casi cuarenta años, ha tenido acceso al archivo de la agencia y ha entrevistado a familiares, amigos, autores, editores y agentes. El resultado es el brillante retrato de una figura querida y temida, poderosa y polémica, que reunió un catálogo asombroso de autores y ocupa un lugar esencial en la cultura hispánica de los últimos setenta años.» (CONTRAPORTADA)

martes, 24 de mayo de 2022

Aún no se lo he dicho a mi jardín, de Pia Pera


Pia Pera (Italia, 1956-2016)
AÚN NO SE LO HE DICHO A MI JARDÍN
[Al giardino ancora non l'ho detto, 2016]
Trad. Miguel Ros González
Errata naturae, 2021 - 256 págs. - inicio -
Bibl. Montserrat Abelló (Les Corts)

Su testamento literario, Mercurio
Un jardín contra la muerte, JM Guelbenzu
El jardín como metáfora de la enfermedad, David Benedicte
[no]

«Un hermoso jardín en Toscana: una pasión, un aprendizaje, un lugar de resistencia. También un sueño, que la escritora Pia Pera pudo cumplir gracias a una finca abandonada: arregló la cabaña transformándola en una casa llena de libros, pinturas y muebles; sin embargo, apenas intervino en el vergel que la rodeaba, pletórico de hierbas silvestres que viajaban hasta allí gracias al viento y los pájaros. Cientos de variedades de flores, árboles y vegetales (algunos recuperados de semillas antiguas traídas de un banco de Londres) le daban un aspecto selvático ordenado por unos cuantos senderos. Un día, la escritora descubre que una enfermedad incurable se la lleva poco a poco. Ante la degradación de su cuerpo, constreñido paulatinamente a la inmovilidad de una planta, el jardín, ese lugar donde la vida germina y donde las «resurrecciones» se suceden, se convierte en su refugio. Al contemplarlo, forja un nuevo vínculo con la naturaleza y ofrece una sabia y conmovedora reflexión sobre el sentido de la vida. Sin duda, la necesidad de belleza es una parte de nosotros que persiste, que no sucumbe. Así, brillante, inconformista y generosa, Pia Pera nos deslumbra con un libro admirable, delicado y culto, pero también sencillo, cercano y lleno de descubrimientos. La autora escucha y se escucha a sí misma, y cuenta lo que ocurre en sus visitas al hospital, los pensamientos que la asaltan por la noche, los pasajes (sobre todo de la literatura rusa e inglesa) que la acompañan y consuelan… Obligada por su enfermedad a una resistencia continua, no deja de sentir curiosidad y ternura por todo lo que la rodea y que siempre ha embellecido su existencia: no sólo las flores y pájaros que pueblan su jardín, sino también la compañía de sus perros, sus amigos, los libros, la gastronomía… «Ahora todo es pura y simple belleza», nos revela. Un libro que, como muy pocos, nos ayuda a comprender la fascinante aventura de estar en el mundo.» (CONTRAPORTADA)

domingo, 22 de mayo de 2022

Rendición, de Joanna Pocock


Joanna Pocock (Ottawa, Canadá, 1965)
RENDICIÓN. En busca del sentido de la existencia en un planeta dañado
[Surrender, 2019]
Trad. Teresa Lanero Ladrón de Guevara
Errata naturae, 2022 - 397 págs. - inicio

Berkeley Pit, el lugar en el que se dispara a los gansos para salvarlos, Álvaro Hermida
Enormemente poético y político, Ángela Molina
Viaje tras el sentido de la existencia, G. Novás
Joanna habla con Ione Salazar
[formidable]

«Fue en ese momento cuando mencionó el círculo, también conocido como círculo sagrado, una forma de vida migratoria estacional siguiendo las fuentes de alimento. Los indígenas americanos la practicaron durante miles de años en la Gran Cuenca, la zona que hoy es Nevada, Utah, parte de Oregón, Idaho, Wyoming, Colorado y Montana. Era una forma de vida acorde a las estaciones que dejaba intactos muchos de los recursos de la Tierra para las futuras generaciones.» (pág. 121)
«Mientras tecleaba en mi MacBook Pro, era muy consciente del arsénico y del cobre de su interior, probablemente extraído en Chile. Sabía que la obtención de esos elementos mataba a pueblos enteros y contaminaba ríos. En la República del Congo, niños de siete años extraen el cobalto de la tierra con las manos desnudas. La duración de sus vidas se reduce para que aumente la de mi batería. Lo mismo sucede con el bismuto de México, el galio de Guinea, el cromo, el platino y el manganeso de Sudáfrica, el litio de Zimbaue, el mercurio de la única mina de mercurio del mundo en Kirguistán, etcétera.» (pág. 141-142)
«Según los mesopotámicos, nuestro mundo comenzó siendo como una gran cesta cuando los dioses colocaron una balsa de mimbre en el mar que, cubierta de tierra, se convirtió en la masa continental [...] En todas las civilizaciones antiguas parece existir un denominador común de las cestas. Para los indios americanos —y Peter nos recordó que las tierras donde estábamos se las habían robado a ellos— la cestería es un arte. Se utiliza para confeccionar trajes ceremoniales, redes de pesca, lazos para animales y utensilios de cocina, todos ellos tejidos con unos juncos tan finos y apretados que resultan impermeables [...] Son de los últimos productos de la Tierra que se resisten a la máquina en favor de la mano humana [...]» (pág. 186)
«Lynx Vilden es una mujer venerada entre los rewilders del Oeste americano por vivir como nuestros antepasados del Paleolítico. Sabe muchísimo. Se rumorea que es capaz de encender un fuego en treinta segundos usando solo dos palos [...] El campamento en el que nos reunimos estaba situado en la parte noreste del Parque Nacional de Dartmoor, sobre varias hectáreas de terreno particular cuyo propietario estaba encantado de acoger gente relacionada con la búsqueda de formas de vida alejadas de lo establecido [...] Pusimos toda la comida recolectada encima de una mesa de camping. El colorido era espectácular. En silencio nos fuimos turnando para probar todas las plantas y captar su olor, su sabor, su textura: estelarias, aliarias, flores de tojo, bellezas siberianas de primavera, prímulas, violetas, hierbas de Santa Bárbara, ombligos de Venus, hojas de acedera, hojas de espino y brotes de píceas. Era como comerse un cuento de hadas.» (págs. 352 y 369)

miércoles, 18 de mayo de 2022

Sinsonte, de Walter Tevis


Walter Tevis (San Francisco, 1928 - Nueva York, 1984)
SINSONTE
[Mockingbird, 1980]
Trad: Jon Bilbao
Impedimenta, 2022 - 352 págs. - inicio

Robot, Manuel Rodríguez Rivero
Recuerdos de un robot suicida, Laura Fernández
Una realidad sin memoria, Marta Ailouti
Las máquinas que quedarán, Pablo Bujalance
[impresionante]

«—Enseñar a leer es un crimen. Podría ir a prisión por eso.
   No me asustó. Recordé lo que Mary Lou me había contado sobre el Sistema de Detección: que nunca había detectado a nadie.
    —¿Por qué? —pregunté.
   Estaba violando una Regla de Conducta: "No preguntes, relajaté". Pero no me importó. Quería saber por qué era un crimen enseñar a alguien a leer. Y por qué Spofforth no me lo había dicho antes, cuando yo le propuse enseñar a leer en la NYU.
    —¿Por qué no debería enseñar a leer a Mary Lou?
    Se inclinó hacia delante, las grandes manos apoyadas en las rodillas, mirándome fijamente. Su mirada era un poco aterradora, pero no la evité.
  —Leer es algo muy íntimo —dijo—. Te acerca demasiado a las emociones y a las ideas de los demás. Te altera y te confunde [...]
  —¿Por qué ha de ser un crimen sentirse alterado y confuso¿ ¿Y conocer lo que otros piensan y sienten?
    Spofforth me miró fijamente.
    —¿No quiere ser feliz? —dijo.» (pág. 106)

lunes, 16 de mayo de 2022

Diarios (2008-2010), Iñaki Uriarte


Iñaki Iriarte (Nueva York, 1946)
DIARIOS (2008-2010)
Pepitas de Calabaza, 2015 - 128 págs. - inicio -
Bibl. Clarà

El arte de anotar la espuma de los días, D. Ródenas
Sus modelos más cercanos son Baroja y Pla, AMM
Iñaki Uriarte en su leyenda, Enrique Vila-Matas
Escritura transparente, Ernesto Baltar
Iñaki habla con Karlos Zurutuza
[distante]

«PEDRO ME DICE que soy bastante indulgente con mis lecturas. Le respondo que no soy indulgente. Lo que soy es tonto. Cuando veo que ensalzan a algún autor, aunque a mí no me guste, lo leo y lo leo con la intención de encontrar aquello que supuestamente se me escapa. He empleado en este ejercicio muchas de las horas más tontas de mi vida. Porque, al final, suelo seguir en mis trece.
    Me sucedió en una época con Walter Benjamin. Lo encontraba citado por muchos intelectuales (siempre eran más o menos las mismas citas) y traté de leer algo suyo. No entendía apenas nada. Me empeñé en seguir leyéndolo, cada vez von mayor enojo. Terminé por comprar una biografía suya, para ver si me aclaraba algo. No entendí ni la biografía.» (pág. 42)

domingo, 15 de mayo de 2022

La mejor madre del mundo, de Nuria Labari


Nuria Labari (Santander, 1979)
LA MEJOR MADRE DEL MUNDO
Literatura Random House, 2019 - 224 páge. - inicio - Bibl. Urgell

Nuria habla con Juan Cruz
Se queda con el inicio, Laura (enrojecerse)
A Sonia Fides le ha gustado
[no]

«La protagonista de esta novela tiene treinta y cinco años y es estéril cuando la Idea de ser madre se le mete en el cuerpo «como un cáncer». Cinco años y dos hijas después cree haberlo ganado y perdido todo. Es entonces cuando decide escribir una historia a vida o muerte, un duelo entre la escritora que fue y la madre en que se ha convertido. Si gana la madre, el libro será un diario sobre su maternidad y una parte de la escritora morirá en el intento. Si gana la escritora, la ficción le arrebatará su propia historia al elevar su maternidad a lo universal. En ese caso, será la escritora quien fulmine a la madre. El resultado es un relato apabullante y siempre ambivalente sobre una experiencia definitiva donde humor, amor y horror se convierten en hilos de la misma trenza. La protagonista examina el mito (pero también el timo) de la maternidad, dialogando abiertamente con todas las voces del pasado que de una manera u otra han alimentado su condición de mujer (y en consecuencia de madre): desde la legendaria homínida Lucy, «madre de la humanidad» hasta la Cenicienta, pasando por Platón, Teresa de Jesús, Darwin, Maupassant o Simone de Beauvoir. En esta novela donde convergen la ficción, la autobiografía y el ensayo, la protagonista trata su propia y palpitante maternidad como un cadáver al que disecciona en directo ante el inevitable estupor del lector. Una invitación abierta a todos los hombres y mujeres que se atrevan a entrar en la mente y el cuerpo de una madre. » (CONTRAPORTADA)

sábado, 14 de mayo de 2022

La señora Potter no es exactamente Santa Claus, de Laura Fernández


Laura Fernández (Terrassa, 1981)
LA SEÑORA POTTER NO ES EXACTAMENTE
SANTA CLAUS

Literatura Random House, 2021 - 608 págs. - inicio

Laura habla con Manuel Pedraz
Laura habla con Xavi Ayén
Presentación en la librería Rafael Alberti
[prefiero la Laura periodista]

«La fama de la desapacible Kimberly Clark Weymouth, una pequeña ciudad eternamente aquejada por heladas ventiscas y mucha nieve, y donde Louise Feldman ambientó el clásico infantil La señora Potter no es exactamente Santa Claus, permitió a Randal Peltzer abrir una exitosa tienda de souvenirs. Cada día, la ciudad recibe a lectores de la excéntrica escritora y, a regañadientes, vive de ella. Pero ¿qué pasaría si, harto de un destino que no ha elegido, Billy, hijo de Randal, decidiese cerrar la tienda para mudarse a otra ciudad? ¿Podría Kimberly Clark Weymouth permitirse dejar de ser el lugar que ha sido siempre y convertirse en otra cosa?
    Bajo la exuberante prosa y la imaginación sin límites de Laura Fernández, se esconde una sólida historia sobre la maternidad, la creación y la renuncia, el arte como refugio y la soledad del incomprendido, en este cruce entre una novela de Roald Dahl para adultos y un alocado y digresivo T.C. Boyle que hubiera leído más de la cuenta a Joy Williams. La señora Potter no es exactamente Santa Claus pretende hacer saltar por los aires la sola idea de la existencia del relato, o del relato único de aquello que somos, porque si algo somos es una infinidad de posibilidades.» (CONTRAPORTADA)



Dice Anna Maria Iglesia: "Algunos dirán que La señora Potter no es exactamente Santa Claus (Literatura Random House) no es un libro del que precisamente no se ha hablado. Y tendrán razón. Pero hay veces que se habla de libros que merecen cada una de las líneas que se le dedican. Y este es el caso de Laura Fernández, que acaba de publicar no solo su mejor novela hasta el momento, sino una obra narrativa sin parangón, excepcional en todos y cada uno de los sentidos que tiene este adjetivo. En un tiempo en el que la homogeneidad es lo que define la narrativa y resulta difícil encontrar obras que destaquen por su originalidad, por poner en diálogo tradiciones, modos narrativos, lenguajes y expresiones culturales distintas, dispares e incluso antagónicas.
    Fernández sabe que la novela es el espacio de la experimentación y del juego; es el lugar donde todo tiene cabida: lo sabían Cervantes, Melville, Thomas Pynchon y lo saben Stephen King -autor que Fernández reivindica sin prejuicio alguno-, Rodrigo Fresán o Mariana Enríquez. Una estela de escritores todos ellos con los que la escritora Barcelona dialoga y que están, de una manera u otra, presentes en esta novela juntamente con películas, series de televisión o música pop. Para Fernández todo es susceptible de convertirse en material literario y, en sus manos, todo se convierte en alta literatura. La señora Potter no es exactamente Santa Claus es una novela compleja que no anula el placer lector, todo lo contrario: la escritora rinde un gran homenaje a la imaginación, como la herramienta que más placer y más conocimiento nos puede ofrecer."

jueves, 12 de mayo de 2022

Los brotes negros, de Eloy Fernández Porta


Eloy Fernández Porta (Barcelona, 1974)
LOS BROTES NEGROS
EN LOS PICOS DE ANSIEDAD
Nuevos Cuadernos Anagrama, 2022 - 136 págs. - inicio

Prisionero de la angustia, Anna Caballé
Viaje al centro de la ansiedad laboral, Ana Ramírez
Diario de un ensayista que llora, Albert Gómez
El lesivo pensamiento incesante en Fernández Porta, Sònia Hernández
[extraño]

«Posología de la vida social. ¿Cuánto rato puedo aguantar en una conversación? ¿Dos horas? ¿Dos y media? Hay un momento a partir del cual se apodera de mí una tensión creciente; no puedo creer que mi interlocutor siga hablando sin notarlo. Quisiera amordazarlo. Quisiera estrangularlo. Hay personas orfidal, que inducen, con su tono de voz y su cadencia verbal, cierta calma lisérgica. Hay personas rubifen, que depositan en mí una rabia sorda y una velocidad estridente. Hay neurontines que, con su charla casual y desinteresada, no parecen causar un efecto inmediato, pero suscitan, al poco rato, cierta relajación muscular y preparan el cuerpo para una siesta agitada y reparadora a la vez. Aún quedan prozacs: su soleado mediodía de euforia puede durar y cundir, pero también, combinado con alcohol, es el camino más rápido para la desolación violenta. [...] Los que brotamos nos dividimos entre los que soportamos en silencio la verborrea interminable del prójimo y los que subliman su ansiedad hablando, hablando, hablando.» (págs. 124-125)

martes, 10 de mayo de 2022

Yo, vieja, de Anna Freixas


Anna Freixas (Barcelona, 1946)
YO, VIEJA
Apuntes de supervivencia para seres libres

Prólogo de Manuela Carmena
Capitán Swing, 2021 - 192 págs.

El club de las viejas tremendas, Davis Bollero
"Si se paran las viejas (y los viejos) se para el mundo", Eva Cantón
Anna habla con Berna
[pertinente]

«Este es un recorrido por los derechos humanos en la vejez y, concretamente, por los derechos de las mujeres, sintetizados en tres principios que a Anna Freixas le parecen fundamentales en la edad mayor: la libertad, la justicia y la dignidad. Por tanto, estos apuntes de supervivencia están pensados para la nueva generación de viejas que van estrenando libertades, para las que mantienen su dignidad, para las ancianas que mientras se desplazan por el calendario son capaces de escudriñar la vida y las relaciones cotidianas con perseverancia y agudeza. Este libro pretende ser una reflexión y un divertimento sobre un surtido de pequeñas cosas que en este momento de la vida nos la pueden amargar o, por el contrario, hacérnosla más fácil. Una especie de foco para iluminar situaciones de la vida cotidiana que creemos tan normales que no las consideramos importantes y que, sin embargo, constituyen el grueso de la discriminación y el rechazo social hacia las personas mayores, únicamente por el hecho de serlo. Freixas también trata de visibilizar determinados factores que consolidan los estereotipos que la sociedad tiene sobre las veteranas. Yo, vieja es un canto a la libertad y al desparpajo; a la vejez confortable y afirmativa. Con la pretensión de que entre todas consigamos vivir una edad mayor elegante, relajada y firme. Anna Freixas nos invita a escuchar lo que las mujeres tienen que decir cuando son menos escuchadas, es decir, cuando envejecen.» (CONTRAPORTADA)

[nuestra vida enotrizada: de seres-para-los-otros (pág. 57)]

sábado, 7 de mayo de 2022

El peligro de estar cuerda, de Rosa Montero


Rosa Montero (Madrid, 1951)
EL PELIGRO DE ESTAR CUERDA
Seix Barral, 2022 - 360 págs. - inicio

Rosa habla con Berna
A Millás le parece absorbente
Entre la creatividad y la extravagancia, Laura Ventura
A vueltas con la locura, la creación y la vejez, Nadal Suau
[no]

«Partiendo de su experiencia personal y de la lectura de numerosos libros de psicología, neurociencia, literatura y memorias de grandes autores de distintas disciplinas creativas, Rosa Montero nos ofrece un estudio apasionante sobre los vínculos entre la creatividad y la inestabilidad mental. Y lo hace compartiendo con el lector numerosas curiosidades asombrosas sobre cómo funciona nuestro cerebro al crear, desmenuzando todos los aspectos que influyen en la creatividad, y montándolos ante los ojos del lector mientras escribe, como un detective dispuesto a resolver las piezas dispersas de una investigación.
    Ensayo y ficción se dan la mano en esta exploración sobre los vínculos entre la creatividad y la locura, y así el lector asistirá en directo al mismo proceso de la creación, descubrirá la teoría de "la tormenta perfecta", esto es, que en el estallido creativo confluyen una serie de factores irrepetibles, químicos y situacionales, y compartirá la experiencia personal de cómo Rosa Montero vivió en directo, y durante años, muy cerca de la locura.
    El peligro de estar cuerda es el proyecto literario de toda una vida; un libro que se mueve entre el ensayo y la ficción, un texto único, mestizo e inclasificable como La ridícula idea de no volver a verte. Rosa Montero nos pone un espejo delante y defiende a ultranza el valos de ser diferente, invitándonos a alimentar la chispa creativa que llevamos dentro.» (CONTRAPORTADA)

viernes, 6 de mayo de 2022

Vivir con nuestros muertos, de Delphine Horvilleur


Delphine Horvilleur (Nancy, 1974)
VIVIR CON NUESTROS MUERTOS
[Vivre avec nos morts, 2021]
Trad. Regina López Muñoz
Libros del Asteroide, 2022 - 200 págs.

Delphine habla con Álex Vicente
Sobre las despedidas, Paloma Bravo
Nuestros muertos, Sergio del Molino
Es mi amiga, Rosa Belmonte
[casi no]

«Este libro aborda un aspecto esencial de la experiencia humana: nuestra relación con quienes nos han dejado, con nuestros difuntos. Su autora, una de las primeras mujeres en ejercer como  rabina  en Francia, relata con delicadeza y sabiduría sus experiencias consolando a quienes han perdido a un ser querido. En su opinión, su cometido fundamental es transformar la muerte en una lección de vida para los que se quedan, es decir, «acompañar a mujeres y a hombres que en un momento crucial de sus vidas necesitan narraciones». El tapiz de este tratado de consuelo se teje con tres hilos: la evocación de la vida interrumpida, la interpretación de los textos sagrados y las tradiciones funerarias y la rememoración de ciertos episodios de la vida de su autora; con ellos construye un relato que entrelaza a vivos y muertos: «el papel del narrador es quedarse junto a la puerta para asegurarse de que permanece abierta. (…) Solo cuando la vida y la muerte se dan la mano puede continuar la historia.» Horvilleur combina magistralmente lo personal con lo colectivo, la sabiduría ancestral con los interrogantes contemporáneos, en una obra que nos da las claves para afrontar la muerte con serenidad y que es, ante todo, un poderoso himno a la vida.» (CONTRAPORTADA)

jueves, 5 de mayo de 2022

Subidón, de Joaquín Reyes


Joaquín Reyes (Albacete, 1974)
SUBIDÓN
Blackie Books, 2021 - 168 págs. - Bibl. Gracia

Del absurdo a la miseria, Gonzalo Barbero
Joaquín habla con Raquel Peláez
Presentación en Madrid
[no]

«Una novela frenética, desternillante, con un final deslumbrante, sobre la vanidad y la hipocresía en el mundo de la farándula y sobre nuestras dudas más íntimas. Tras un gran escritor, siempre hay un gran lector. Y Joaquín Reyes lo ha leído todo. Su pasión por la literatura rusa más sesuda es la prueba de que el humor es en realidad una cosa muy seria. Una novela que replica la idea de su título: ambientada en una única semana de la vida de su protagonista, un humorista en su peor y mejor momento, describe los siete días que podrían acabar con su vida, empieza con la risa y la miseria, para subir y subir y subir hasta estallar en una apoteosis de carcajadas y lloros.» (CONTRAPORTADA)

miércoles, 4 de mayo de 2022

La vergüenza, de Annie Ernaux


Annie Ernaux (Lillebonne, 1940)
LA VERGÜENZA
[La honte, 1997]
Trad. Mercedes y Berta Corral Corral
Alfaguara, 2020 - 144 pàgs. - inicio - Bibl. Maragall

Una memoria atormentada, Nicolás Poblete Pardo
Ser com tothom, Mario Guerrero
No me ha parecido inolvidable, weedjee
[no era para mí]

En 1952, cuando Annie Ernaux tenía doce años, su padre quiso matar a su madre un domingo de junio, a primera hora de la tarde. Años después, esa escena se le presenta a la autora tan diáfanamente cruel como el día en que la vivió. Como en tantas otras familias, sus padres, que se odian entre sí, adoran en cambio a la niña, por lo que, mientras pasan los días y el olvido invade el hogar, el recuerdo de aquel domingo parece convertirse en un mal sueño. Sin embargo esa escena cambió para siempre a la autora: aquella niña y su familia «habían dejado de ser gente decente», y todo había pasado a ser vergonzoso. Annie Ernaux recorre desde los códigos de conducta y las normas sociales que imperaban en su entorno, hasta las noticias del momento, las expresiones más usadas o el temor que infundían las grandes ciudades, para calibrar con exactitud hasta qué punto lo ocurrido la hicieron sentirse indigna.» (CONTRAPORTADA)

lunes, 2 de mayo de 2022

Mata a tus ídolos, de Luc/Lucy Sante


Luc Sante (Verviers, Bélgica, 1954)
MATA A TU ÍDOLOS
[Kill All Your Darlings, 2007]
Trad. Zulema Couso
Libros del K.O., 2016 - 400 págs. - inicio

“Nueva York está acabada”, Eduardo Lago
“Intenté ser hombre, sí, pero...”, Eduardo Lago
De Luc a Lucy, Sergio Vila-Sanjuán
Aguda crónica cultural, el argonauta
[solo me ha gustado la portada (y la frase del abuelo)]

«Y ahora todo estaba vacío. Los edificios eran viejos e inestables, y los especuladores los compraban sin lugar a dudas por el valor de sus solares. Algún día del futuro próximo los arrasarían y construirían madrigueras más exclusivas, al menos, superficialmente. Probablemente el barrio entero sería reconfigurado, al igual que barrieron Washington Market y la parte más alejada del Lower East Side hasta tal punto que calles enteras habían desaparecido. En una década, todos los que habíamos vivido allí en la última época de las casas de vecinos podríamos resultar tan distantes e insustanciales como las primeras personas que se mudaron allí cuando los edificios eran nuevos. Me dije que era inevitable. Recordé la advertencia de Baudelaire de que la ciudad cambia más rápido que el corazón humano. Pensé en mi abuelo diciendo que el progreso era un juego de suma cero en el que cada mejora arrastraba una pérdida equivalente y decidí que lo contrario también era cierto. Consideré que, al menos, nadie en el futuro tendría que enfrentarse a un potente viento que succionara todo un cristal suelto de la ventana, como me ocurrió una vez. Entonces, me imaginé las torres de apartamentos cayéndose en ruinas, centímetro a centímetro. Cargaba con un viejo resentimiento hacia los hijos del privilegio que se mudaban a apartamentos decorados elegantemente y estaban a punto de llamarse a sí mismos newyorkers, incluso lower east siders, y que pasarían décadas sin haber estado ni un solo invierno sentados delante de un horno abierto, vestidos con un abrigo y un sombrero, ni haber tenido que trasladar ollas ni muebles en metro en plena noche, ni soportado que traficantes de crack les lanzaran botellas, ni volver a casa caminando bajo la lluvia desde Brooklyn a falta de dinero para el billete. Pero quería evitar que la amnesia se extendiera por razones más allá de las personales.» (págs. 35-36)
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