miércoles, 22 de septiembre de 2010

Deslumbrante tiempo de vida

    “Hay lugares que desconozco y lugares a los que no quiero llegar. No todo puedo contarlo. No todo quiero contarlo. Mi vista tiene que ser de pájaro.
    Ésta es una historia de dos, pero sólo yo la cuento. Mi padre no la contaría.
    Mi padre callaba sobre casi todo. Mi padre era tímido, introvertido y de naturaleza melancólica.
    También yo.
    Una de sus múltiples herencias.
    Nos parecemos.
    Nos parecemos mucho, pero a veces tengo la sensación de que me he quedado con lo peor. La pesadumbre, el conformismo, la pereza, la incapacidad para medrar, el miedo.
    ¿Y lo bueno? Nuestra oscuridad es parecida, pero la luz nos viene de lugares diversos.
    Mi padre era tímido, introvertido y de naturaleza melancólica, pero eso no quiere decir que fuera triste. Detestaba cualquier tipo de solemnidad, también la de la tristeza. Su principal obsesión, cabe decir, era la de ser feliz. Albergaba múltiples dudas acerca de sí mismo y estaba en permanente liza con ellas, pero con el mismo ahínco buscaba la distracción, dejarlas a un lado. El humor era su herramienta, el territorio en el que mejor se movía (...)”

Marcos Giralt Torrente. Tiempo de vida. Anagrama, 2010

14 comentarios:

Anónimo dijo...

pués sí, hoy he estado en una cafetería que tenía una pared llena de relojes. Cada reloj marcaba una hora diferente, algunos estaban parados, otros no, pero ninguno daba la hora real. Entonces, recordé ese cuadro de dalí, con los relojes resbalando gelatinosos sobre las mesas. Los estados fracasados los son porque no tienen los medios para consumir todos sus recursos, pero los otros, los estados que consumen insaciablemente morirán antes. Esa frase del film, blade runner, "las estrellas que brillan con más fuerza se mueren antes" Es cuestión de tiempo de que los estados fracasados sean los que se han consumido antes, no deberíamos tener tanta prisa por el deseado desarrollo, pero así es la política.
El tiempo de vida es un misterio. No mueren sólo los animales, la carne y lo orgánico, todo muere, todo tiene un tiempo de vida, la madera, los metales, las casas, los barcos, las estrellas. El tiempo nos contiene a todos y a todo. La tierra tiene también un tiempo de vida limitado. Así son las cosas.
He oido sibre el alzeimer (no sé si se escribe así) que se trata de la muerte prematura de las neuronas. No se mueren al mismo tiempo del resto del cuerpo. Imagino que la gente que ve mucha tv, tiene que tener alguna forma de alzeimer, porque gasta apenas se mueven pero son incapaces de cerrar los ojosdurante horas y eso les tiene que afectar de alguna forma. Sería como los corazones de los deportistas que se gastan antes que el resto del cuerpo y definen una muerte que aún tendría que ser porque el cuerpo se mantiene. MI padre me decía hace años que el cuerpo humano es como un motor de un coche y no conviene gastarlo mucho, je, pues no le ha ido mal de momento. Pero como le decía la chica aquella a conan el bárbaro? Quién quiere vivir para siempre? Sí tiene que haber otro misterio. Detrás de cada misterio surge un misterio nuevo.

El tiempo es un gran contenedor en el que cabemos todos
me voy a dormir quedé agotado.

Siali dijo...

Y digo yo, ¿qué tiene que ver toda esa parrafada con el texto de Marcos Giralt Torrente?
Empiezo a pensar que este Anónimo no es un ser humano, sino un producto del "cyber espacio", un ente formado por los bytes que van quedando sueltos y flotantes por ahí.
Porque si no es así, si realmente eres humano, deberías leer detenidamente todo lo que escribes antes de darle al botón PUBLICAR COMENTARIO.

Anónimo dijo...

quizá el señor torrente merezca ser leído más en profundidad, muchos autores lo son, pero perdone mi ignorancia, nunca he leído nada de él. Bueno, no es tan raro, empiezo a leer muchos autores que si no me gustan no los leo. Yo no soy de ese tipo de personas que se empeñan en leer a alguien a quien no entineden. Bueh seguro que borges, poe, woolf, o joyce tampoco lo leyeron. No se trata de eso. Por cierto querido amigo/a que quiere decir: "la oscuridad es parecida pero la luz nos viene de diferentes partes?

kuki dijo...

Muy bonito el fragmento; como siempre, curiosa la relación entre padres e hijos. Curiosa e inevitable.

[ La portada de este sí me gusta ;) ]

Anónimo dijo...

Los cinganillos teatrales no tienen mucho que ver con el cardo sustancial. Imagina a una litiasis barritando para Alaska con el cáncamo y sin peinar. Después te aplicas un cederrom y un cataclismo coclear. ¡Claro que son chimeneas! Por fortuna, hay esternones plurilingües donde los calcetines empiezan a regurgitar su incierta caries mental. En Alcañiz, algunas reflexiones se atreven con sus metacarpianos de azufre y su babor Trafalgar. Hay una alcayata que hace unos colibríes cornejos bajo los orzuelos judiciales en Madagascar, y no los hace mal. Recuerdo un escarpidor con un recoveco vestido a lo biliar, pero con una peseta en los rabanitos, que hacía ordeñar en el subterfugio a los palillos de hombros fragantes que se forman en las prominencias del sermón y en los apareamientos de eructos. Yo creo que la emética arandela que está por encabritar es la de la calamidad, porque eso terminará con los amigurumis machistas y los toldos tendrán que torear. La rumianta es curricular, y los alpicoces siempre susurran a los asteriscos de amianto. Llevará su desagüe, pero las virolas en las madrigueras emolientes vuelven a trastabillar, porque el desertor también las justifica y tienen bemoles para escanciar e interrogarlos si las despluman. Como dicen los implantes, todo está para que lo rehogues con un cálamo espectacular.

Elena dijo...

Bueno, bueno, bueno, qué anónima dispersión. Leed (buen abad, leed) el libro y después hablamos. De luces, de sombras y de toda las penumbras intermedias.

Elena dijo...

Nos hemos solapado los mensajes ;)

Anónimo dijo...

joer este anónimo parece rimbaud, pero sólo se trata de una copia.

Elena dijo...

Más sobre Marcos Giralt y su libro en Moleskine literario, el blog de Iván Thays.

Anónimo dijo...

Para siali:

injerté en un tronco de pollo una cabeza de gato. La criatura gaticéfala parecía tambalearse dentro de su urna, intenté aguzar la vista por las ranuras oculares pero nada distinguía. Sólo bajo la piel y las plumas reconocía los latidos de un extraño temblor, y cuando levantó la pata derecha contra la pared de vidrio, el cuerpo entero se le venció a la izquierda.

"Qué quiere decir : nuestra oscuridad es parecida pero la luz siempre nos llegará de lugares muy diferentes?"

Elena dijo...

"Happy families are all alike; every unhappy family is unhappy in its own way", dijo Tolstoi en ruso. En cambio, aquí parece que cada anónimo es feliz a su manera. Y si no, es porque no quiere.

Anónimo dijo...

las familias parecidas lo son de forma parecida, pero las infelices lo son cada una a su manera. Elena, querida, hemos asaltado su espacio, pero que sería de nosotros sin la salsa de la vida? Discutir ha sido durante años un arte en españa, ahora nos vamos pareciendo más a los europeos y ya no disfrutamos con nada.

Saludo y campana

Anónimo dijo...

deslumbrante tiempo de vida sí, aquí le traigo un trocito de la obsesión de Thomas Dylan, de su relato "el visitante":

Rhiana estaba al cuidado de un muerto: acercó a aquellos labios muertos el borde descascarillado de la taza. Aquello que latía bajo las costillas era imposible que fuera el corazón. Los corazones de los muertos no laten. Mientras esperaba a ser amortajado y embalsamado, Rhiana le había abierto el pecho con una plegadora, le había extirpado el corazón y lo había metido en el reloj. La oyó decir por tercera vez: «Bébete la leche.» Y al sentir que su amargor se le deslizaba por la lengua y que las manos de ella le acariciaban la frente, supo que no estaba muerto. Aún vivía. Los meses, serpenteando entre secos días, seguían su cauce de millas y millas en pos de los años.

Elena dijo...

Deslumbrante tiempo de muerte.