sábado, 23 de octubre de 2010

La madre de Richard

    “Mi madre y yo nos parecíamos. Más bien llenitos, la frente alta, el mismo mentón, la misma nariz. Hay fotos que lo demuestran. En mí la veía a ella, incluso la oía reír. No hubo en su vida nada particularmente brillante, nada notable. Nada heroico. Ningún logro honorífico que ensanchara el corazón. Se daban bastantes factores negativos: una niñez que no merecía ser recordada; un marido al que amó para siempre y al que perdió; a continuación, una vida que no requiere ningún comentario. Pero, de alguna manera, hizo para mí posibles mis afectos más verdaderos, como los que una gran obra literaria conferiría a su lector devoto. Y conocí con ella ese momento que todos querríamos conocer, el momento de decir: «Sí, las cosas son así.» Un acto de conocimiento que confirma el amor. Conocí eso. Conocí muchísimos momentos como ése con ella, los conocí incluso en el instante en que ocurrieron. Y ahora. Y, supongo, los conoceré siempre.”
Richard Ford. Mi madre (1988)
Trad. de Marco A. Galmarini. Anagrama (2010)

4 comentarios:

Elema dijo...

Un librito bastante áspero. Lo intento, pero sigo sin acabar de conectar con (la literatura de) el Sr. Ford :(

Jesús Garrido dijo...

áspero o no tal como lo dices se invita a leer, o por lo menos buscar

Anónimo dijo...

Hola Elena,

te mando un saludo cordial desde la Ciudad de México. Este no es un mensaje precisamente sobre la entrada que publicaste hace algunos días pero no he encontrado otra vía para comunicarme contigo. Escribí una reseña sobre Dublinesca y en la página de Enrique Vila-Matas hay un link a ella. Acabo de notar que ese link lleva hacia otro artículo que no es la mencionada reseña, ya lo consulté con los editores de la revista letras e intrusiones (donde originalmente fue publicada) y me dicen que efectivamente el link cambió y me proporcionaron el definitivo, asegurándome que no va a cambiar más, ¿te lo puedo enviar? ¿Es posible que sea actualizado?

Gracias por tu atención,

Rodolfo Omar Montero
ommontero@yahoo.com.mx

Elena dijo...

El link fue recibido y actualizado. Y ese error fue subsanado gracias a que Omar buscó y encontró el (yo pensaba que muy oculto) camino que conducía hasta aquí.