miércoles, 3 de noviembre de 2010

El padre de Mark

Cosas que los nietos deberían saber
Mi padre era tan poco comunicativo que yo pensaba en él como parte del mobiliario, algo que estaba ahí, sin más. (...) Mi padre no parecía darse cuenta de ello, como tampoco era capaz de darse cuenta de nada.”
(...)
“Ahora que he perdonado a mi padre sus deficiencias como progenitor me siento eufórico, como si me hubiese quitado un peso enorme de encima. Al cantar las palabras siento físicamente el alivio, y entiendo perfectamente eso que se dice sobre que guardarle rencor a alguien te hace más daño a ti que a la persona con la que estás enfadado. Pienso en lo mucho que me cabreaba que mi padre no me hubiese cuidado más. Que nunca fuese al médico, que engordase tantísimo, que fumase tres cajetillas al día, que bebiese como un cosaco y no hiciese nunca ejercicio. Pero luego pienso en que uno de sus compañeros de trabajo mencionó que pocos días antes de morir mi padre había dicho que había vivido una buena vida y que estaba satisfecho. Comprendo que el modo de vivir de mi padre tenía su valor. Comió, fumó y bebió lo que le dio la gana, y un día se murió de repente. He sido testigo de otras opciones, y desde luego disfrutar con lo que tienes y morirte de golpe no es una mala forma de acabar.”
(...)
“Algunos días después mi madre regresó del tanatorio con una bolsa en la que llevaba la cartera, el reloj y el anillo de mi padre. Mi padre había sido un ateo convencido y alguna vez le había dicho a mi madre que quería que sus restos fuesen a para a la basura. Mi madre conservó sus cenizas en una cajita que guardó durante varios años en el cajón de un archivador, antes de cumplir finalmente con sus deseos.”

Mark Oliver Everett. Cosas que los nietos deberían saber
Trad. de Pablo Álvarez Ellacuria. Blackie Books (2009)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

very chulo! verdad o ficción? creo que los detalles es lo que da el nivel de realismo, por eso, en este caso, tiendo a pensar que la conexión con la realidad, con la vida pasada del propio autor, es muy estrecha. Así que Mark Oliver Everett! No concía, mais tres interesant Lo buscaré en las fotos del google para ver que aspecto tiene. Las relaciones familiares son su tema, y vaya que le quita partido busca los libros que toquen el tema, o le llegan por el hasarz?

Andrés dijo...

Emocionante y muy bien contado :'( Gracias por tu comentario, y sí, aquí estoy, en el barrio. Un beso, Andrés.

Elena dijo...

El señor Everett es menudo, nada sociable, y tiene un aspecto extraño. Por lo visto, en septiembre estuvo en Barcelona actuando en la sala Bikini y no solo se negó a hacer cualquier tipo de promoción del libro, sino que hasta para su editor fue infranqueable.

Y supongo que en este libro (que los americanos llaman de memoirs) todo es verdad y todo es mentira. No es un libro literario (creo), pero se leen con bastante interés las confidencias del Sr. Everett sobre (su) familia, vida y música.

PS1: en literatura no tengo tema.
PS2: diuen que al barri hi ha de tot :)

Elena dijo...

Por lo visto (o mas bien oído), el señor Everett es menudo e infranqueable: en septiembre actuó en la sala Bikini de Barcelona y ni su editor pudo acercarse a él para conseguir cierta promoción del libro.

Y supongo que en este libro todo es verdad y es mentira. Aunque no me pareció un texto (muy) literario, se leen con bastante interés las confidencias del Sr. E. sobre (su) vida, familia y música.

PS1: en literatura no tengo tema, aunque sí sé que es lo que no me gusta.
PS2: al barri hi ha de tot, per sort :)

Anónimo dijo...

suele pasar con los múscios que escriben libros, la literatura es el manejo pero también el espiritu que se desprende del libro. Hay un libro de cuentos de pete twosend, "cuello de caballo" Cuenta también cosas de su infancia, recuerdo algo de una visita a una carnicería. Pos no, no es muy literario bajo un punto de vista radical, pero es leible que ya es mucho.

saludo con sol