lunes, 16 de julio de 2007

Los lectores que fuimos

CortázarFumandoYPensando
En la exposición “Los libros de Cortázar” que acabo de ver en el Centro Cultural de la Fundación del Círculo de Lectores, he leído: “Los libros guardan las huellas de los lectores que fuimos”. Y he sabido que Julio Cortázar escribía notas en los libros que leía, subrayaba párrafos, opinaba sobre el texto, ponía señales, doblaba páginas y, además, guardaba en ellos cosas como recortes de periódicos, dibujos, entradas a museos o flores prensadas.

Y ahora también sé que Cortázar no era bibliólatra, pero amaba los libros que había leído con placer. Pensaba que los libros eran objetos para comunicarse, más que objetos en sí. Según su viuda, Aurora Bernárdez, “para él, leer era como mantener un diálogo privilegiado con el autor.” Él hablaba con los autores de los libros que leía con un lápiz siempre en la mano.

Esta deliciosa exposición finaliza con la historia que dice que durante un viaje en tren de Cortázar y su mujer por Italia, Julio arrancaba las páginas del libro que iba leyendo para pasárselas a su mujer, y que ella, una vez leídas, las lanzaba por la ventanilla para aligerar peso.

2 comentarios:

Elena. dijo...

Estoy de acuerdo en todo. Hace tiempo que ya no sé leer sin un lápiz en la mano. Y también guardo en los libros toda clase de información relacionada con ellos o con sus autores.
Claro que todo eso lo hago en los libros que me gustan. Los otros creo que debería tirarlos por la ventana. O regalarlos rápidamente.

Berenjena dijo...

Verdaderamente, tú eres Julia Cortázar. Me encanta leer tus libros con todas sus marcas, hojas dobladas, comentarios al final o al principio, recortes de periódico... Acabé (en una semana!) la "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo" y, por supuesto, me encantó. Yo no sé qué tiene este Haruki que sus libros te los vas bebiendo y no pararías nunca. Bueno, pues eso, que hoy estamos aquí B. y yo. Saludos.