jueves, 13 de diciembre de 2007

Caminar

NamibiaPalms2003“¿Qué me empuja cada vez más lejos? El sentido común y la prudencia me aconsejaban detenerme. No lo hice, no puedo evitarlo. Un esfuerzo más. Siempre más lejos. No sé contenerme, como si el impulso inicial fuera incontrolable. Me critico mucho por un problema del cual soy la primera víctima. ¿Qué es este deseo furioso de caminar y seguir caminando que me empuja? ¿Vanidad, orgullo, deseo de probar mi resistencia, de batir no se qué record? No tengo una respuesta satisfactoria. Pero mi deambular se ha convertido finalmente en el que me gusta. El cuerpo exulta al cabo de pocos kilómetros. Avanzo sin esfuerzo, liberado del peso, puro espíritu viajero. La belleza salvaje y plana del paisaje me vuelve a la realidad de vez en cuando. Me olvido del cuerpo y de los pies. Solamente mi espíritu planea sobre la planicie. Sueño, sin dejar de andar. La marcha es propicia para el ensueño. A menudo me comunico con los que me han precedido en estos caminos.”
“Se ha podido comprobar, sobre todo con los peregrinos, que cuando se alcanza un promedio de treinta kilómetros diarios el entrenamiento físico neutraliza la percepción del cuerpo.NamibiaPalms2003 La tradición de las peregrinaciones tiene por objeto esencial, en casi todas las religiones, que se eleve el alma mediante el trabajo del ser físico: los pies en la tierra, pero la cabeza cerca de Dios. Es el aspecto intelectual de la marcha, que los torpes no sospechan. Quienes no han vivido esta aventura suelen creer que caminar tanto equivale a sufrir. Es posible que así sea para los que, por masoquismo o religiosidad, se inflingen torturas, caminan descalzos o de rodillas sobre guijarros. Pero dentro del límite de los treinta kilómetros la marcha es goce, una droga suave. El viaje a pie, solitario, saca al hombre de sí mismo, le libera de las limitaciones del cuerpo y del ambiente habitual, que le mantienen en una forma de pensamiento convencional, conveniente y condicionada. Casi siempre los peregrinos se sienten cambiados después de una larga marcha. Han descubierto una parte de sí mismos que sin duda no habrían conocido sin ese prolongado cara a cara.”

La ruta de la seda (Entrelibros, 2003)
Bernard Ollivier (Francia, 1938)

4 comentarios:

Elena. dijo...

Para Joan Josep. Que quizás me está viendo.

Elena. dijo...

Cambiando de tercio. Hoy, en el blog de Arcadi, Aulet (que no sé quien es) comenta:
"En veinte años de profesión, no recuerdo dos incendios en hospitales "de tercer nivel" en menos de seis meses (Vall d´Hebron y Can Ruti de Badalona). Y he trabajado en los dos. Debe de ser casualidad. Nunca sabremos si es por un insuficiente mantenimiento mientras el dinero se gasta en saber en qué idioma hablan los pacientes. ¡Bochorno! Los pacientes (e incluso algún médico) entrevistados por TV3 hablan en castellano. ¿Será posible que no hayan encontrado ningún testimonio en catalán, para cumplir las normas de la casa?
(...)
¡Qué feliz me siento de pagar impuestos y de contribuir a esa Nación! Sanidad y Educación son las trasnferencias más antiguas (más de 25 años). Informes PISA, Fundación Jaume Bofill y ahora esto. No es posible que algo que vaya mal no sea culpa de "Madrid". Como decía Vd. en "Derecho al aborto" han tenido todo el poder para decidir en qué se gastaban el dinero. Y esto acaba de empezar."

El Escondrijo dijo...

Hola, recientemente me he convertido en seguidor de tu blog. Me encanta la idea de ir dejando pistas de tu pasión por las lecturas.

Quisiera extender una invitación a que visites mi blog, Escalera al suelo (http://escondrijocobarde.blogspot.com/). Estoy empezando y me gustaría mucho que me dieras tus comentarios sobre él.

Elena. dijo...

Escondrijo, bonita palabra, bienvenido.

He hecho uso de tu invitación y acabo de pasearme por tu blog. Y veo que a ambos nos gusta citar a nuestros escritores preferidos e, incluso, que compartimos algunos de ellos, como Auster o Murakami. Por otra parte, creo que tú tienes a Bolaño y yo a Vila-Matas.

Sabes, yo mantengo una relación rara con el fenómeno BLOGS (sobre el cual tengo reflexiones pendientes) y por eso no suelo opinar sobre ellos. Pero me encanta haberte encontrado en este inmenso mar donde cada blog es como una botella que flota con un mensaje dentro.

Ah! me ha encantado tu máxima Festina lente, apresúrate despacio. Creo que a partir de ahora te seguiré la pista.