sábado, 18 de junio de 2011

Cuatro cuentos de amor invertebrado

El final del amor, Marcos Giralt Torrente, 2011«Es curioso que la vida nos ofrezca un número indeterminado de alternativas a cada momento, que constantemente tomemos decisiones que nos modifican, cogiendo unos trenes y desechando otros, y que sin embargo la mayor parte de los adultos, cuando echamos la vista atrás, nos recordemos de niños sustancialmente iguales a como somos hoy.

    Yo debía haberme dado cuenta, tenía todos los datos para saber, y sin embargo no he sabido hasta hace muy poco.»

El final del amor (Joanna)
Marcos Giralt Torrente
Editorial Páginas de Espuma, 2011

6 comentarios:

Pteri dijo...

A veces es mejor no saber.

Elena dijo...

Cierto es.

Oli dijo...

No estoy de acuerdo con el último párrafo. Creo que nunca nos equivocamos. Siempre hacemos lo que creemos que es mejor en cada momento. Si hubiera algo mejor que hacer, lo haríamos.

Si el autor dice que "tenía todos los datos" pero no lo sabía, es porque no tenía todos los datos.


OLI I7O

Pteri dijo...

¿Que nunca nos equivocamos?
Hacer lo que creemos que es mejor no nos da la seguridad de haber hecho lo correcto.
Oli, eres una persona muy afortunada si siempre has tenido todos los datos y, además, nunca te has equivocado.
Ya me gustaría a mí poder decir lo mismo.

Elena dijo...

Huy, vosotros por aquí y yo sin enterarme. Perdonad esta pequeña ausencia de la pantalla, pero es que estos días ando lejana, explorando los Imperios y Fundaciones del Sr. Isaac.

Dos, o tres, cosas:
- Pteri tiene razón: nos equivocamos -delante de los demás- aunque intentemos hacer lo correcto.
- Oli tiene razón: nunca nos equivocamos -ante nosotros mismos- si la intención es hacer lo que creemos que es mejor en cada momento.
- Cuando en el libro se dice "tenía todos los datos para saber", yo creo que más bien tenía indicios, no datos.

PS: como nunca llueve al gusto de todos, siempre nos equivocaremos.

Oli dijo...

Mmm... Tiene sentido.

¡Un saludo a todos!


OLI I7O