sábado, 19 de enero de 2013

Mohammed Chukri: El pan (y la escritura) a secas

Mohamed Chukri
Mohamed Chukri (1935-2003)


Mohamed Chukri


El pan a secas. Mohamed Chukri
El pan a secas
(Al-jubz al-hafi, 1973) Trad. Rajae Boumediane el Metni
Cabaret Voltaire, 2012
«Soy un antiguo analfabeto autodidacta que, más tarde, deseó transmitir a los demás aquello que había aprendido (...)
A la edad de 20 años, tuve la disyuntiva entre convertirme en contrabandista o ir a estudiar árabe y español en El Harache (...)
En mi vida me he enfrentado a tres desafíos: aprender a leer y a escribir, salir de esa clase social denigrada y, por último, sublimar mi vida a través de la escritura.
Cuando era más joven, vivía en una choza. Cuando comía, siempre había un ratón delante de mí que pedía algo de comer (...)
Tengo dos memorias: la memoria analfabeta y la memoria de un hombre que ha aprendido a leer una vez cumplidos los 20 años. Lo que hace que escriba primero en mi cabeza, de forma neurótica.
Luego, perfilo sobre el papel con la ayuda de la gramática y del estilo (...)
Soy un hombre de las callejuelas. Nunca he sido alguien estable (...)
Defiendo mi clase, defiendo a los marginados y, al mismo tiempo, ejerzo mi venganza contra una época determinada, humillante y miserable.
Mi caso es bastante excepcional (...)
Escribo sobre individuos anónimos, porque "la memoria de los pobres de por sí está menos alimentada que la de los ricos", como dijo Albert Camus.
Cuando escribo de la infancia, no se trata sólo de la mía.
Se trata de aquellos que pertenecen a mi generación. Así pues, no es un caso aislado sino el arquetipo de todas las infancias que he conocido perfectamente. He tratado de condensar varias infancias en una sola. Mi infancia la he escrito a través de mi mirada adulta. Es decir, no a través de las mismas sensaciones que uno siente cuando es niño. Por tanto, incluye un lado imaginario. Me esfuerzo por volver a dar consideración a esa infancia robada, o peor aún, brutalizada por aquellos que hurtaban nuestra vida: los vampiros de la sociedad. Una infancia “flotante”, como un alga, una infancia “algosa”, si pude expresarme así (...)
I want to go where I am. Quiero ir allí donde estoy.»

* Fragmentos de Soy un antiguo analfabeto, El País, marzo 2003.

6 comentarios:

inicio del libro dijo...

"Lloro la muerte de mi tío junto con otros niños. Ya no sólo lo hago cuando me pegan, o cuando pierdo algo. Ya había visto llorar a más gente. Es época de hambre en el Rif; de sequía y de guerra.
Una tarde, no pude contener mis lágrimas del hambre que tenía. Chupaba y rechupaba mis dedos. Sólo vomitaba saliva. Mi madre trataba de calmarme:
- Cállate, que nos vamos a Tánger. Allí hay montañas de pan. Ya verás como no llorarás más por el pan cuando lleguemos. En Tánger la gente come hasta hartarse. Aprende de tu hermano Abdelkader, él no llora -me decía en rifeño.
Bastaba con mirar la cara de mi hermano, pálido y con los ojos hundidos, para dejar de llorar, pero esa calma que me infundía su mirada templada no duraba mucho.
Cuando llegó mi padre yo aún lloraba por el pan. Furioso, empezó a darme patadas y puñetazos.
- ¡Cállate, hijo de puta! ¡Cállate! Te comerás antes a tu madre que morirte de hambre, bastardo.
Me agarró y me tiró contra el suelo. Estuvo dándome patadas hasta que le dolieron los pies. Mojé mis pantalones.
Marchamos a pie, rumbo al exilio. En los bordes del camino vimos muchos animales muertos. Los rondaban perros y pájaros negros. Hedor, vientres abiertos, podredumbre."

De Hasta los gatos acaban por suicidarse

filicidio dijo...

"Vivíamos todos en una sola habitación. A veces dormía en el mismo sitio donde me había pasado el día sentado. Mi padre regresaba cada noche malhumorado. Mi padre era una bestia. Cuando entraba en casa, cualquier gesto o palabra tenía que contar con su aprobación. Era como un dios. Pegaba a mi madre sin motivo. Muchas veces oía cómo la amenazaba:
—Te voy a abandonar, hija de puta, y tendrás que arreglártelas sola con esto dos chuchos.
Esnifaba rapé. Hablaba solo y escupía sobre seres imaginarios. Nos insultaba. A mi madre solía decirle:
—Tu madre es puta y tú una hija de puta.
Y no sólo la insultaba a ella, sino que faltaba a todo el mundo, Allah incluido. Aunque luego se arrepentía.
Mi hermano llora y se revuelve, sacudido por el hambre y el dolor. Me da pena, lloro con él. Veo cómo mi padre se le acerca hecho una fiera. Se puede ver la locura en sus ojos. Sus manos son tentáculos. Nadie puede detenerlo. Me agarro a mi sombre y pido socorro, «¡Un monstruo! ¡Un loco! ¡Que alguien lo pare!», pero el maldito le retuerce el cuello mientras su sangre rebasa su boca. Me escabullo de la habitación. Sólo mi madre se queda con él. La calla puñetazos y patadas. Me escondo, esperando a que terminen los golpes. No hay ni un alma fuera, las voces de la noche se oyen a lo lejos. El cielo y las estrellas de Allah son testigos del crimen cometido por mi padre. Todo el mundo duerme en la ciudad. Distingo la silueta de mi madre y su voz que me busca, pero la oscuridad me sirve de guarida.
«¿Por qué ella no es tan fuerte como él? Los hombres pegan a las mujeres y ellas sólo lloran y gritan.»
—¡Mohamed!, ¡Mohamed mío!, ven aquí, no tengas miedo —me susurra mi madre en rifeño.
Sentí una gran satisfacción al poder verla sin ser visto.
—Estoy aquí —contesté.
—Ven —insistió.
—No. Me va a matar como acaba de matar a mi hermano.
—No tengas miedo. Ven conmigo. No te matará. Ven, y cállate, que se van a enterar los vecinos.
Mi padre lloraba mientras esnifaba su rapé. «¡Qué raro!, mata a su hijo y luego le llora.»"

De Máquina de coser palabras

Elena dijo...

"La patrona era tolerante conmigo. Algunas veces me veía cabizbajo, otras perezoso, pero no me lo recriminaba. Un día, me dijo:
—Te apetecería volver a ver a tus padres en Tetuán, ¿no es cierto?
—No se trata de eso.
—Yo creo que sí.
"Cambiaría tus muslos por mi familia", pensé.
Nostalgia. Tetúan. Vino, mujeres y kif. ¡Qué veneno tan dulce! Locura. Tetuán está loca. Soy el loco de Tetuán. Ésa es mi nostalgia. Buscaré por todo el mundo un lugar para mi locura."

De Mujer en tierra firme

Elena dijo...

He copiado 3 fragmentos de El pan a secas, sacados de 3 diferentes y mencionados blogs, para mostrar qué y cómo se cuenta en él.

Por otra parte, debido a los continuos ataques de span que desde hace una par de meses recibe este blog (en forma de comentarios masivos a entradas antiguas), he tenido que poner esta prueba en la cual hay que "demostrar (¿?) que no se es un robot".

Cito a la wiki: "Captcha o CAPTCHA son las siglas de Completely Automated Public Turing test to tell Computers and Humans Apart (Prueba de Turing pública y automática para diferenciar máquinas y humanos). Este test es controlado por una máquina, en lugar de por un humano como en la Prueba de Turing, por ello consiste en una prueba de Turing inversa.

Se trata de una prueba desafío-respuesta utilizada en computación para determinar cuándo el usuario es o no humano. El término se empezó a utilizar en el año 2000 por Luis von Ahn, Manuel Blum y Nicholas J. Hopper de la Carnegie Mellon University, y John Langford de IBM. Consiste en que el usuario introduzca correctamente un conjunto de caracteres que se muestran en una imagen distorsionada que aparece en pantalla. Se supone que una máquina no es capaz de comprender e introducir la secuencia de forma correcta por lo que solamente el humano podría hacerlo."

Es un rollo, lo sé, y cuesta bastante descifrar qué es lo que se ha de escribir, pero estaba harta de tener que eliminar periódicamente decenas de comentarios-basura.

David Garrido dijo...

Mohamed aun tengo la foto q me pediste para tu libro "tiempo de errores"te la llevare cuando vuelva a marruecos algún día"gracias por compartir tu tiempo y amistad conmigo, un abrazo y descansa en paz

Elena dijo...

Aunque resulta algo raro, me alegro de que hayas encontrado esta vía de comunicación con MC.