domingo, 13 de septiembre de 2015

(mucha) Inteligencia vegetal


 SENSIBILIDAD E INTELIGENCIA EN EL MUNDO VEGETAL
 Stefano Mancuso y Alessandra Viola
 Trad. David Paradela López
 Galaxia Gutenberg, 2015 | 144 págs. | 14,50 € | fragmento

«Pero ¿para qué sirve el olfato en el mundo vegetal? Las plantas utilizan los "olores", o mejor dicho, las moléculas llamadas COVB (compuestos orgánicos volátiles de origen biogénico) para recabar información sobre el entorno y para comunicarse entre ellas y con los insectos, cosa que hacen de forma constante.
    Todos los olores producidos por los vegetales, como por ejemplo el romero, la albahaca, el limón o el regaliz, equivalen a un mensaje concreto: son las "palabras" de las plantas, su vocabulario. Los millones de compuestos químicos existentes hacen las veces de signos de una auténtica lengua vegetal, de la que todavía sabemos muy poco. Lo único que sabemos con certeza es que cada compuesto transporta una información concreta: avisos de un peligro inminente, mensajes de atracción o repulsión y demás. Evidentemente, sabemos desde siempre que cada angiosperma (así se llaman todas las plantas con flor, del griego angeion, "envoltorio", y spérma, "semilla") produce un olor específico para comunicarse con los insectos polinizadores. En este caso se trata de un mensaje "privado", es decir, no destinado a otras plantas y con un objetivo bien definido. Pero ¿cómo emiten su olor característico la salvia, el romero o el regaliz, si no producen flor? Lo único que sabemos es que tienen buenas razones para hacerlo. Producir olor supone un coste de energía, y ninguna planta la malgastaría inútilmente. Pero de esta sencilla consideración a la posibilidad de interpretar con certeza los mensajes vegetales queda un largo camino.» (pág. 48)

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