lunes, 3 de septiembre de 2007

Exploradores del abismo

ExploradoresDelAbismo”Voy pensando que un libro nace de una insatisfacción, nace de un vacío, cuyos perímetros van revelándose en el transcurso y final del trabajo. Seguramente escribirlo es llenar ese vacío. En el libro que terminé ayer, todos los personajes acaban siendo exploradores del abismo o, mejor dicho, del contenido de ese abismo. Investigan en la nada y no cesan hasta dar con uno de sus posibles contenidos, pues sin duda les disgustaría ser confundidos con nihilistas. Todos ellos han elegido, como actitud ante el mundo, asomarse al vacío. Y no hay duda de que conectan con una frase de Kafka: Fuera de aquí, tal es mi meta.”

Así empieza el primer relato del último libro que Enrique Vila-Matas acaba de publicar y que me ha mantenido abismada (y encantada) en su surrealista universo este fin de semana. Alucinante como siempre. Gracias, Paula de Parma.

6 comentarios:

Elena. dijo...

Así describe este libro su editor:
"«¿Qué escribes?», le preguntaron una tarde a Enrique Vila-Matas. El escritor sentía, tras Doctor Pasavento, que había llegado al final de un cierto recorrido y ante él se abría un abismo. «Escribo el título de un libro», respondió. El título era Exploradores del abismo. De ahí surgió una serie de relatos protagonizados por seres al borde del precipicio, seres que se entretienen en ese borde y lo estudian. Son optimistas, personas corrientes que adoptan la posición del expedicionario y sondean el horizonte, indagando qué puede haber en el más allá de nuestros límites. Personas no especialmente modernas, pues desdeñan el hastío existencial tan en boga, sino más bien anticuadas que mantienen una relación desinhibida y directa con el vacío. En realidad, los relatos de este libro buscan puentes en un admirable abismo: historias cruzadas por la silueta de un equilibrista que liga el conjunto de este regreso de Enrique Vila-Matas a la narrativa breve, pero también al libro inclasificable."

SIMULADOR dijo...

Ahora tengo una necesidad "abismal" de leerlo... Hace tiempo que no encuentro nada que me toque, quizá Enique sea una buena posibilidad.

Elena. dijo...

Aviso: Vila-Matas es rarito. O lo adoras o lo detestas mortalmente, no creo que haya término medio. Yo estoy en el primer grupo, obvio, pero no me atrevo a recomendarlo a nadie porque reconozco que su metaliteratura no es fácil. Claro que cuando tienes la suerte de entrar el el juego disfrutas tanto leyéndolo como piensas que lo habrá hecho él escribiendo. Fin del aviso.

Guardagujas dijo...

¿Escuchaste la conversación de EVM con Millás y Gemma en La Ventana? Me acordé de ti.

Por si acaso

Elena. dijo...

Gracias, Ana. La escuché en directo porque ayer por la mañana alguien me avisó. Y me encantó. Tanto, que aquí van estos comentarios referidos a sí mismo:

“(...) estoy tan cordial y tan atento con todo el mundo que cualquier día de estos voy a explotar, porque llevo un año extraordinariamente encantador, así que no sé que va a pasar con tanta exhibición de educación, pero bueno es así, efectivamente.”

“(...) en cuanto a la rareza, es cierto que siempre se me ha dado fama de raro y de extraño, pero salí el año pasado del hospital convertido un poco en otro, sin haber cambiado demasiado porque el ADN sigue siendo el mismo, sobre todo el literario, pero empecé a estudiar mi propia rareza, y esa extrañeza es un poco el libro, son comentarios sobre mi propia extrañeza anterior, lo cual no deja de ser más raro todavía, y quizás el cambio ha sido para enrarecer más todavía.”

Andrés dijo...

Bueno,

y para rizar el rizo de los vilamatianos convendría reseñar aquélla entrevista a toda página que se publicó en alguna sección del País donde explicaba todo lo de la enfermedad (algo al parece muy grave del riñón que casi le lleva de visita, metidito en una caja, al Cementerio de Montjuic); también argumentaba que tras ese pequeño percance su metaliteratura posterior (pAsavento, Bartleby y demás) no le parecía más que una mera broma y ensayo malo; Claro, leer "exploradores..." después de todo esto, me dejó, si cabe, más boquiabierto, acongojado, impresionado, no sé cómo llamarlo, como si nos escribiera desde el más allá.

Vaya, soy incapaz de localizar ese artículo que te digo. lo siento. Besos, Am