domingo, 4 de mayo de 2008

El Ala Oeste de la Casa Blanca

The West Wing
Desde que en otoño pasado O. nos dejara esta extraordinaria, premonitoria y premiada serie creada por Aaron Sorkin, cada día esperaba que llegara el momento mágico de ver nuevos capítulos. Ahora, recién acabada la séptima y última temporada, es atroz la sensación de vacío que se experimenta al no volver a escuchar las voces de Jed Barlett, Leo McGarry, CJ Gregg, Toby Ziegler, Josh Lyman, Donna Moss o Arnold Vinick, por no citar al resto de excelentes personajes. Qué pequeño gran placer es poder disfrutar de una serie interesante, bien hecha, y que te gusta mucho, cuando tienes muchos capítulos por delante y, además, te la puedes auto-programar cuando y como quieras, sin retrasos ni interrupciones.

Sobre The West Wing hay en internet multitud de información, referencias y comentarios, así como un montón de escenas en youtube que permiten atisbar su realización y su estética. Por tanto, solo añadiré estas pequeñas pinceladas de guión:
  • Dos atletas llegan a la meta al mismo tiempo. Uno está en forma y el otro no. ¿A cuál eliges?
  • Un personaje confiesa que él no quiere mandar, quiere ser el tipo con el que cuenta el que manda.
  • La corrupción de los mejores es la peor. (Corruptio optimum pessima.)
  • Cuando dudes, haz lo correcto; el resto del tiempo, haz lo que puedas.
  • El que hayas entrenado a un jinete no quiere decir que sepas montar.
  • Si no te gusta la pregunta, no aceptes la premisa.

4 comentarios:

Manuel Márquez dijo...

Una de estas series, compa Elena, de la que tengo excelentes referencias, y a la que, aunque la emiten en algún que otro canal de estos temáticos por cable, me temo que no voy a echarle ojo en bastante tiempo. Una pena (otra, otra más de tantas).

Por cierto, las frases que apuntas, totalmente vitriólicas; para darles una vuelta, y otra vuelta, y otra, y otra (hoy, sin puntos suspensivos, aunque peguen).

Un abrazo.

Elena dijo...

Yo tuve dos suertes: una, que O. se comprara la serie y, otra, que luego se le ocurriera que nos podría interesar.

iker dijo...

Casi todas las series gustan/enganchan si ves un número suficiente de capítulos...
El Ala Oeste requirió un número muy pequeño de capítulos para engancharme por su inmensa calidad.

Elena dijo...

Sí, las series están hechas para que nos enganchemos. Pero a veces lo hacemos con rabia (y con la sensación de que estamos perdiendo el tiempo), y a veces con placer. Y esta era del segundo tipo.

Ahora toca reencontrarse con los Soprano a quienes, por cierto, no recuerdo exactamente en qué punto dejamos.