martes, 3 de junio de 2008

Desdicha

Juan Marsé“No me fío de los nacionalismos ni de sus banderas, no me fío de los himnos, ni de la historia oficial, ni de sus monumentos, ni de su mística patriotera; me parecen formas larvadas de racismo, petulancia y desdicha. En su nombre se dicen sandeces, cuando no se cometen atrocidades.”

Juan Marsé (Barcelona, 1933)

8 comentarios:

Elena dijo...

Recuerdo una genial viñeta del Roto en la que dos extraños personajes mantenían este diálogo:
- ¿Qué prefieres que nos proclamemos, estado, nación o reino?
- Francamente, lo que salga más barato.

Esta aspirante a nación que tenemos aquí, no solamente no es barata de mantener, es que es un cúmulo de despropósitos que van desde el agua a la sanidad pasando por el fallo de todas las infraestructuras imaginables. Y cada día una sorpresa nueva: ayer la carencia de médicos por falta de planificación (planiqué?), hoy el descubrimiento de que con la tarjeta del CatSalut no hay cobertura sanitaria fuera de Cataluña.

Desdicha.

Andrés dijo...

Ja, espero que... ¡la E. de Arcadi Espada no seas tú! ;) Siempre hay que coger con pinzas a AE, suele contar la peor versión de todas las posibles: mis niños han sido asistidos en varias CC.AA. con el CatSalut sin nada parecido a lo que cuenta él.

JMarsé, Juan Marsé, Elena, es otra cosa: ay, últimas tardes..., 'lo mejor de la literatura española en 50 años (o casi). Y además me encantaron sus frases en la polémica pre-frankfurt, diciendo que así se ahorraba sentarse al lado de un tipo como Baltasar Porcel (¿tú has leído a BP en La Vanguardia?; no tiene pérdida, vaya tipo?) ¡Abrazos! Am

Manuel Márquez dijo...

Bueno, compa Elena, ya era hora; a éste, a Marsé, sí que lo he leído, y, además, con bastante amplitud (es decir, una buena parte de su obra, aunque no toda). En cuanto a su opinión sobre los nacionalismos, aunque esté bastante de acuerdo con ella, en lo que se refiere a mis querencias personales, también entiendo que, al igual que ha pasado históricamente con tantas otras tendencias, corrientes o ideologías que han sido prostituidas, traicionadas y manipuladas en plan salvaje a la pura y dura conveniencia del mand/gante de turno, aquí también habría mucha tela que cortar. Que a veces (muchas, demasiadas) el nacionalismo no es una seña de identidad política, sino un ariete con el que embestir la "caja fuerte", la que guarda las pelas. Me temo...

Un fuerte abrazo.

SIMULADOR dijo...

'No seas cautivo de idiomas e ideologías' dice la letra de una canción que me encanta... Y digo esto y no otra cosa porque creo que, en el fondo, ni siquiera entiendo muy bien la idiosincrasia del concepto 'nacionalismo'.

Anónimo dijo...

Sólo hay dos cosas infinitas:
- el universo
- la estupidez


A. Einstein

Anónimo dijo...

Y del universo no estoy seguro.

S. Hawking

Superwoman dijo...

En fin, sin querer meterme en camisa de once varas... no se si pudiera ser cierto. Andrés, el tema es que a un niño no le pueden negar la asistencia sanitaria en casi ningún sitio. Los supernenes tienen la tarjeta europea pero una vez que tuvimos que ir a urgencias en Madrid y nos dimos cuenta de que toda la documentación se había quedado en casa (SM y yo somos así) nos explicaron que con un niño rara vez se hacen preguntas, se le atiende y punto. Por otra parte, en estos temas hay tanta política de salón por medio que a saber qué hay de cierto en lo que se cuenta (porque entiendo que elena no habla de una experiencia propia sino de lo leído en el periódico, ¿no?)
Un supersaludo

Elena dijo...

La Elena de esa historia no soy yo, pero, por si acaso, espero no enfermar durante los próximos días que voy a estar en Brasil. Portaros bien.