jueves, 12 de mayo de 2011

Natsume Sōseki se ríe de todo

Botchan / Impedimenta
«Desde niño, he tenido una impulsividad innata que me viene de familia y que no ha hecho más que crearme problemas. Una vez, en la escuela primaria, salté desde la ventana de un primer piso y no pude andar durante una semana. Alguien se preguntará por qué hice semejante tontería. Pero la verdad es que no hubo ninguna razón especial. Simplemente estaba un día asomado a una de las ventanas del nuevo edificio de la escuela, cuando uno de mis compañeros de clase comenzó a meterse conmigo diciéndome que, por mucho que me hiciera el gallito, en realidad no era más que un cobarde y que no sería capaz de saltar. El bedel tuvo que llevarme esa misma noche a cuestas a mi casa. Cuando mi padre me vio, se enfadó muchísimo y me dijo que no podía comprender cómo alguien se podía quedar sin caminar simplemente por haber saltado desde la ventana de un primer piso. Le respondí que la siguiente vez que saltara no me volvería a ocurrir.
   Otro día estaba yo jugando con el reflejo que el sol producía en la hoja de una bonita navaja importada que uno de mis parientes me había regalado, cuando uno de mis amigos exclamó:
   —Brillar, brillará mucho. Pero seguro que no corta nada.
   —¿Que no? -le respondí yo-. Mi navaja puede cortar cualquier cosa.
   —¿A que no puede cortar uno de tus dedos? – me desafió.
   —¿Que no? -le repetí yo-. Mira. -Y entonces empujé la hoja en diagonal sobre mi pulgar derecho. Afortunadamente, la navaja era pequeña y mi hueso estaba sano y fuerte, por lo que todavía conservo el pulgar, aunque tendré una cicatriz mientras viva.» (pp. 27-28)

 Botchan (1906), Natsume Sōseki (1867-1916), Impedimenta 2008
 Introducción de Andrés Ibáñez. Traducción de José Pazó

[Andrés Ibáñez: «Uno se pregunta si las cosas sucederían realmente así en el Japón de hace cien años, pero la pregunta, seguramente, no es correcta. La pregunta debería ser si la vida humana es realmente así, tan ridicula, tan absurda, tan miserable, tan irrisoria. Porque eso es, precisamente, lo que logra Soseki en Botchan: a través del relato humorístico de las desventuras de un joven profesor en una escuela rural, traza un mapa del mundo. Y si nos hace reír tanto es, sin duda, porque también está hablando de nosotros.»]

6 comentarios:

elena gmp dijo...

Pues hoy Tokio ha seguido llorando lagrimas de acero (querido y fraternal anonimo). Por suerte, las de hoy son lagrimas microscopicas que mas que caer bailan en el aire. Hemos aprovechado la situacion para visitar el Museo Nacional de Tokio, que se encuentra dentro del parque de Ueno. Y despues de comer salmon y atun crudo (que veremos como me sientan) en el mercado Ameyoco, hemos caminado y caminado de nuevo. Hoy desde Ueno a Ginza, con todos sus barrios intermedios incluidos.

Tambien hemos averiguado que, cuando y donde hemos de tomar manyana el tren hacia Nagoya y Takanawa. Cogeremos en Tokaido Sinkansen a las 9:33 en la Estacion central de Tokio.

Y, hasta mas ver.

Elena dijo...

Por cierto, despues de consultar las noticias de aquella parte del mundo, felicidades al barsa y condolencias a la ciudad de Lorca.

Andrés dijo...

¡Elena! Que te vas al lejano oriente a domar a las placas tectónicas, y resulta que ¡estas te soprenden en casa! Espero que todo bien, un beso. Andrés.

Elena dijo...

Aqui,祖費濃さ祖火コツ区との市のりの年しくのしは聞く葉聞く区は駆使は聞く知れはきくチイスカナンウユコトナハンシニナヒウオトニナハトニヒとシナテイオトシナハヒサソマヒミモコ祖美馬の市は岸とはきはきしはき貸すんんすかんん手間湯屋や上鮎不オフを読める根祖日込みも戸端と

Elena dijo...

Lo que queria decir, pero el teclado se ha vuelto loco y no me ha dejado, es que aqui, en esta entrada, el jueves yo explique que habia vuelto a llover en Tokio, pero aun asi habiamos caminado un monton porque la lluvia era muy fina, flotaba en el aire, y no molestaba mucho. Y que habiamos visitado el Museo Nacional de Tokio, que esta dentro del parque de Ueno. Y que en el mercado de Ameyoco (al caer de las vias del tren) comimos un platazo de salmon y atun crudo (y no nos sento mal), y luego bajamos andando en direccion norte-sur, cada uno con su paraguas, claro, desde el mismo Ueno hasta Ginza. Donde en una Apple Store nos conectamos a internet y yo explique todo esto por primera vez.

Y no solo se perdio ese comentario, tambien se des-publico esta entrada de Soseki. Bueno, la verdad es que aqui tambien nos han pasado otras cosas extranyas: a veces vas por la calle tranquilamente y sin darte cuenta entras en otro pliegue espacial, de manera que ya no hay manera de reorientarse. Y aparecemos a muchos kms de donde estabamos inicialmente. Nos ha pasado un par de veces, Pteromer. Que seguro que a ti eso te gusta.

Pteri dijo...

Ya lo creo que me gusta, es más, me pasa a menudo; pero como yo viajo menos, me pasa en Mercadona.

Bueno, me alegro un montón de ver lo bien que lo estáis pasando y las cosas que veis y hacéis en este universo y en el paralelo.