jueves, 1 de octubre de 2015

Gonzalo Maier: Material rodante


GONZALO MAIER
Material rodante
Paisajes narrados, 58
Ed. Minúscula, 2015
113 págs. | 12 €
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G.Maier en movimiento
El lector doméstico
«Si Beckett decía que para entender a un personaje uno debía adivinar qué llevaba en los bolsillos, tal vez se podría decir algo parecido de un lector empedernido: mirando su mochila, o el maletín que lleva al trabajo, no descubriremos quién es ni qué prefiere, sino su estado de ánimo.
    Una mochila, además, se permite todo el desorden y el caos que una biblioteca despreciaría. Las instrucciones de Melvine Dewie para imponer cordura y orden sobre una gran colección de libros, a una mochila le resultan irrisorias y ajenas, pues las novelas y los ensayos sencillamente están ahí: para ser descubiertos, para hojearlos o para subrayar una frase que más tarde olvidaremos.
   En alguna entrevista, Fogwill decía que no tenía biblioteca porque regalaba los libros. Los leía y luego encontraba a alguien que pudiera darles una segunda vida, ahorrándose así la molestia de ordenarlos y coleccionarlos, uno después de otro, hasta que inevitablemente se transformen en una muralla demasiado grande e infranqueable. Supongo que esa misma, más o menos, debe ser la ética de la mochila.

Sobre los rieles que van de Lovaina a Nimega se puede leer: El secreto de Joe Gould, Entrerrianos, El portero y el otro, Una habitación en Holanda, Breves apuntes de autoayuda, Elizabeth Costello, La tierra prometida, Un trago antes de la guerra, Calle de las tiendas oscuras, Bouvard et Pécuchet, El verano sin hombres, El frente ruso, Libertad, Al pie de la escalera, The Collected Writings of Joe Brainard, En la belleza ajena, El mapa y el territorio, Se acabó el pastel, Celos, 222 patitos, Lennox, Extra lives, Mi perra Tulip, Rápido, antes de llorar, The Portable Charles Lamb, Horla City y otros, Las cascadas, Correr tras el propio sombrero, Desubicados, El ladrón de orquídeas, Monkey Puzzle Man, La escuela del aburri- miento, Una habitación desordenada, Las encias de la azafata, Ensayos de Elia.» (págs. 87-89)

3 comentarios:

Francis Black dijo...

El otro día pase por la librería la central y lo estaban presentando. Tenia buena pinta.

Elena dijo...

Material rodante contiene las fragmentarias disquisiciones del narrador durante sus repetidos viajes en tren entre Lovaina y Nimega.

Y sin saber de qué iba, es decir, sin saber que el argumento transcurría en un tren, leí este librito durante un viaje en ferrocarril. Ese viaje me llevó cerca de un querido enfermo con quien pasé sus últimos días mientras leía Ebrio de enfermedad. Son esos desconcertantes momentos en que vida y literatura coinciden.

Elena dijo...

Tiene buena pinta y no defrauda, Francis.