sábado, 13 de diciembre de 2008
jueves, 11 de diciembre de 2008
lunes, 8 de diciembre de 2008
Gabinete Central de Lectura
.: aunque la lectura es un vicio solitario tuve curiosidad por participar en el Gabinete de Lectura de otoño que Marta Ramoneda organizó en la librería la Central .: no sólo quería saber qué se sentía compartiendo el placer de la lectura con los demás -además, extraños- .: también quería saber cómo ellos vivían esa experiencia .: Marta propuso la lista de los 5 libros que había que leer para después comentarlos durante 5 martes alternos .: y la verdad es que la selección me pareció algo estrambótica .: desde luego esos títulos no formaban parte de lo que yo pensaba leer a corto -ni a largo- plazo .: pero podía ser una buena oportunidad para descubrir nuevos territorios .: y otro aliciente de la experiencia era que a cada sesión de debate asistiría alguien relacionado con el libro :.
- Para hablar de En el cafè de la joventut perduda de Patrick Modiano vino Bernat Puigtobella, editor de Proa.
- En el caso de Desfent el nus del mocador tuvimos al autor, Ramon Erra, y a su editora en La Magrana, Isabel Obiols.
- El formidable Juan Cerezo, editor de Horacio Castellanos en Tusquets, nos habló de Tirana memoria y de su pasión por este autor.
- Pilar Beltrán (editora de Edicions 62) y Teresa Muñoz (traductora al catalán) hablaron de Estimat Michele de Natalia Ginzburg (aunque yo leí la traducción al castellano de Carmen Martín Gaite).
- Finalmente fue una pena que al polifacètic Biel Mesquida su salud le impidiera contagiarnos su entusiasmo por Blai Bonet y Mister Evasió.
martes, 2 de diciembre de 2008
Una terapia de palabras
:: ¡Cuánto me ha gustado esta pequeña gran serie que de nuevo he conocido gracias a O! :: In Treatment es un producto HBO que Rodrigo García creó a partir de la serie israelí Be Tipul y que aquí ha llegado con el nombre de En Terapia :: en ella, y de lunes a jueves, el psiquiatra Paul Weston -formidable Gabriel Byrne- recibe en su consulta a un paciente diferente cada día, mientras que los viernes visita a Gina, su terapeuta :: los capítulos duran 25 minutos y -en un impresionante alarde de guión y realización- casi todo sucede dentro de la consulta y en tiempo real :: a la altura de Los Soprano -donde también había psiquiatra- y de El ala oeste de la Casa Blanca -donde también se decían muchas palabras- estas son algunas de las que anoté mientras veía En Terapia ::
:: imago :: persistencia :: patrones de comportamiento :: no fui un tipo fácil de amar :: no quiero estar allí sentado y no dar nada a cambio :: necesitamos tener un sentimiento de pertenencia :: a menudo las expectativas son profecías que se cumplen :: la mayoría de los adultos van a terapia para aprender a distinguir lo que son de lo que los otros querrían que fueran :: existe una teoría según la cual el modo en que una persona gestiona algo es el modo en que gestiona todo :: mi padre decía que no hay distancia más grande que el espacio entre dos cabezas ::
domingo, 30 de noviembre de 2008
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Miguel Gil
El primero en llegar y el último en irse
Sólo hasta el 30 de noviembre podemos pasar 57 minutos en Barcelona viendo el documental que resume la vida del periodista Miguel Gil y, de paso, reconciliarnos con la raza humana. [más Miguel]
Sólo hasta el 30 de noviembre podemos pasar 57 minutos en Barcelona viendo el documental que resume la vida del periodista Miguel Gil y, de paso, reconciliarnos con la raza humana. [más Miguel]
martes, 18 de noviembre de 2008
Alicia
“Eso sí que no lo puedo creer", exclamo Alicia. “¿Qué no lo puedes creer?”, repitió la Reina con mucha pena, “prueba otra vez, respira hondo y cierra los ojos”. Alicia se rió. “No tiene sentido intentarlo", dijo, “nadie puede creer en cosas imposibles”. “Yo más bien diría que es cuestión de práctica” dijo la reina. “Cuando yo era joven, practicaba todos los días durante media hora. Y muchas veces llegué a creer en seis cosas imposibles antes del desayuno”. A través del espejo y lo que Alicia encontró allí
Lewis Carroll (& John Tenniel)
domingo, 16 de noviembre de 2008
Barcelona, cocodrilos urbanos
Ayer, poco después de tropezarme con un par de cocodrilos salvajes en la calle Diputación de Barcelona, encontré un poco de Sangre e hígado en uno de los suplementos literarios que más me gustan. Allí, en su Comunicado de la tortuga celeste, el apreciado Andrés Ibáñez entre otras cosas dice:
“La segunda reflexión es que Vila-Matas, uno de los grandes genios de las letras españolas, y yo diría mundiales, todavía no ha alcanzado, a pesar de todo, el reconocimiento que merece. Se celebran sus libros, pero no se reconoce su originalidad deslumbrante. Sus obras merecen calificativos encendidos, pero también dudas y fruncimientos de ceño. Hay muchas maneras de ser grande y muchas escalas distintas de la grandeza. Los críticos no se maravillan todavía de los libros de Vila-Matas, se maravillan de que sea posible escribir libros «metaliterarios» como los de Vila-Matas que sean, al mismo tiempo (es una contradicción que sólo existe para ellos), tan estremecedores, tan profundos y tan líricos. No celebran todavía a Vila-Matas: lo que celebran es que sus libros les gusten a pesar de que van en contra de sus absurdas ideas anticuadas y académicas, esas mismas ideas que exigen una literatura con «sangre e hígado».”
“La segunda reflexión es que Vila-Matas, uno de los grandes genios de las letras españolas, y yo diría mundiales, todavía no ha alcanzado, a pesar de todo, el reconocimiento que merece. Se celebran sus libros, pero no se reconoce su originalidad deslumbrante. Sus obras merecen calificativos encendidos, pero también dudas y fruncimientos de ceño. Hay muchas maneras de ser grande y muchas escalas distintas de la grandeza. Los críticos no se maravillan todavía de los libros de Vila-Matas, se maravillan de que sea posible escribir libros «metaliterarios» como los de Vila-Matas que sean, al mismo tiempo (es una contradicción que sólo existe para ellos), tan estremecedores, tan profundos y tan líricos. No celebran todavía a Vila-Matas: lo que celebran es que sus libros les gusten a pesar de que van en contra de sus absurdas ideas anticuadas y académicas, esas mismas ideas que exigen una literatura con «sangre e hígado».”
lunes, 10 de noviembre de 2008
Un escritor visto por sí mismo
Enrique Vila-Matas habla de su obra en la Breve autobiografía literaria recien publicada en su nuevo web. Y entre las muchas reflexiones contenidas en esa mirada yo me quedo con estas:Extraña forma de vida
“Recuerdo que, escribiendo ese libro, acabé transformándome en una especie de Fernando Pessoa del barrio de Gràcia de Barcelona. Escribir o la única forma interesante de estar en el mundo, extraña forma de vida.”
Bartleby y compañía
“Contrariamente a lo que se cree, no hablo exactamente en este libro de escritores que dejaron de escribir sino de personas que viven y luego dejan de hacerlo. De fondo, eso sí, el gran enigma de la escritura que parece estar diciéndonos que en la literatura una voz dice que la vida no tiene sentido, pero su timbre profundo es el eco de ese sentido.”
El mal de Montano
“El itinerario de un moderno Don Quijote, lanza en ristre contra los abundantes enemigos de la literatura. La historia de una bella fuga mínima, llena de desvíos que llevan al abismo y al vértigo de la escritura y la vida. Un intento más de huir de lo establecido para tratar de crear la belleza extraña de un estilo y decir cosas distintas.”
París no se acaba nunca
“Aparentemente, la revisión irónica de los dos años de mi juventud que pasé en París tratando de repetir la experiencia de vida bohemia y literaria del Hemingway de París era una fiesta. En realidad, un intento de darles a mis lectores alguna noticia verdadera sobre mí. Pero todo esto disfrazado bajo la idea de que el libro es un fragmento de la novela de mi vida en el que todo es verdad porque todo está inventado, pues a fin de cuentas un relato autobiográfico es una ficción entre muchas posibles.”
Doctor Pasavento
“La novela habla de la desaparición del sujeto en Occidente y del afán de ese sujeto por reaparecer. Creo que esto no es algo que se pueda liquidar en cuatro folios y que más bien requiere un crepúsculo largo. El eje central de ese crepúsculo es la figura de Robert Walser, mi héroe moral desde hace décadas. Admiro de este escritor suizo –precedente obvio de Kafka– la extrema repugnancia que le producía todo tipo de poder y su temprana renuncia a toda esperanza de éxito, de grandeza. Admiro de él también su extraña decisión de querer ser como todo el mundo, cuando en realidad no podía ser igual a nadie, porque no deseaba ser nadie, y eso era algo que sin duda le dificultaba aún más querer ser como todo el mundo. [...] Admiro y envidio su lento pero firme deslizamiento hacia el silencio. En realidad, todo el mundo cree que Doctor Pasavento habla del tema de la desaparición y de la soledad. Es una interpretación aceptable del libro, pero yo diría que de lo que realmente habla esta novela es de la dificultad de no ser nadie.”
Dietario voluble
“Me reconozco en aquellos escritores lúcidos que sienten que de algún modo la obra está fundada sobre la nada, que un texto para tener validez debe abrir nuevos caminos, debe tratar de decir lo que aún no se ha dicho. Considero que en una descripción incluso obscena
hay siempre un componente moral: la voluntad de decir la verdad. Y encuentro que cuando se usa el lenguaje sólo para fabricar un best-seller hay en ello una cierta inmoralidad, mientras que, en cambio, hay una búsqueda ética en la lucha por crear nuevas formas.” miércoles, 5 de noviembre de 2008
miércoles, 29 de octubre de 2008
El ayudante
“¡Qué viejo había sido ya de joven! ¡Cómo la conciencia de no tener un hogar en ningún sitio había logrado paralizarlo y asfixiarlo interiormente! ¡Qué hermoso era pertenecer a alguien en el odio o en la impaciencia, en el amor o en la melancolía! Un triste entusiasmo se apoderaba de Joseph siempre que desde alguna ventana abierta sentía que el mágico calor de un hogar se reflejaba en él, el solitario, el errante, el apátrida, de pie en medio de la calle fría.”Robert Walser
El ayudante
Siruela, 2001
domingo, 26 de octubre de 2008
Barcelona, Lesseps

.: la plaza Lesseps fue uno de nuestros primeros domicilios en Barcelona .:. nos fuimos de allí -empujados por cierta naturaleza nómada- cuando empezaron las obras de remodelación que dieron lugar al paso elevado y al túnel que la han atravesado durante tanto tiempo .:. estábamos en la época en que las ciudades tenían que dar las máximas facilidades a los coches .:. hace unos años las obras empezaron de nuevo, se supone que coincidiendo con una nueva orientación urbana hacia esa cosa llamada ciudadano .:. la primera vez que vi los resultados de esta nueva reestructuración pensé que todavía no habían retirado las grúas ni los aparatos propios de las obras .:. esta mañana, en bici, he vuelto a pasar por allí y he comprobado lo que ya había leído .:. no son grúas ni aparatos .:. son las nuevas esculturas .:. no entiendo nada .:. me hago mayor :.
martes, 21 de octubre de 2008
viernes, 10 de octubre de 2008
Fuera de aquí, tal es mi meta
“Ordené sacar mi caballo del establo. El criado no me comprendió. Fui yo mismo al establo, ensillé el caballo y monté. A lo lejos oí el sonido de una trompeta, le pregunté lo que aquello significaba. Él no sabía nada, no había oído nada. En el portón me detuvo para preguntarme:
-¿Hacia dónde cabalga el señor?
-No lo sé -respondí-. Sólo quiero irme de aquí. Partir siempre, salir de aquí, sólo así puedo alcanzar mi meta.
-¿Conoce, pues, su meta? -preguntó él.
-Sí -contesté yo-. Acabo de decirlo. Fuera de aquí, tal es mi meta.”
La partida, Frank Kafka.
Relato contenido en La muralla china.
Alianza - Emecé, 1973.
“Voy pensando que un libro nace de una insatisfacción, nace de un vacío, cuyos perímetros van revelándose en el transcurso y final del trabajo. Seguramente escribirlo es llenar ese vacío. En el libro que terminé ayer, todos los personajes acaban siendo exploradores del abismo o, mejor dicho, del contenido de ese abismo. Investigan en la nada y no cesan hasta dar con uno de sus posibles contenidos, pues sin duda les disgustaría ser confundidos con nihilistas. Todos ellos han elegido, como actitud ante el mundo, asomarse al vacío. Y no hay duda de que conectan con una frase de Kafka: «Fuera de aquí, tal es mi meta». [...]”
Café Kubista, Enrique Vila-Matas.
Primer relato de Exploradores del abismo.
Anagrama, 2007.
-¿Hacia dónde cabalga el señor?
-No lo sé -respondí-. Sólo quiero irme de aquí. Partir siempre, salir de aquí, sólo así puedo alcanzar mi meta.
-¿Conoce, pues, su meta? -preguntó él.
-Sí -contesté yo-. Acabo de decirlo. Fuera de aquí, tal es mi meta.”
La partida, Frank Kafka.
Relato contenido en La muralla china.
Alianza - Emecé, 1973.
“Voy pensando que un libro nace de una insatisfacción, nace de un vacío, cuyos perímetros van revelándose en el transcurso y final del trabajo. Seguramente escribirlo es llenar ese vacío. En el libro que terminé ayer, todos los personajes acaban siendo exploradores del abismo o, mejor dicho, del contenido de ese abismo. Investigan en la nada y no cesan hasta dar con uno de sus posibles contenidos, pues sin duda les disgustaría ser confundidos con nihilistas. Todos ellos han elegido, como actitud ante el mundo, asomarse al vacío. Y no hay duda de que conectan con una frase de Kafka: «Fuera de aquí, tal es mi meta». [...]”Café Kubista, Enrique Vila-Matas.
Primer relato de Exploradores del abismo.
Anagrama, 2007.
miércoles, 1 de octubre de 2008
Hermanos
:: Acababa de rechazar la invitación de Sim para escuchar a Enrique en Murcia cuando Fernando fue víctima de su aorta :: tuve pues que seguir los pasos de Enrique para acercarme a Fernando :: y detrás del billete de tren que me transportaba donde no había querido ir escribí no sé si quiero llegar :: Llevaba dos buenos compañeros de viaje: El secreto del mal (Bolaño póstumo, 2007) y Una casa para siempre (Vila-Matas tierno, 1988) :: y quienes sí oyeron a Enrique dijeron que éste es el libro que destacó entre toda su obra :: Me bebí esta rara casualidad en el lento viaje de vuelta :: y allí encontré las claves de casi todo lo que ha escrito después :: Ahora la tecnología y la suerte mantienen vivo a Fernando :: aunque a esa mezcla también podemos llamarla milagro :: o destino ::
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