Esta mañana, aprovechando el cambio de hora otoñal, daba gusto pasear en bicicleta por un Barrio Gótico vacío: sólo muy temprano puedes disfrutar con tranquilidad de sus rincones. Más tarde es imposible, pues miles de ciudadanos de todo el mundo invaden esta ciudad, tan preparada para el turismo y con tantos inconvenientes para sus habitantes. Pongamos que hablo de Barcelona.domingo, 28 de octubre de 2007
Barcelona, paseo (muy) matinal
Esta mañana, aprovechando el cambio de hora otoñal, daba gusto pasear en bicicleta por un Barrio Gótico vacío: sólo muy temprano puedes disfrutar con tranquilidad de sus rincones. Más tarde es imposible, pues miles de ciudadanos de todo el mundo invaden esta ciudad, tan preparada para el turismo y con tantos inconvenientes para sus habitantes. Pongamos que hablo de Barcelona.miércoles, 24 de octubre de 2007
Como lágrimas en la lluvia
“ yo he visto cosas que vosotros no creeríais atacar naves en llamas más allá de Orión he visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tanhauser todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia es hora de morir / no sé por qué me salvó la vida quizá en esos últimos momentos amaba la vida más de lo que la había amado nunca no sólo su vida la vida de todos mi vida todo lo que él quería eran las mismas respuestas que todos buscamos de dónde vengo a dónde voy cuánto tiempo me queda todo lo que yo podía hacer era sentarme allí y verle morir ”
[Rutger Hauer, Harrison Ford -y sus dobladores- en la película de Ridley Scott Blade Runner (1982) basada en la novela de Philip K. Dick Do Androids Dream of Electric Sheep? (1968)]
martes, 23 de octubre de 2007
domingo, 21 de octubre de 2007
Tormentos
“La soledad es insoportable, a solas conmigo mismo, a solas con mis pensamientos. No sé como distraerlos, como atontarlos para que no me atormenten. Surge entonces la rabia ante la impotencia, y la agresividad es un pequeño paso que doy en ese estado. Sentirse solo y estar solo no es lo mismo, pero en mi caso, sí, me siento solo aún cuando no estoy solo, pero lo siento mucho más cuando esa soledad es también física. ¿Soy demasiado consciente de la realidad, y los demás viven en un sueño de idiotas del que no quieren despertar (cosa que no les reprocho), o soy yo el estúpido que cree ver demasiado, sin ver nada? Sea cual sea la respuesta, puedo decir que nunca he pedido estar aquí y aún estando aquí, sólo pienso en cómo salir, sin hacer ruido, sin que se note mi ausencia, como si nunca hubiera estado. Y de esa manera, sentir la ilusión de no haber existido nunca.”
Émile M. Cioran, pensador apátrida (Rumania, 1911 – París, 1995)
Émile M. Cioran, pensador apátrida (Rumania, 1911 – París, 1995)
miércoles, 17 de octubre de 2007
Vértigo
"La libertad daba miedo. De repente podías hacer lo que querías. La ausencia de referencias daba miedo. La gente quería referencias, quería autoridad. Quizás lo propio del hombre no sea vivir libre en libertad, sino vivir libre en una prisión."
António Lobo Antunes (Lisboa, 1942)
António Lobo Antunes (Lisboa, 1942)
domingo, 14 de octubre de 2007
Lejos de África
”Aunque yo sé una canción de África -pensaba-, de la jirafa y de la luna nueva africana tendida de espaldas, de los arados en los campos y de los rostros sudorosos de los recolectores de café, ¿Sabrá África una canción sobre mi? ¿Vibrará el aire en la llanura con un color que yo he llevado, o los niños inventarán un juego en el cual esté mi nombre, la luna llena proyectará una sombra sobre la grava del camino que será como yo, o me buscarán las águilas de Ngong?”
Karen Blixen (1885-1962)
Karen Blixen (1885-1962)
jueves, 11 de octubre de 2007
Sucede que me canso
Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.
El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.
Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.
Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.
No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.
No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
ateridos, muriéndome de pena.
[...]
Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.
Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.
Walking Around
Residencia en la tierra
Pablo Neruda (Chile, 1904–1973)
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.
El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.
Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.
Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.
No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.
No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
ateridos, muriéndome de pena.
[...]
Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.
Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.
Walking Around
Residencia en la tierra
Pablo Neruda (Chile, 1904–1973)
lunes, 8 de octubre de 2007
El placer de editar
En 2005, el Instituto Cervantes de Nueva York organizó una exposición sobre el libro español. En el catálogo de la Editorial Atalanta, Jacobo Siruela escribió: “Lo único estimulante hoy es tener la suficiente libertad como para hacer todo lo contrario de lo que marcan los hábitos y pautas editoriales del último cuarto del siglo pasado. Es decir:
- Hacer pocos libros en lugar de muchos. Se trata de elegir, no de abarcar.
- Dedicar todo el tiempo que requiera cada uno de los libros en su realización, en lugar del menos posible ‘porque es más rentable’.
- No seguir las pautas del mercado, sino intentar adecuar al mercado tus propias propuestas.
- No buscar nada nuevo ni ‘original’ en el diseño, sino algo auténtico y perdurable. Lo nuevo es lo que antes envejece.
- Tratar de buscar belleza –es decir, armonía de formas y colores– frente al relativismo (un poco gregario) de las estéticas instantáneas.
- ¡Guerra al plástico! Es un material anticuado y desagradable. Las encuadernaciones plastificadas son una rémora del siglo pasado. El plástico representa el triunfo de lo funcional frente a lo sensual. Y la sensualidad es el mejor acompañante de lo intelectual.
- Revindicar la encuadernación en papel, un material más acorde con el sentido del tacto. Estudiar a fondo todos los problemas que esto puede producir para la durabilidad del libro.
- Estudiar que el libro pueda abrirse perfectamente en las manos. (Lo contrario es una descortesía elemental con el lector).
- Cuidar al máximo las tipografías, interlineados, espacios blancos para los dedos, tamaño de la letra, etcétera. Son los fundamentos para un buen uso del diseño.”
viernes, 5 de octubre de 2007
Depresión
"El pueblo vasco, como el español o el belga, por poner tres ejemplos, existen porque la vida es absurda. Si nuestro paso por la Tierra tuviera algún fin un poco consistente, ¿a quién se le iba a pasar por la cabeza dedicarse a ser un patriota gallego o catalán o sueco (en el caso de que exista esta última variedad, lo que me parecería inconcebible)? Lo difícil, en todo caso, es aguantar la vida a palo seco, sin la protección de una bandera y su correspondiente himno. De ahí que el mundo esté lleno de nacionalidades, algunas lo suficientemente excéntricas como para llenar el vacío de varias generaciones. De alguien que expirara gritando "¡Vivan los Vosgos!", se podría afirmar sin género de dudas que había gozado de una existencia plena. Además, le pondrían una calle.Pero el nacionalismo no siempre basta para aliviar el vértigo de no saber quién eres, adónde vas o de dónde vienes. Hay patriotas franceses, alemanes o turcos profundamente insatisfechos de sí mismos. Por eso conviene redondear la identidad nacional con una religión. Ser, por ejemplo, profundamente inglés al tiempo que radicalmente protestante constituye un seguro de vida. No se sabe de ningún español católico, por poner otro caso, que haya sufrido una depresión profunda. Quizá una úlcera sí, pero la úlcera tiene mejor pronóstico que la depresión. Conocemos un sustituto de la religión y la patria, el bricolaje, que no hace daño a nadie y con el que lo único que se matan son las horas. Pero está poco implantado todavía.
El Gobierno, la oposición y los partidos periféricos compiten en los últimos días por ver a quién le gusta más España y su bandera, lo que parece que da votos (y sentido). Me gusta mucho España, repetía Zapatero no hace mucho en una emisora de radio. No habríamos reparado en ello de no ser porque lo afirmaba con tal pasión que daban ganas de decirle que Finlandia tampoco estaba mal. Y no está mal, pero si lo dices en una entrevista te corren a gorrazos. Es como si un arzobispo castrense de Zaragoza dijera que preferiría ser búlgaro y sintoísta, o egipcio y yoruba lo que, a poco que se considere, son combinaciones tan viables o inviables como cualquiera otra. Lo que hace falta es que todo esto sea para bien."
JUAN JOSÉ MILLÁS
El País, 5/10/2007
jueves, 4 de octubre de 2007
Un amigo de juventud
- "Esta noche comprendo que uno pueda querer morir porque, respecto a cierta transparencia de la vida, ya nada tiene importancia. Un hombre sufre y padece desdicha tras desdicha. Las soporta, se instala en su destino. Se lo estima. Y luego, una noche, nada: encuentra a un amigo al que ha querido mucho. Este le habla distraídamente. Al volver a casa, el hombre se mata. La gente habla enseguida de disgustos íntimos y de dramas secretos. No. Si es absolutamente necesario buscar una causa, ese hombre se mató porque un amigo le habló distraídamente."
- "De pronto se descubre que mañana será parecido, y pasado mañana, y todos los demás días. Y este descubrimiento irremediablemente nos aplasta. Son ideas como estas las que nos hacen morir. Por no poder soportarlas, la gente se mata. O, si uno es joven, hace frases con ellas."
- "Joven pedía a los seres más de lo que podían darme: una amistad continua, una emoción permanente. Sé pedirles ahora menos de lo que pueden darme: una compañía sin frases. Y sus emociones, su amistad, sus gestos nobles conservan a mis ojos su entero valor de milagro, un entero valor de gracia."
- "Dulzura del mundo sobre la bahía, al atardecer. Hay días en que el mundo miente, hay días en que dice la verdad. Esta tarde dice la verdad, y con que insistencia y triste belleza."
[Párrafos manuscritos en un cuaderno personal de 1970]
martes, 2 de octubre de 2007
Los dominios del lobo
"(...) Ferran Lobo, que con tanta entereza ha permanecido “ateo en el lecho de muerte”, evocaba en ocasiones al gran Peguy, con un rescoldo de nostalgia por una época en que la crueldad se traducía al menos en la erección de catedrales. Para los que le veíamos sellado por la enfermedad, constituía una fuente de moral el comprobar que estas huellas del tiempo en su cuerpo no se empapaban de las mucho más insoportables que, también en los cuerpos, deja la mentira."Un ser de palabra, Víctor Gómez Pin, El País, 2/10/2007.
lunes, 1 de octubre de 2007
Un vacío devorador
«Tu vas avoir quatre-vingt-deux ans. Tu as rapetissé de six centimètres, tu ne pèses que quarante- cinq kilos et tu es toujours belle, gracieuse et désirable. Cela fait cinquante-huit ans que nous vivons ensemble et je t'aime plus que jamais. Je porte de nouveau au creux de ma poitrine un vide dévorant que seule comble la chaleur de ton corps contre le mien.»
Así empieza el libro "Lettre à D. Histoire d'un amour" de André Gorz (Viena, 1923 - París, 2007). Este influyente filósofo de la izquierda francesa se suicidó hace unos días junto a su esposa, Dorine, aquejada por una enfermedad que la consumía lentamente. Sus cuerpos sonrientes fueron encontrados en sus cama, cogidos de la mano, por amigos que acudieron a su casa de Vosnon.
Así empieza el libro "Lettre à D. Histoire d'un amour" de André Gorz (Viena, 1923 - París, 2007). Este influyente filósofo de la izquierda francesa se suicidó hace unos días junto a su esposa, Dorine, aquejada por una enfermedad que la consumía lentamente. Sus cuerpos sonrientes fueron encontrados en sus cama, cogidos de la mano, por amigos que acudieron a su casa de Vosnon.
viernes, 28 de septiembre de 2007
Instinto literario
"A veces, los poetas tienen la capacidad de resumir en un verso teorías científicas o filosóficas a las que los estudiosos en la materia han dedicado centenares de libros. Lewis Carroll expuso en sus alicias un modelo del Universo que astrofísicos de la talla de Hawking llevan años y volúmenes tratando de representar en ecuaciones. A los ignorantes nos encanta que la intuición gane la batalla al conocimiento racional, porque, una vez aceptadas nuestras limitaciones intelectuales, sólo nos queda confiar en nuestro instinto literario. ¿Quién se atrevería a negarnos la posibilidad de que en un sueño se nos revele la teoría de la unificación?"
JUAN JOSÉ MILLÁS
El País, 28/09/2007
JUAN JOSÉ MILLÁS
El País, 28/09/2007
jueves, 27 de septiembre de 2007
Si una tarda plou la tristesa
La xardor, l'esgotament,
els rellotges de les viles,
el rector, l'ajuntament,
els orats i rics notoris,
els coets, la fira, el sant,
els confetti, marxa i banda,
els confits, els cacauets,
i pertot l'Imperi, l'Himne.
Si una tarda
plou la tristesa i lluen sota el baf
les carrosseries dels cotxes, tot creuant
els semàfors, el fang i el fàstic
de la ciutat humida;
si una tarda
un surt cansat de fer feina i plou,
i plou la tristesa i plou tant que els cecs
s'arrufen sota els portals dins la seva ceguesa,
com pot un aguantar els ulls de les nines
boges, els ulls de les nines lletges!
La letargia, la tarda, la pluja, la pena,
l'esfondrament general,
el neguen tant a un, que un s'aferra,
a on sigui, a una cançoneta grisa i d'amor,
brufada d'esperit.
Amics, anit,
perdoneu aquesta petita excitació.
Us he de dir... que he decidit seguir vivint,
vestir-me com vosaltres, correctament,
amb corbata; i, com cal, traçar-me
uns plans dignes, per tota la vida, plens de sentit.
Amics, anit,
ara que encara els meus ulls poden veure
coses belles -gessamins, donzelles, libèl·lules-
i tantes d'altres coses -escenes casolanes,
familiars, escenes de violència-,
anit, doncs...
Si arrib a ser vell,
em deixaré créixer la barba tot el que vulgui.
Una malaltia, potser, mortal, persistent
serà la meva amiga.
Un bell càncer, dic jo, dins la boca
potser m'haurà crescut talment una gardènia,
per haver parlat massa.
Ah! Aleshores, potser, també passi el rosari
i tingui unes lamentables ganes de parlar de gladiols...,
de donar definitius consells carregats d'experiència.
El més probable és que camini acalat sota el pes
de records, de records d'amics meus ajusticiats,
suïcidats o desapareguts fronteres enllà,
qui sap on,
si arrib a ser vell...
Miquel Bauçà, UNA BELLA HISTÒRIA
els rellotges de les viles,
el rector, l'ajuntament,
els orats i rics notoris,
els coets, la fira, el sant,
els confetti, marxa i banda,
els confits, els cacauets,
i pertot l'Imperi, l'Himne.
Si una tarda
plou la tristesa i lluen sota el baf
les carrosseries dels cotxes, tot creuant
els semàfors, el fang i el fàstic
de la ciutat humida;
si una tarda
un surt cansat de fer feina i plou,
i plou la tristesa i plou tant que els cecs
s'arrufen sota els portals dins la seva ceguesa,
com pot un aguantar els ulls de les nines
boges, els ulls de les nines lletges!
La letargia, la tarda, la pluja, la pena,
l'esfondrament general,
el neguen tant a un, que un s'aferra,
a on sigui, a una cançoneta grisa i d'amor,
brufada d'esperit.
Amics, anit,
perdoneu aquesta petita excitació.
Us he de dir... que he decidit seguir vivint,
vestir-me com vosaltres, correctament,
amb corbata; i, com cal, traçar-me
uns plans dignes, per tota la vida, plens de sentit.
Amics, anit,
ara que encara els meus ulls poden veure
coses belles -gessamins, donzelles, libèl·lules-
i tantes d'altres coses -escenes casolanes,
familiars, escenes de violència-,
anit, doncs...
Si arrib a ser vell,
em deixaré créixer la barba tot el que vulgui.
Una malaltia, potser, mortal, persistent
serà la meva amiga.
Un bell càncer, dic jo, dins la boca
potser m'haurà crescut talment una gardènia,
per haver parlat massa.
Ah! Aleshores, potser, també passi el rosari
i tingui unes lamentables ganes de parlar de gladiols...,
de donar definitius consells carregats d'experiència.
El més probable és que camini acalat sota el pes
de records, de records d'amics meus ajusticiats,
suïcidats o desapareguts fronteres enllà,
qui sap on,
si arrib a ser vell...
Miquel Bauçà, UNA BELLA HISTÒRIA
sábado, 22 de septiembre de 2007
No entender nada
Ayer supe (tangencial e incomprensiblemente) que Enrique Vila-Matas ha estado aquí. Después de una primera reacción de tierra, trágame, y de sentir la necesidad de refugiarme en alguno de sus libros, di con estas alentadoras palabras de “El viento ligero en Parma” que hace un par de años rodeé con una línea de lápiz:- “En mi caso, no entender nada no es un problema. No sólo paso a limpio mentalmente las crónicas o libros que no entiendo sino que, además, la incomprensión la he convertido en mi poética literaria. Cargo de sentido la sensación de absurdo que da la vida y, de paso, considero que lo esencial de la realidad se encuentra en los libros. Aunque no he entendido nunca nada de este mundo (y en cambio, no sé por qué, entiendo perfectamente lo que estoy ahora escribiendo), aunque no he entendido nunca por qué vivo ni tampoco por qué un día estaré muerto, aunque no he entendido nunca nada, yo he seguido siempre adelante buscando y encontrando siempre en la literatura, y paradójicamente en el absurdo mismo, el sentido del mundo.
La verdad es que no entender nada me ha resultado siempre, como lector, extraordinariamente creativo, estimulante, alegre, y más bien alejado de todo drama. Esto no debe parecernos extraño. Después de todo, un clásico, por ejemplo, es simplemente un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir. Entenderlo todo puede ser el fin de la aventura, mientras que no entender nada es la puerta que se abre.”
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