miércoles, 10 de febrero de 2021
lunes, 8 de febrero de 2021
Clavícula, de Marta Sanz
Marta Sanz (Madrid, 1967)
CLAVÍCULA
MI CLAVÍCULA Y OTROS INMENSOS DESAJUSTES
Anagrama, 2017 - 208 págs. - inicio - Bibl. Gracia
- La crisis del cuerpo, JM Pozuelo Yvancos
- Original objeto narrativo, S. Sanz Villanueva
- La valentia de ir al fondo, Leila Guerriero
[no]
«Han debido de notármelo en la cara. Me encargan un trabajo que podría definirse como la inversión demoníaca del mal que me aqueja. Me proponen ser la curadora de un libro sobre remedios literarios. Curadora es la persona que está al cuidado. Se trata de The Novel Cure, un texto escrito en inglés que en sus adaptaciones a distintas lenguas requiere la atención de una escritora —o de un escritor— que redacte un prólogo y algunas entradas a propósito de obras sanadoras escritas en la lengua a la que se traduce el original. La tesis es que la literatura cura los catarros, las congestiones cerebrales o la esquizofrenia. Es un juego que se vuelca en el lado amable, en las posibles repercusiones beneficiosas de la lectura literaria. Las novelas son emplastos porosos, mostaza en el pecho, tisanas, infusiones, el caldito de pollo de mi abuela Rufi. A mí, sin embargo, me gustan los libros que producen orzuelos. Los que abren estigmas en las palmas de las manos. Los que aprietan la garganta y nos cortan la respiración.
Esto es una burla.
Pero, como siempre, no creo que pueda permitirme el lujo de decir que no.» (págs. 87)
sábado, 6 de febrero de 2021
jueves, 4 de febrero de 2021
Dora Bruder, de Patrick Modiano
Patrick Modiano (Boulogne-Billancourt, 1945)
DORA BRUDER
[Dora Bruder, 1997]
Trad. cast. Marina Pino
Prólogo de Adolfo García Ortega
Austral, 2016 - 128 págs.
Trad. cat. Jordi Martín Lloret
Angle Editorial, 2020 - 128 págs. - inici
- Las obsesiones de Modiano, A. Jiménez Barca
- Omplir un blanc, Gonzalo Torné
[impresionante]
«Como muchos antes que yo, creo en las coincidencias y a veces, también, en el don de la clarividencia de los novelistas (la palabra «don» no es exacta porque sugiere una especie de superioridad); no, eso forma parte del oficio: el esfuerzo de imaginación imprescindible en la profesión, la necesidad de fijar la atención en los pequeños detalles —y eso de manera obsesiva— para no perder el hilo y dejarse llevar por la pereza, toda esa tensión, esa gimnasia cerebral pueden sin duda provocar a la larga fugaces intuiciones “concernientes a sucesos pasados y futuros” [...]. En diciembre de 1988, tras haber leído el anuncio de búsqueda de Dora Bruder, en el Paris-Soir de diciembre de 1941, no pude dejar de pensar en ello durante meses. La extrema precisión de algunos detalles me obsesionaba: bulevar Ornano, 41, 1,55 m, rostro ovalado, ojos gris marrón, abrigo azul marino, pullover burdeos, falda y sombrero azul marino, zapatos sport marrón. Y la noche, lo desconocido, el olvido, la nada alrededor. Me parecía que jamás lograría encontrar la menor huella de Dora Bruder. Entonces, la frustración que experimentaba me impulsó a escribir una novela, Viaje de novios, una manera como otra cualquiera de seguir concentrando mi atención en Dora Bruder, y quizá, me decía a mí mismo, de dilucidar o adivinar alguna cosa suya, algún lugar por donde había pasado, algún detalle de su vida. Lo ignoraba todo sobre sus padres y las circustancias de su fuga. Lo único que sabía era esto: había visto su nombre,DORA BRUDER —sin otra mención, ni fecha ni lugar de nacimiento— encima del de su padre ERNEST BRUDER, 21.5.99. Viena. Apátrida, en la lista de quienes viajaban en el convoy que partía en dirección a Auschwitz el 18 de septiembre de 1942.» (págs. 51-52)
martes, 2 de febrero de 2021
El río de la conciencia, de Oliver Sacks
Oliver Sacks (Londres, 1933 - Nueva York, 2015)
EL RÍO DE LA CONCIENCIA
[The river of Consciousness, 2017]
Trad. Damià Alou
Anagrama Argumentos, 2019 - 232 págs. - inicio
- El amor de Oliver por la Tabla Periódica
- Nicole Krauss sobre OS en NYT Book Review
- Oliver Sacks no tiene fin, L. Revuelta, ABC Cultural
[siempre sugerente]
«Nosotros, en cuanto a seres humanos, acabamos teniendo recuerdos falibles, frágiles e imperfectos, pero que también poseen una gran flexibilidad y creatividad. La confusión sobre sus orígenes o la indiferencia hacia estos pueden resultar una fuerza paradójica: si pudiéramos identificar el origen de todo nuestro conocimiento, acabaríamos saturados de información a menudo irrelevante. La indiferencia hacia las fuentes nos permite asimilar lo que leemos, lo que nos cuentan, lo que los demás dicen y piensan, lo que escriben y pintan, con la misma riqueza e intensidad que si fueran experiencias primarias. Nos permite ver y oír con los ojos y los oídos de los demás, entrar en mentes ajenas para asimilar el arte, la ciencia y la religión de toda cultura, entrar y contribuir a la mente común, a la riqueza general del conocimiento. La memoria no surge solo de la experiencia, sino del intercambio de muchas mentes.» (págs. 116-117)
Eduard Punset, Redes, TVE, 19/01/2005
(de La vuelta al mundo de la ciencia en 16 entrevistas)
(de La vuelta al mundo de la ciencia en 16 entrevistas)
lunes, 1 de febrero de 2021
sábado, 30 de enero de 2021
jueves, 28 de enero de 2021
Sontag, de Benjamin Moser
Benjamin Moser (Houston, 1976)
SONTAG
VIDA Y OBRA
[Sontag: Her Life and Work, 2019]
Trad. Rita da Costa
Anagrama, 2020 - 832 págs. - inicio
- La altanería de SS en Nueva York, Jordi LLovet
- Un pliego de cargos contra Susan Sontag, A. Major
- Susan Sontag en estado puro, Vivian Gornick
- La pensadora que no temía a los hombres, Laura Freixas
[excesivo]
«De puertas afuera, la Sontag que sobrevivió al cáncer era invulnerable. Desde finales de los años setenta, junto a otras grandes figuras del momento (Brodsky, Derek Walcott, Donald Barthelme), estuvo al frente del New York Institute for Humanities, cuyos socios se reunían para escuchar a oradores invitados y debatir sobre sus propias obras. Sontag, con su característico mechón blanco, era una de las grandes eminencias del Institute, y los visitantes se quedaron maravillados ante sus alardes de ingenio dialéctico e inteligencia. [...] Era la misma Sontag, formidable y aterradora a la vez, que con un simple arqueo de cejas hacía o deshacía carreras, la que firmaba ensayos como "Fascinante fascismo", la que todo lo sabía y conocía a todo el mundo.
Pero había otra Sontag que escribía ficción, una ficción marcada por lo que podría denominarse incertidumbre narrativa. La incertidumbre que introdujo en sus primeras novelas y películas resultaba desconcertante. Su empeño en que era imposible saber nada –de sus personajes, de cuanto les sucedía– hacía muy difícil identificarse emocionalmente con ellos. El lector acababa reprochándole las piruetass retóricas que impedían el avance de la narración, y es de suponer que solo los más devotos leían sus novelas o veían sus películas hasta el final.» (págs. 424-425)
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Beethoven. Sonata piano nº 32 en Do menor, Op. 111. Daniel Baremboin. |
Beethoven String Quartet Nº 15 Op 132 in A minor. Alban Berg Quartet. |
«David le leía el Don Juan de Byron. Peter Perrone le leía La muerte de Iván Ilich con la esperanza de poder entablar una conversación sobre la muerte. No lo consiguió, aunque sí hubo momentos en que Susan habló de su fin. En el Sloan Kettering, pidió a David que acudiera a su lado. "Lo más importante que te dejo son mis diarios", le dijo. "Habría que eliminar unas pocas cosas", se refería a los nombres de sus amantes, "pero deberían publicarse." Y escogió la música de su propio funeral: la última sonata para piano de Beethoven, la nº 32, y uno de sus últimos cuartetos de cuerda, el nº 15. [...] T.S. Elliot se había referido a esta obra en los siguientes términos: "Como objeto de estudio se me antoja del todo inagotable. Hay una suerte de regocijo celestial, o por lo menos más que humano, en algunas de sus últimas piezas que llegan, cabe suponer, como fruto de la reconciliación y el alivio tras un inmenso sufrimiento."
Esa reconciliación –ese alivio– no llegaría en el caso de Susan. Una y otra vez, alentada por la esperanza de un medicamento experimental [...], hacía acopio de una voluntad que llenaba de asombro a Marcel van der Brink, médico que la conoció por entonces. Él la veía oscilar entre: "No quiero seguir con esto. Soy consciente de que es inutil" y, segundos más tarde: "No quiero rendirme. Dadme otra medicación."» (págs. 694)
Más: Nadando en un mar de muerte. David Rieff. Letras Libres. 28/02/2006.
martes, 26 de enero de 2021
Enfermos antiguos, de Vicente Valero
Vicente Valero (Ibiza, 1963)
ENFERMOS ANTIGUOS
Periférica, 2020 - 144 págs. - Bibl. Joan Maragall
- Visita por la Ibiza tardofranquista, Andrea Aguilar
- VV recrea la Ibiza que fue, JM Pozuelo Yvancos
[no era para mí]
«Una antigua costumbre social –la de visitar a los enfermos– se convierte, en esta nueva novela de Vicente Valero, en el pretexto único para la creación de un original y atractivo mosaico de historias y retratos. Como en Las transiciones (Periférica, 2016), el narrador vuelve a los años de la infancia y a su isla natal para indagar en el estado de una sociedad que está a punto de asistir a la muerte de Franco y al comienzo de la Transición con sensaciones encontradas, las propias de un viejo y anquilosado mundo que se derrumba y en el que sólo el turismo reciente parece haber empezado a ejercer un papel novedoso y modernizador. Pero Enfermos antiguos, además de ser un retrato implacable de la sociedad de aquellos años, es sobre todo una novela sobre la infancia, con sus insólitos descubrimientos y efímeras certezas, que propician un jugoso y divertido anecdotario, y su persistente atmósfera familiar, la misma con la que el autor construyó Los extraños (Periférica, 2014): la historia, en fin, de un convulso aprendizaje en tiempos de cambios profundos y decisivos, en la que el lector podrá encontrar situaciones y personajes tan cercanos como inolvidables.» (CONTRAPORTADA)
lunes, 25 de enero de 2021
Exilios
«El 27 de enero de 1939 el poeta Antonio Machado cruzó la frontera francesa camino del exilio. El próximo miércoles se cumplirán 82 años. Desde Barcelona hasta Portbou, entre la riada de españoles derrotados que arrastraban carretas con colchones y enseres, Machado, en compañía de su madre y de su hermano José, no pronunció una sola queja, ninguna maldición [...] mientras las tropas de Franco bombardeaban a la gente que corría despavorida por las cunetas, en medio de un enorme atasco de coches. Pasaron una noche en un vagón en vía muerta en la estación de Cerbère. Lejos de recurrir a los buenos oficios de la embajada de París, Machado prefirió quedarse en Colliure, donde el poeta y su madre, una viejecita casi agonizante, tuvieron que dormir en la misma cama de la pensión Quintana. El poeta sobrevivió 26 días. El domingo 5 de febrero de 1939, a las seis de la mañana, a pie por el monte bajo la lluvia y un frío glacial, Azaña y su esposa Lola en compañía de Juan Negrín cruzaron la frontera por el puesto de aduanas de Chable-Beaumont, perseguidos por los agentes de Franco, dispuestos a fusilarlos. El 29 de octubre de 2017, después de poner en peligro la estabilidad de un Estado democrático, Puigdemont decide fugarse para eludir la acción de la justicia española y monta sus reales con absoluta comodidad en Waterloo. Equiparar la fuga del pícaro Puigdemont con el exilio republicano de la Guerra Civil es una impúdica trampa que el lenguaraz Pablo Iglesias se ha hecho a sí mismo, por unos votos en Cataluña y por no callarse nunca con tal de segar la hierba bajo los pies a sus socios del Gobierno.»
De POR NO CALLAR
Manuel Vicent, El País, 24/01/2021
Manuel Vicent, El País, 24/01/2021
domingo, 24 de enero de 2021
sábado, 23 de enero de 2021
Hombres elegantes, de Milena Busquets
Milena Busquets (Barcelona, 1972)
HOMBRES ELEGANTES
Y OTROS ARTÍCULOS
Anagrama, 2019 - 200 págs. - inicio
- El antiguo blog de Milena
- Presentación, con Jorge Herralde y Jordi Évole
- Estremiment. Bellesa. Enveja, Joan Mayans
- Milena habla con Vis Molina
- [a la manera de Woody (frívolo y profundo)]
LA REALIDAD Y LA ACTUALIDAD
(El Periódico, 24/01/2018)
«Vivo en una buhardilla de una calle arbolada en la que la mayoría de las casas tienen pequeños jardines. Yo solo he tenido tres árboles en mi vida: un limonero, un olivo y una mimosa. El limonero y el olivo me los compraron por amor. Hay hombres que regalan árboles.
La mimosa era de mis padres y vivía junto a una tortuga centenaria en un pequeño patio pedregoso y agreste en Cadaqués. Cuando a finales del invierno florecía, la señora que cuidaba de la casa nos avisaba y subíamos desde Barcelona para ver aquel esplendor de pequeños copos peludos, suaves y amarillos que nos anunciaban la llegada de la primavera, el preámbulo amable y distinguido del escandaloso verano que tanto desagradaba a las mujeres de mi familia.
[...] Desde hace unos días, cada vez que salgo de casa o del coche, siento que empieza a oler a primavera, es todavía un aroma muy incipiente y en cuanto me detengo para poder captar con más precisión de dónde proviene y lo que es (glicinia, jazmín, tal vez fresia, no lo sé), huye, se esconde y desaparece, juguetón e inaprensible, antes de que yo haya podido distinguirlo, situarlo y apropiármelo.
Bajo del coche, levanto una mano y les digo a los niños: "Un momento, esperad". Nos quedamos los tres petrificados. Los dos me miran expectantes: "¿Qué pasa, mamá?", yo les digo: "Huele a primavera, ¿no lo oléis, salvajes?". Ellos dicen que no huelen nada y me responden bromeando, pero yo les conozco (menos de lo que creo, seguro, pero mucho) y sé que sí lo huelen.
La actualidad es chillona y grosera. La realidad, no. La actualidad es lo que sale en las noticias, las mujeres convertidas en soldados, las estúpidas banderas, los políticos más tontos que los ciudadanos y una palabrería mezquina, interesada, ensordecedora y, a menudo, pésimamente redactada.
La realidad es la lava que fluye por debajo, burbujeante y lenta, viejísima y nueva, cansada pero dispuesta a fecundarlo todo en su irresistible impulso. La realidad es ese olor a flores que todavía no existe pero que desde hace unos días me asalta al bajar del coche y me anuncia una vez más, en pleno invierno, el final del invierno.» (págs. 130-132)
jueves, 21 de enero de 2021
El retorn dels Bassat, de Vicenç Villatoro
Vicenç Villatoro (Terrassa, 1957)
EL RETORN DELS BASSAT
La Magrana, 2016 - 592 págs. - Bibl. Gracia
- luisbassat.com
- El viejo cementerio judío en Shumen
- Presentación de El retorn dels Bassat en la CIB
- Invitació a una lectura inolvidable, Tomàs Llopis
- [i laberíntica]
El cementiri de Haskoy és a dalt de tot d'un turó, ben entrat el Corn d'Or [...] Venint del cementiri desolat de Shumen, aquest és net, polit, amb tombes d'ara mateix, amb les tombes antigues respectades. [...] Quan mirem les famílies, el passat, les veritables biblioteques són els cementiris. Com en una immensa biblioteca, les biblioteques infinites de Borges, en aquestes làpides hi deu ser tot, tot hi és escrit, tot es podria establir, relacionar, ordenar. Només s'ha de saber llegir. I tenir un temps infinit per llegir-ho. I saber què vols. I saber què busques.AKI REPOSA LA ALMA DE LA DEFONDA ONORADA
No es poden fer fotos. Només prendre notes, ràpides, amb mala lletra, les lapides més tendres, més poètiques. N'hi ha moltes en turc. Algunes, les més antigues, en hebreu. La majoria són en ladino. No tan sols velles, sobretot les noves: com si a mesura que la llengua es va perdent, les lapides dels cementiris la volguessin acollir més. Com si esdevingués, pera una generació, potser la darrera que parlava la llengua, la que ara enterren, el signe de distinció, d'identitat. Com més es dissolen els signes secundaris, més es reforça el que sembla essencial. Com més es desdibuixa en la vida, més es dibuixa en la mort. Passejo per entre les làpides sense saber què busco, l'alè d'un món que ja no hi és. La manera d'enllaçar-lo amb en Lluís. Busco Jerusalmis. Parents de l'avia que va marxar a Barcelona.EN SUPITO LA ARREVATO MALDIÇA MUERTE.
Hi són tots els cognoms que he anat trobant en el paisatge de la família Bassat, a Corfú, a Alep, a Sarajevo, a Shumen, a Barcelona. Asseo i Arditi i Gueron i Palachi i tota mena de grafíes dels Coen i Carasso i Caneti i Katalan i Barzilay. No trobo cap Bassat. Una Mazaltov Benbassat. Els cognoms es trenen, es transformen, un calidoscopi de cognoms i de vides, que es barregen, que es modifiquen amb el temps, que permuten lletres com en la càbala pràctica d'Abulàfía. Hi ha làpides d'ara mateix. No és un món aturat en el temps. Ahir no ens van obrir el cementiri perquè el rabí estava fent una circumcisió a la sinagoga. És un món viu. No em sembla que tingui relació amb el que van conèixer els Bassat i van viure els Jerusalmi fa gairebé un segle. Només una, potser: la llengua, la plàcida agonia de la llengua, camí de l'oblit, descansant a les làpides, negre sobre blanc.
YORAN ENCUNTOS IJOS I PARYENTES.EYA HUE UNA MADRE MUY KARENSYOSA I CUSTA.
Hi ha Yerusalmis. A la llista de la sinagoga no en surten, potser perquè ho demanem amb la forma que s'ha conservat a Barcelona, Jerusalmi. I en les tres làpides que trobem, a l'atzar, passejant sense pressa per entre tombes, escriuen Yerusalmi.» (págs. 270-271)
70 ANYOS BIBYO KON ONOR.
miércoles, 20 de enero de 2021
Inventari de coses perdudes, de Judith Schalansky
Judith Schalansky (Greifswald, Alemanya, 1980)
INVENTARI DE COSES PERDUDES
[Verzeichnis Einiger Verluste, 2018]
Trad. Maria Bosom
Més Lllibres, 2020 - 2880pàgs. - inici
- Heterodòxia literària, Toni Sabater
- El món és l’arxiu il·limitat de si mateix, Ines Macpherson
[no hi he connectat gens]
Illes Cook meridionals
TUANAKI
També coneguda com a Tuanahe
«Però el que va despertar el meu interès no van ser aquestes afirmacions que durant molts anys ningú va rebatre, sinó les illes que havien existit antigament i que havien desaparegut, un fenomen documentat en nombroses ocasions. I de tots els testimonis m’interessaven sobretot els que feien referència a l’illa enfonsada de Tuanaki, en part pel seu nom sonor que evocava una paraula màgica oblidada, però principalment pel curiós relat que circulava sobre els habitants de l’illa: pel que es veu, desconeixien qualsevol forma de lluita i la paraula «guerra» els resultava aliena en qualsevol dels seus significats negatius. Deixant-me endur per les restes d’una esperança infantil soterrada dins meu, em vaig mostrar disposada a creure’m de seguida aquella història, malgrat que em recordava els somnis il·lusoris i utòpics d’alguns tractats que gosaven afirmar, ni més ni menys, que un altre món era possible però que, en general, només era preferible al que existia en un pla teòric, com demostraven les descripcions grandiloqüents d’uns ordres socials cada cop més elaborats i, per tant, més perjudicials per a la vida. Així doncs, tot i saber que era un error, jo també buscava, com tants altres abans de mi, una terra que no conegués el record, sinó només el present, una terra on la violència, la misèria i la mort fossin completament desconegudes. I així m’apareixia Tuanaki davant dels ulls, un lloc que difícilment podia ser més esplèndid de com el descrivien les fonts: un atol format per tres illes que amb prou feines s’alçaven sobre el nivell del mar i que encerclaven una llacuna resplendent de color blau turquesa, d’aigües poc profundes i plenes de peixos, envoltades per una barrera de corall que les protegia de l’embat de les onades i de les marees empipadores, poblades de cocoters esvelts i arbres fruiters esponerosos i habitada per gent extraordinàriament amable i amant de la pau. En resum: un indret encisador que jo, a causa de la meva simplicitat, m’imaginava com el paradís. En la meva ment, l’únic detall, insignificant però decisiu, que el diferenciava del paradís original era que els fruits dels seus arbres no amagaven cap coneixement, tret de l’obvietat que era millor quedar-se allà que marxar. Però de seguida vaig descobrir amb estupefacció que hi havia una diferència cabdal entre aquell paradís i l’original: aquell jardí de l’edèn no era un lloc d’on t’expulsaven, sinó un lloc que oferia refugi a qui el necessitava. » (págs. 30-32)
domingo, 17 de enero de 2021
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